martes, 14 de julio de 2026

Teatro Camilo Henríquez estrena ópera prima "Autómata": comedia negra sobre la cultura desechable

 El estreno del colectivo Airbag, dirigido por Sofía Rodríguez y protagonizado por Laura Vila, se estrena el 23 de julio en la Sala del Círculo de Periodistas ubicado en Amunátegui 31.

Inspirada en el accidente que marcó a la familia de la directora, la obra combina humor absurdo, música en vivo y ciencia ficción para reflexionar sobre una época que parece haber convertido personas y objetos en material reemplazable.

Hay accidentes que no terminan cuando llega la grúa. Permanecen durante décadas, convertidos en chatarra, recuerdos y, a veces, en fantasmas. Autómata, la nueva creación del colectivo Airbag, nace justamente de esos desechos: de aquello que sobrevive al impacto y continúa habitando en los cuerpos, la memoria y las familias.

Escrita y dirigida por la actriz y creadora Sofía Rodríguez, el monólogo es interpretado  por Laura Vila y se presenta entre el 23 de julio y el 1 de agosto en el Teatro Camilo Henríquez. Las entradas ya están a la venta en Ticketplus. 

A través del humor absurdo, la música en vivo y una estética que oscila entre la ciencia ficción y la comedia negra, Autómata sigue a Paula, una mujer cuya familia lleva años siendo acechada por el fantasma de Hyundai Motors Company. Cansada de convivir con esa presencia, decide emprender una insólita venganza.

Aunque parezca raro, el origen de la obra está lejos de la ficción. Rodríguez comenzó a escribir el texto durante una residencia de dramaturgia de un año, convocada por la compañía La Pieza Oscura, dirigida por los dramaturgos Nona Fernández y Marcelo Leonart, donde la actriz transformó una experiencia familiar en una pregunta capaz de interpelar a toda una generación.

Cuando Rodríguez tenía dos años, su padre sufrió un grave accidente automovilístico a bordo de un Hyundai Accent. Sobrevivió tras múltiples operaciones a cerebro abierto, pero las secuelas físicas y emocionales de ese episodio permanecieron durante décadas en la familia.

Esa imagen —la del cuerpo conviviendo con fragmentos de metal y con los escombros de un accidente que nunca termina del todo— fue el punto de partida para una escritura que poco a poco dejó la autobiografía para convertirse en una reflexión sobre la obsolescencia.

"Siempre crecí con la imagen de mi papá asociada a la chatarra, a los restos que deja un choque.

Esa experiencia terminó abriendo preguntas sobre todo aquello que una sociedad decide abandonar, reemplazar o desechar", comenta la directora, egresada en 2024 de la Escuela de Teatro de la Pontificia Universidad Católica de Chile y quien, en paralelo, participa en la creación de teleseries verticales para TVN, integra el elenco de la obra Riesgo, de No Proyecto, próxima a estrenarse; y forma parte de un laboratorio de creación encabezado por el dramaturgo y director Luis Barrales para su nueva obra.

En Autómata —su debut como dramaturga y directora— Rodríguez articula una pregunta simple, pero inquietante: si cambiamos sin remordimientos las piezas de un automóvil, ¿en qué momento comenzamos a hacer lo mismo con las personas? "Me interesa hablar de esa sensación contemporánea de ser desechables, de sentir que en cualquier momento alguien puede reemplazarnos.

Esa lógica que aplicamos a los objetos parece haberse extendido también a nuestras relaciones, nuestros trabajos e incluso a la manera en que nos percibimos a nosotros mismos", señala Rodríguez. 

Esa reflexión atraviesa toda la puesta en escena que es totalmente autofinanciada pero que ha contado con el apoyo y asesoría de la residencia “Relámpago” del Colectivo Cuerpo Sur. En cuanto a la música, compuesta e interpretada completamente en vivo por Ignacio Peralta Ossorio, no solo acompaña la acción: la impulsa.

