La pasión, el dramatismo y la
intensidad de dos grandes obras marcarán el concierto que la Orquesta Sinfónica
Nacional de Chile ofrecerá el viernes 21 y sábado 22 de agosto a las 19:30
horas en la Gran Sala Sinfónica Nacional. Bajo el título de “Appassionato”, el
programa contará con la dirección del destacado maestro chileno Rodolfo
Fischer, quien ha desarrollado una importante carrera internacional. Licenciado con honores por la
Facultad de Artes de la Universidad de Chile, continuó sus estudios en Nueva
York con Richard Goode y posteriormente en el Curtis Institute of Music de
Filadelfia, donde estudió dirección orquestal con Otto-Werner Müller.
Ha
trabajado con orquestas como la Sinfónica Estatal de São Paulo, la Filarmónica
de Buenos Aires, la Sinfónica Nacional de Bogotá, la Filarmónica de Copenhague,
la Basler Sinfonieorchester, la Luzerner Sinfonieorchester y la Auckland
Philharmonia, entre otras.
Desde 2020 es director
artístico de la Orquesta de Cámara de Valdivia, donde ha impulsado iniciativas
vinculadas a la creación, formación y descentralización musical, dividiendo
actualmente su actividad entre la labor con esa orquesta y la enseñanza de dirección
orquestal en la Musik-Akademie de Basilea, Suiza.
El concierto partirá con una
creación del ruso Rodion Shchedrin, quien tomó fragmentos de la célebre ópera
Carmen, del francés Georges Bizet, para transformarlos en Carmen Suite, una
nueva obra concebida originalmente para ballet.
Estrenada en 1967 en el Teatro
Bolshói de Moscú, fue creada a partir de una colaboración con el coreógrafo
cubano Alberto Alonso, en respuesta al interés manifestado por la primera
bailarina del Bolshói y esposa de Shchedrin, Maya Plisétskaya, quien quería
interpretar a Carmen en una nueva coreografía.
El compositor reorganizó
y adaptó la música de Bizet, dándole nuevas sonoridades, sin perder los temas y
personajes que hicieron de esta ópera una de las más populares de todos los
tiempos. Así, la suite recorre algunos de los momentos más emblemáticos de
Carmen, como la Habanera y Torero, pero los aborda desde una perspectiva
renovada.
Fischer explica que Shchedrin
“hizo una especie de deconstrucción de la obra y sacó todos los instrumentos de
viento, y con eso incluyó a los cantantes también, dejando básicamente a la
cuerda con la percusión. Esa recomposición es lo que le da un toque muy de
siglo XX”.
En tanto, la segunda parte del
concierto contempla la Sinfonía n.º 5 en si bemol mayor, op. 100, de Sergei
Prokofiev, una de las obras más conocidas del compositor.
Compuesta durante el verano de
1944, fue estrenada en Moscú en enero del año siguiente, con el propio
compositor en la dirección. La obra pertenece a un periodo especialmente
significativo de su carrera, en el que su música alcanzó una creciente difusión
internacional. La obra se caracteriza por contrastes entre pasajes de gran
fuerza, dinamismo y momentos de lirismo, con cuatro movimientos que combinan
tensión, solemnidad, ironía y vitalidad.
“Diría que pasa por varias
facetas”, señala el director, y describe la obra: “El primer movimiento, una
especie de montaña gigante, con muchísima información de todo tipo.
Luego viene un momento que
definiría como un scherzo sarcástico, que es quizá el movimiento más conocido
de la Sinfonía. Después, el tercer movimiento lento, muy trágico, de mucha
profundidad, de movimiento lento. Y el cuarto, que es el más complejo, porque
tiene algo de triunfalista, pero al mismo tiempo, después, esa misma energía
empieza a descontrolarse”.
La Camerata Vocal Universidad
de Chile en “Arrullo”
Junto con “Appassionato”, el
CEAC presentará un nuevo concierto de Arrullo, iniciativa impulsada por el Área
de Educación y Mediación en colaboración con la JUNJI, donde propone un espacio
íntimo en torno a las canciones de cuna, la voz y la escucha.
Así, en paralelo a la
programación de la Orquesta Sinfónica, este concierto ofrecido por la Camerata
Vocal Universidad de Chile, que dirige Juan Pablo Villarroel, invita a vivir
una experiencia musical especialmente pensada para las primeras infancias, el
sábado 22 de agosto a las 12:00 y 17:00 horas, en la Sala Sinfónico Coral
Domingo Santa Cruz.
La presentación contará con
las voces solistas de la soprano Camila Guggiana y las mezzosopranos María
Fernanda Carter y Elena Pérez. Además, participarán los músicos invitados Juan
Ángel Muñoz en violonchelo y Eugenio González en guitarra, con arreglos musicales
de Moisés Mendoza.
Pensado especialmente para
bebés y niños pequeños acompañados por sus familias, Arrullo propone un espacio
de escucha cercano y acogedor, en el que la disposición circular de los
intérpretes permite al público ubicarse alrededor del conjunto y experimentar
la música desde una perspectiva diferente.
El programa reúne canciones de
cuna y piezas tradicionales de distintas procedencias, entre ellas ¿Quién te
enseñó pececito?, Los pollitos dicen, Arrorró, mi niño, A la nanita nana,
Duérmete, mi amor, Pinocho y Estrellita, ¿dónde estás? La experiencia incorpora
además improvisaciones vocales sobre un cuenco de cuarzo en sol.
La iniciativa surgió en el
marco de la Mesa Regional de Educación Artística y, a partir del trabajo
conjunto con JUNJI, identificó la necesidad de fortalecer nuevamente el canto
en los espacios educativos.
“Ya llevamos tres años
realizando este programa, el cual viene a potenciar el uso de la voz para
estados de calma y de contención”, explica Amelia Ibáñez, encargada de
Educación y Mediación del CEAC.
El proyecto contempla
distintas instancias de trabajo con educadoras y asistentes de la educación,
incluyendo ejercicios de escucha, vocalización y canto. Posteriormente, la
Camerata Vocal Universidad de Chile visita los jardines infantiles para
interpretar canciones de cuna junto a las comunidades educativas, especialmente
durante el momento previo a la siesta.
“Es realmente muy conmovedor
ver cómo los bebés reaccionan ante la música y ante el canto”, señala la
encargada de educación y mediación.
El proceso culmina con el
concierto abierto al público, concebido como un espacio de cercanía y descanso
compartido. “Es una experiencia súper cariñosa, como si la música estuviera
haciéndote cariño”, añade Ibáñez.
Agosto cierra con música y
danza
Tras estos conciertos, la
temporada del CEAC continúa con música y danza contemporánea. Por una parte, la
Orquesta Sinfónica Nacional de Chile ofrecerá el concierto "Americana
250", un programa con obras de Santa Cruz, Bernstein y Gershwin, bajo la
dirección del maestro australiano Vladimir Fanshil y la participación del
pianista estadounidense Norman Krieger. Asimismo, el Ballet Nacional
presentará su tercer ciclo del año con Voces, del coréografo inglés Ishan
Rustem, en la reposición de Laura Fernández, la que tendrá cinco funciones a
partir del viernes 28 de agosto hasta el domingo 6 de septiembre.
Las entradas para todas las
actividades del CEAC se encuentran disponibles a través de
www.ceacuchile.ticketplus.cl, además de las boleterías de la Gran Sala
Sinfónica Nacional y del Teatro Universidad de Chile, con valores desde los
$5.000 y descuentos para estudiantes, personas mayores, funcionarios de la
Universidad de Chile, socios Coopeuch, Vecino Providencia y Patrimonio
Cultural.