Este 12 de agosto, la
Pinacoteca Waldo Valenzuela del Liceo Experimental Artístico (LEA) de
Antofagasta se sumó por primera vez al circuito museo sin museo de la
bienal SACO, con la inauguración de la exposición El espacio que queda,
obra colectiva creada por el artista chileno Jorge “Coco” González y
estudiantes de enseñanza media del establecimiento educacional, con dirección
curatorial de Ramón Castillo.
Bienal SACO es financiada por
Escondida | BHP. Esta iniciativa es posible gracias al financiamiento del Fondo
Nacional de Desarrollo Culturas y las Artes, ámbito regional, Convocatoria
2025, junto al Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradores,
PAOCC, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; y del
Gobierno Regional.
A través del taller Objetos
iluminados, alumnos y docentes transformaron objetos personales en piezas
cargadas de sentido, que ahora forman parte de este proyecto que une arte,
memoria e identidad.
“Se realizó un taller de
prácticas relacionales que concluyó con un montaje museográfico colaborativo.
Por lo tanto, la imagen tradicional del artista quedó en un segundo lugar, para
poner en práctica un ejercicio participativo de creatividad y significación.
De esta forma se redescubre, es decir, se
trabaja con el hábito humano de dar sentidos para reconocer y reconocerse en el
mundo”, explicó Ramón Castillo, curador del proyecto.
Por su parte, Coco señaló que
esto es una aproximación al poder de los objetos, tanto a nivel simbólico como
material, de las imágenes que armonizan nuestra visualidad y nuestro
territorio, y de los sonidos que constituyen nuestro entorno y nuestra vida.
“El espacio que queda viene
de un verso de una poesía que nos regaló nuestra amiga artista Sofía Donovan,
encontramos pertinente jugar con esa duda del verso, qué es lo que queda, cuál
es la vida que queda, son los afectos, el compartir, la posibilidad de nuevas
utopías, eso nos preguntamos cuando escribimos el proyecto.
Es un trabajo que visualmente
permite mucho juego y frescura de miras, y eso nos interesó como puente
emocional para plantear cosas que pueden ser más complejas”, explicó el
artista.
Esta obra también está
acompañada de una pieza sonora creada por el músico Rodrigo Aros Gho (Chile) y
un grupo de alumnos de la especialización en música del establecimiento,
quienes mediante instrumentos de percusión o guitarra grabaron una melodía que sirve
de acompañamiento a la exposición, y que se encuentra disponible en soundcloud.
Luis Cortés, director del establecimiento
educacional, se mostró contento con que el LEA pase a formar parte del circuito
expositivo de la bienal Ecosistemas oscuros. “Habernos considerado como
espacio nos honra y nos compromete cada vez más con la comunidad antofagastina
de seguir entregando a través del arte y la cultura un granito para ser cada
día mejores en la enseñanza que entregamos a tantos niños, niñas y jóvenes.
Estamos seguros que esta obra será visitada diariamente por todos nuestros
estudiantes junto a sus familias”.
Pía Zapata, alumna de cuarto
año medio C y una de las co creadoras de El espacio que queda, señala
sentirse contenta a raíz de la experiencia acontecida y resalta el valor del
arte contemporáneo.
“Ambos profesores fueron muy
amables, siempre estuvieron atentos y apoyando. Fue muy agradable. Yo vengo de
una escuela donde el arte tenía que ser muy perfecto. Entonces, ver como
rayones o pinceladas se convierten en algo muy bonito es una técnica diferente
y valorable que hay que aprender.
Con esto damos por finalizadas las inauguraciones de SACO1.2. Puedes visitar esta muestra en el LEA hasta el 14 de septiembre, de lunes a viernes desde las 14:00 a 19:00 horas. Para conocer otras exposiciones desplegadas en Antofagasta, visita la página web www.bienalsaco.com
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