A través de pedales, distorsiones y procesos sonoros analógicos, va revelando recuerdos y emociones que la protagonista intenta mantener ocultos. Las armonías cercanas al pop y al rock se deforman progresivamente hasta convertirse en ruido, dejando que la imperfección y el desgaste se vuelvan parte del relato.

La escenografía también dialoga con esa idea de resistencia al descarte. Construida a partir de estructuras reutilizables y objetos que cambian constantemente de función, propone un espacio donde nada tiene un uso único.

Un poste puede convertirse en una pieza de automóvil, un personaje o un micrófono. Ese universo fue desarrollado por Francisco Rodríguez, padre de la directora, quien participa en la realización escenográfica aportando su experiencia en soldadura y carpintería. “Su presencia es también una forma de reutilizar esta figura del padre que inspiró a la obra, transformádolo en colaborador”, dice la creadora.

Más allá del trasfondo autobiográfico, Autómata es sobre todo una pieza de ciencia ficción, género muy en boga en el teatro chileno contemporáneo y donde Rodríguez encuentra un territorio especialmente fértil para hablar del presente.

“La crisis climática que está siendo urgente, el analfabetismo digital, el avance de la inteligencia artificial, son problemas que a mi me hacen mucho sentido tocar desde la ciencia ficción porque de alguna forma funciona como un espejo un tanto distorsionado, pero que puede albergar una crítica social que nos hace cuestionarnos constantemente nuestra ignorancia sobre quiénes somos y dónde estamos”, concluye.

Coordenadas: Del 23 de julio al 01 de agosto en el Teatro Camilo Henríquez – Amunátegui #31, Santiago (Metro La Moneda) Jueves a Sábado, a las 19:30 horas, función especial matiné Sábado, a las 16:00 horas.

Entradas: A la venta en boleterías del teatro (1 hora antes de la función) y por sistema Ticketplus.cl 

Valores de las entradas:  $12.000 - Platea Alta $10.000, estudiantes de teatro, danza, periodismo: $3.500 - adultos mayores: 3.000 - estudiantes general $5.000 - personas con movilidad reducida: 7.000. La función Matiné tendrá un valor general de $6.000.

Editorial Forja presenta Acaso otro fuego: Hay fuegos que nunca se apagan

Con personajes que cargan heridas imposibles de apagar, Acaso otro fuego, el nuevo libro de Sebastián Alarcón Chávez, reúne doce relatos de gran intensidad que convierten lo cotidiano en una experiencia inquietante e inolvidable. 

Hay libros que se leen de un tirón y otros que permanecen mucho tiempo en la memoria. Acaso otro fuego, la nueva publicación de Editorial Forja, pertenece a esta última categoría.

Con una narrativa profundamente envolvente, Sebastián Alarcón Chávez construye una colección de relatos donde el amor, la pérdida, la violencia, la culpa y la memoria se transforman en protagonistas de historias que estremecen y obligan al lector a mirar más allá de lo evidente. 

Desde las primeras páginas, el autor invita a cruzar una frontera donde la realidad comienza a resquebrajarse.

Un hombre que dedica su vida a buscar la reencarnación de su esposa, un enamorado cuya obsesión adquiere un rostro aterrador, personajes enfrentados a sus propios fantasmas y un impactante relato ambientado en la colonización de Tierra del Fuego, son parte de un libro que sorprende por la diversidad de sus escenarios y por la unidad de su poderosa mirada sobre la condición humana. 

Lejos de ofrecer simples cuentos, Acaso otro fuego propone una experiencia literaria donde cada historia deja una pregunta abierta y cada final invita a seguir pensando.

La tensión psicológica, el cuidado del lenguaje y la construcción de personajes memorables, convierten esta obra en una lectura ideal para quienes disfrutan de la narrativa contemporánea de alto nivel y de autores capaces de emocionar, inquietar y sorprender en pocas páginas.

