La Dra. Jenny Blamey,
académica de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de
Chile, fue destacada por la NASA debido a su destacada trayectoria y su
contribución científica en investigación espacial.
El reconocimiento a la
investigadora se realizó en el emblemático Johnson Space Center, en Estados
Unidos, lugar donde se encontraba la científica para avanzar en el análisis de
microorganismos expuestos al ambiente espacial, en una etapa clave del proyecto
POLARIS.
Durante su estadía en suelo
norteamericano, la académica Usach analizó los microorganismos que fueron
enviados al espacio en mayo y que permanecieron durante aproximadamente un mes
en el exterior de la Estación Espacial Internacional (ISS).
La distinción fue entregada
por la científica de la NASA Carolynn Conley, histórica profesional del Centro
de Control de Misión de la NASA, quien ingresó a la agencia en 1969 y
posteriormente se convirtió en la primera mujer en desempeñarse como Flight Activities
Officer (FAO), cargo responsable de planificar y coordinar los procedimientos,
cronogramas y actividades de las tripulaciones durante las misiones del
programa del Transbordador Espacial.
Conley también formó parte del
equipo de apoyo del Centro de Control durante la misión de alunizaje del
programa Apolo, antes de asumir el cargo de FAO.
VISITA DE TRABAJO
Durante su estadía, Blamey
sostuvo reuniones con especialistas de la NASA, del Space Test Program (STP) y
del grupo de investigación AEGIS, dedicado a la Astrobiología y la exploración
espacial.
Entre ellos estuvo el
geomicrobiólogo Dr. Aaron Regberg, científico de la División de Ciencia,
Investigación y Exploración de Astromateriales (ARES), con quien revisó los
avances del proyecto y los próximos pasos de la investigación. Uno de los focos
de su rol en la NASA incluye además la protección planetaria para las próximas
misiones a la Luna y Marte.
Las mediciones efectuadas en
esta visita de trabajo a la NASA permitieron obtener los primeros antecedentes
sobre el comportamiento de los microorganismos tras su exposición al entorno
espacial.
Según explicó la Dra. Blamey,
los resultados iniciales son alentadores. "Los microorganismos que han
llevado aproximadamente un mes en la Estación Espacial Internacional permanecen
con vida", señaló la investigadora de la Universidad de Santiago de Chile.
Estos análisis constituyen una
etapa clave del proyecto, ya que permiten evaluar cómo responden distintos
microorganismos a condiciones extremas como la radiación cósmica, el vacío y
las variaciones de temperatura, información fundamental para comprender los
límites de la vida y su potencial supervivencia fuera de la Tierra.
Las mediciones, además, aportan conocimientos relevantes para futuras misiones espaciales de larga duración y de la misma sobrevivencia de los astronautas debido a su exposición a condiciones hostiles para los humanos.



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