 Sobre el autor

 Sebastián Alarcón Chávez es una de las voces emergentes más interesantes de la narrativa chilena contemporánea. Ha obtenido la mención honrosa dos años seguidos en el prestigioso Premio Roberto Bolaño, género cuento, 2024 y 2025.

Este último año, también le fue otorgada la Beca de Creación Literaria del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile.  

En Acaso otro fuego demuestra un notable dominio del cuento, combinando precisión literaria, profundidad psicológica y una atmósfera que transita con naturalidad entre el realismo, lo histórico y lo inquietante. El resultado es una obra madura, de gran sensibilidad narrativa y con un estilo que cautiva desde la primera página. 

Acaso otro fuego, publicado por Editorial Forja, ya se encuentra disponible en editorialforja.cl y en las principales librerías del país. Un libro para quienes buscan historias que conmueven, inquietan y permanecen encendidas en la memoria mucho después de cerrar sus páginas. 

Día de la Bandera: las mujeres que la historia olvidó

Por María Gabriela Huidobro, historiadora y académica de la Universidad Andrés Bello.

Cada mes de julio, específicamente el día 9, Chile conmemora el Día de la Bandera. La fecha rinde homenaje a la batalla de La Concepción de 1882, cuando, en plena Guerra del Pacífico, 77 soldados bajo el mando del capitán Ignacio Carrera Pinto sacrificaron su vida para defender la bandera nacional.

Sin embargo, como ocurre con toda efeméride, la fecha no es importante solo en sí, sino por lo que representa.

En este caso, el valor de miles de chilenos que combatieron en distintos escenarios, encarnando el compromiso de una generación dispuesta a entregar su vida por el país. Y en ese grupo, merecen ser recordados tanto hombres como mujeres, sobre todo, quienes han tenido menos espacio en nuestra memoria histórica.

Los imaginarios populares sobre la guerra suelen pensar en escenarios de batallas donde solo hubo varones. No obstante, la evidencia documental demuestra que también hubo participación femenina y que esta no fue excepcional ni anecdótica.

Tanto en la guerra del Pacífico como en otros conflictos militares, hubo mujeres que marcharon con el ejército, auxiliaron heridos, enfrentaron epidemias, transportaron mensajes y, cuando las circunstancias lo exigieron, empuñaron armas y combatieron.

Las notas de prensa entre 1879 y 1883 hablan, incluso, de cientos de mujeres embarcándose hacia el norte para enrolarse en el ejército, acompañar a sus familiares u ofrecerse en tareas de asistencia. Incluso, algunas se disfrazaron de hombres para no ser marginadas de las tareas militares.

Dos escenas ocurridas durante la Guerra del Pacífico permiten acercarse a esa historia olvidada, y ambas tienen a la bandera como protagonista. En la batalla de Los Ángeles, el comandante Juan Martínez encargó a la cantinera Filomena Valenzuela Goyenechea custodiar el estandarte del Batallón Atacama.

Si la derrota era inevitable, la bandera no debía caer en manos enemigas. Filomena cavó un hoyo en el lugar donde calentaban agua para atender a los heridos y escondió ahí el emblema patrio. Terminada la batalla con triunfo chileno, lo desenterró intacto para celebrar la victoria.

Ese mismo combate dejó otra imagen elocuente. La cantinera Carmen Vilches fue una de las primeras en alcanzar las posiciones enemigas. Desde allí buscó animar el avance de los soldados y, para eso, improvisó una bandera con sus bombachas rojas sujetas a una lanza. Esa escena quedó grabada en la memoria de sus contemporáneos y fue transmitida como una muestra de coraje y patriotismo.

Ambas historias podrían parecer simple anecdotario de guerra, pero representan más: condensan la experiencia de cientos de mujeres cuya participación quedó eclipsada e invisible. Filomena y Carmen no fueron excepciones, sino rostros visibles de una amplia y relevante presencia femenina.

Junto a ellas estuvieron Irene Morales, Juana López, Dolores Rodríguez, Josefa Herrera y muchas otras cuyos nombres apenas sobrevivieron, mientras la mayoría permanece anónima. Todas compartieron las marchas, el hambre, las enfermedades, el cuidado de los heridos y los riesgos del combate, por lo que merecen un espacio en la memoria histórica.

Las efemérides nacionales cumplen esa función: concentran en un símbolo procesos históricos complejos. La bandera que recordamos cada 9 de julio no sólo representa a los 77 de La Concepción, sino también a quienes murieron sin monumentos, regresaron sin honores o han permanecido fuera de los relatos épicos.

Ampliar esa memoria no significa alterar nuestra historia, sino completarla, porque la bandera nacional alcanza su significado cuando es capaz de representar a todos los que contribuyeron a sostenerla.

Presentan una guía para transformar la vida desde el equilibrio entre cuerpo y mente

  En una época marcada por el estrés, la sobre exigencia y el ritmo acelerado de la vida cotidiana, la psicóloga clínica y bariátrica Francisca Hein propone una pausa necesaria.

 Su nuevo libro, Estilo de vida saludable, invita a las personas a repensar el bienestar desde una mirada integral, entendiendo que la salud física, emocional y mental son dimensiones inseparables.

 Con más de siete años de experiencia acompañando a pacientes que enfrentan obesidad, ansiedad, depresión y estrés crónico, Hein reúne en esta obra herramientas prácticas, conocimientos científicos y reflexiones profundas para ayudar a los lectores a construir una vida más consciente y equilibrada.

 Nacida en Puerto Montt y actualmente parte de equipos multidisciplinarios en diversos centros de salud del país, la autora ha dedicado gran parte de su carrera a demostrar que los cambios duraderos no dependen únicamente de tratamientos médicos, sino también del desarrollo de hábitos saludables y una conexión más profunda con uno mismo.

 La inspiración para escribir este libro surgió precisamente desde su trabajo clínico. A lo largo de los años, observó que la verdadera transformación ocurre cuando las personas logran sostener nuevos hábitos y comprenden que la salud emocional impacta directamente en la salud física, y viceversa.

  Desde esa experiencia, decidió crear una obra que funcionara como un puente entre la ciencia y la experiencia humana. 

En sus páginas, Estilo de vida saludable integra aportes de disciplinas como la psicología positiva, la psicología cognitiva, el mindfulness y el mindful eating, además de abordar temas fundamentales como la autoestima, la autocompasión, el manejo emocional, el descanso, la actividad física y la conexión con la naturaleza mediante prácticas como la Terapia del Bosque. 

Entre sus referentes destacan autores como Paul Gilbert, reconocido por sus estudios sobre la compasión; Jan Chozen Bays, referente del mindful eating; Maite Issa y Ruth Baer, cuyas investigaciones han contribuido al desarrollo de enfoques basados en la atención plena y el bienestar emocional. 

Más que un manual de hábitos saludables, la autora define su obra como una guía de transformación personal. Su enfoque combina evidencia científica, experiencia clínica y ejercicios prácticos que invitan al lector a reflexionar sobre sus creencias, valores, metas y propósito de vida. 

"Mi vocación es ayudar a las personas a descubrir que el cambio es posible", señala Hein. Esa convicción atraviesa cada capítulo de un libro que busca acompañar, más que instruir, y que apuesta por cambios graduales, sostenibles y profundamente humanos.

Uno de los mayores desafíos durante el proceso de escritura fue encontrar un título capaz de representar la amplitud de la propuesta. 

La autora buscaba una expresión que reflejara no solo la construcción de hábitos saludables, sino también la integración de las distintas áreas que conforman el bienestar: la física, la mental, la emocional y la espiritual. 

Lo que hace especial a Estilo de vida saludable es precisamente esa mirada holística. 

Con un lenguaje cercano y accesible, la obra invita a recorrer un camino de autoconocimiento y crecimiento personal, ofreciendo herramientas concretas para quienes desean vivir con mayor equilibrio, consciencia y plenitud.

 Con esta publicación, Francisca Hein entrega una invitación abierta a detenerse, reconectar con las propias necesidades y descubrir que el bienestar no es una meta lejana, sino una práctica cotidiana que puede transformar la vida desde adentro hacia afuera.

Masterclass de Gustavo Santaolalla en teatro CA660

El destacado músico, compositor y productor argentino Gustavo Santaolalla dictará una Masterclass exclusiva en Fundación CorpArtes, titulada: “La música como identidad y puente cultural”, en torno a sus procesos creativos. La clase magistral se realizará el sábado 22 de agosto a las 19:00 horas, en el Teatro CA 660 y contará con Alfredo Lewin, como moderador. 

En el marco de la gira “Ronroco Tour” Gustavo Santaolalla impartirá en exclusiva la clase magistral "La música como identidad y puente cultural". 

En esta Masterclass íntima, el artista desarma su proceso creativo: cómo la identidad latinoamericana se ha convertido en un lenguaje universal y cómo transformó el ronroco, instrumento musical de cuerda pulsada, perteneciente a la familia de los charangos, originario de Bolivia, en el sonido de una generación, a través de The Last of Us. 

Esta actividad dirigida a músicos, estudiantes, profesionales del arte, gamer, geek, fanáticos de la serie y videojuego The Last of Us y público en general interesado en la música y la creatividad. 

La experiencia promete ser una invitación imperdible, enriquecedora y motivadora; brindando una oportunidad única de aprender y profundizar en el arte de la composición y producción musical, y entender el proceso creativo de uno de los artistas más influyentes e importantes de la música contemporánea. Además, de escuchar anécdotas de su carrera que abarca décadas de éxito y colaboración con artistas de renombre. 

Con una destacada carrera internacional, Santaolalla ha sido reconocido con 17 Latin Grammys, 2 premios Grammy, 2 BAFTA, 1 Golden Globe y 2 premios Oscar consecutivos por su trabajo en cine. Es autor de icónicas bandas sonoras como The Last of Us, y una figura clave en la producción de artistas y proyectos fundamentales de la música latinoamericana, como Los Prisioneros y ha sido una figura influyente en la música latinoamericana y mundial. 

“Tener en nuestra cartelera a Gustavo Santaolalla, uno de los músicos argentinos más influyentes de la escena musical contemporánea; con una trayectoria inigualable, ganador de 2 premios Óscar; que imparta una Masterclass íntima y que nos comparta sus procesos creativos, para nosotros es un tremendo honor”, señala José Tomás Palma, director ejecutivo de Fundación CorpArtes. 

La Masterclass se impartirá el sábado 22 de agosto a las 19:00 horas, en el Teatro CA660 de Fundación CorpArtes, ubicado en Rosario Norte #660, piso -2, Las Condes. Las entradas se pueden adquirir en www.corpartes.cl o a través de www.ticketplus.cl

 

Nuevo libro reconoce al arte ecológico como un movimiento creciente en Chile

El jueves 30 de julio, a las 18:30, en el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) será lanzado el libro Recolección. Artes en defensa de la naturaleza en Chile. La publicación incluye siete ensayos de varios autores, 68 reseñas de artistas, colectivos y obras que entrelazan prácticas artísticas con el conocimiento y el cuidado de la naturaleza. 

Como un archivo inconcluso y abierto, el libro Recolección. Artes en defensa de la naturaleza aborda la creciente integración de artes, ciencias y ambientalismos a través de un compendio de iniciativas e hitos históricos y la reunión de diversas perspectivas transdisciplinarias y socioecológicas. 

Siete ensayos, un mapeo histórico, una guía metodológica y un relato fotográfico son parte de la propuesta editada por la curadora y editora Maya Errázuriz; la comunicadora de las ciencias Nélida Pohl y la historiadora del arte Catalina Valdés, con indagaciones desde la conservación, la antropología, las humanidades ambientales y la ilustración científica, entre otras.

 La publicación reúne obras de las diversas áreas de las artes visuales contemporáneas, residencias artísticas y otras prácticas que articulan la creación y la investigación, las comunidades y sus territorios, los saberes locales y sensibles, los conocimientos de las ciencias de la ecología y las diversas estrategias del activismo ambiental, reconociendo que se trata de un movimiento múltiple y creciente que puede caracterizar al arte chileno actual. 

En el prólogo de la ecologista Sara Larraín llama a articular narrativas de resistencia en torno al arte, la ciencia y el activismo —y artivismo— en pos de transformaciones sociales urgentes. 

Larraín invita a generar experiencias de reconexión para promover la condición de inseparabilidad con la naturaleza, la justicia socioambiental y los derechos de la naturaleza. Así, propone activar lenguajes con conciencia y ética, donde “cada ser humano es responsable del cuidado de la naturaleza” en una alianza entre arte, ciencia y ciudadanía como “red ecológica”. 

El ensayo escrito por las editoras recorre la historicidad de los cruces entre artes, ciencias y medioambiente en Chile.  

Identificando una intensificación en la década de 1970, las editoras analizan las prácticas recientes y reconocen la importancia de ciertas interrogantes, entre ellas, cómo “co-crear con aquellas comunidades que enfrentan los problemas ambientales más apremiantes”. 

En el ejercicio inédito de recolección de obras, lugares e hitos, las editoras reconocen la diversidad de creatividades ecológicas y conocimientos situados, elaborados desde una integración disciplinar de quienes trabajan por la naturaleza y proponen formas colectivas para cuidarla.  

“Las artes socioambientales asumen un carácter relacional y de co-creación que deshace las lógicas de autoría individual y de obra acabada” manifiestan las editoras, quienes recuerdan que “la creación artística de los pueblos originarios se constituye como un primer precedente para la convergencia entre arte y ecología”. 

El libro incluye seis ensayos escritos en dupla o de forma individual por Consuelo Biskupovic y Gabriela Simonetti-Grez, Pablo Chiuminatto y Sofía Rosa, Camila Marambio y Bárbara Saavedra, Fernanda Oyarzún, Cristián Vargas Paillahueque, Carolina Castro Jorquera y Carla Pinochet Cobos. Provenientes de diversas disciplinas y campos de acción, estos autores abordan una diversidad de miradas actuantes al ambientalismo. 

Biskupovic y Simonetti-Grez levantan las genealogías de estos temas desde movimientos como la filosofía alternativa para el desarrollo en Chile, promovida por pensadores y activistas como Manfred Max-Neef y Manuel Baquedano en los 70, haciendo un llamado desde el presente a una “ciudadanía ecológica” participativa. 

Chiuminatto y Rosa abordan los desplazamientos del lenguaje en torno a la palabra ecosistema evaluando, desde la perspectiva de las humanidades ambientales, qué se gana y qué se pierde con los desplazamientos y apropiaciones de conceptos entre un campo disciplinar y otro. 

Marambio y Saavedra, en tanto, relatan la experiencia de la integración de artes, ciencias y cultura ancestral en el Parque Karukinka en la región de Magallanes, al alero de la conservación de bosques primarios y especies que conforman la biodiversidad fueguina. 

Con la perspectiva que da el cierre de un ciclo, las autoras cuentan cómo desde 2011 comenzaron a integrar prácticas científicas y artísticas para la conservación. 

Oyarzún, por su parte, analiza imaginarios ecológicos a la luz de la ilustración científica, proponiendo un breve recorrido histórico marcado por la llegada del naturalista francés Claudio Gay a Chile en 1828. Reflexionando en torno al ideal estético que prevalece en las ilustraciones privilegiando principios de individualidad y estabilidad, se pregunta por las formas que asumirán las artes de la naturaleza frente al adelanto en las investigaciones de la biología y la ecología contemporáneas. 

Vargas Paillahueque, a su vez, reflexiona sobre el potencial resignificador de formas de vida ancestrales y de resistencia indígena, impulsadas por las perspectivas anticoloniales y las reivindicaciones territoriales. Profundiza en la comprensión de la naturaleza de la cultura mapuche y señala las convergencias que tiene el pensamiento ecologista con estas maneras de ver el mundo. 

Por su parte, la curadora Carolina Castro aborda arte, ecología, institucionalidad y espacios dedicados a las ciencias ambientales, los cuales son interpelados a abrirse transdisciplinariamente en busca de alianzas innovadoras y transformadoras, recabando la labor de lugares como la Unidad de Artes y Desastres de CIGIDEN (Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres); el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC). 

Cerrando la sección de ensayos, Pinochet Cobos indaga en el rol de las prácticas artísticas como reflejo de la conciencia crítica de una época, incluyendo las complejidades que se presentan a la hora de validar y financiar los proyectos. 

Reconoce que las artes pueden jugar un rol neutralizador de conflictos socioambientales, perpetuando recorridos hegemónicos de circulación, advirtiendo, por ejemplo, del riesgo del extractivismo cognitivo de saberes indígenas relacionados con la naturaleza. 

El libro se propone como un archivo —inconcluso y dinámico— de manifestaciones de arte ecológico. Intentando cubrir la mayor amplitud del territorio nacional, se agrupan iniciativas contemporáneas diversas, tales como Tsonami; Atlas Nativa; el Centro de Estudios del Agua (CEA); el Museo de Historia Natural Río Seco; organizaciones como el Círculo de Ilustradores Naturalistas de Chile; instancias como la Bienal Concepción Arte & Ciencia; y residencias como CAB o LIQUENLAB. 

 En las páginas del libro se intercala un relato paralelo enunciado por las fotografías de Josefina Astorga, Marcos Zegers y Sebastián Mejía, trayendo imágenes de estéticas de extractivismo y de resiliencia natural 

 La publicación está dedicada a uno de los escritores de los ensayos, el académico y artista Pablo Chiuminatto y al fundador de Librería Libro Verde, Rodrigo Moren, entusiastas apoyadores del proyecto en sus inicios, pero partieron antes de verlo publicado. 

Sobre las editoras y las presentadoras del lanzamiento 

Maya Errázuriz. Curadora y editora. Es licenciada en Historia del Arte y Arquitectura, con minor en Artes Visuales, por Boston University, y cuenta con estudios en Edición por la Pontificia Universidad Católica de Chile. 

Durante los últimos diez años ha centrado su práctica en el vínculo entre arte y ecología, aplicado a estrategias de conservación de la naturaleza. Actualmente se desempeña como directora de Arte y Publicaciones de Fundación Mar Adentro, donde lidera investigaciones curatoriales, prácticas expositivas y el programa de residencias Bosque Pehuén. 

Entre sus curatorías recientes destacan De lo invisible. Lenguaje de un recuerdo: Benjamín Ossa (MAC Parque Forestal, 2025); Trueno, co-curaduría de la 16.ª Bienal de Artes Mediales de Chile (2023); y Vegetation ünter ström, co-curaduría para Bauhaus Lab, Bauhaus Dessau Foundation (2021), entre otras. Además, ha colaborado como editora y autora en diversas publicaciones de artistas latinoamericanos. 

Nélida Pohl. Es licenciada en Ciencias con mención en Biología y magíster en Ecología y Biología Evolutiva por la Universidad de Chile; doctora en Biología por la University of California, Irvine; y magíster en Comunicación de la Ciencia por Imperial College London.

Actualmente es directora de Comunicaciones del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), profesora, consultora independiente y expresidenta de la Asociación Chilena de Periodistas y Profesionales para la Comunicación de la Ciencia (ACHIPEC, 2018–2021). 

Catalina Valdés. Es doctora en Historia del Arte (EHESS/UNSAM) y curadora independiente. Investiga las relaciones entre artes y ciencias naturales. Es autora y editora de numerosas publicaciones sobre historia del paisaje, imagen científica y otras formas de representación de la naturaleza, producidas especialmente en Chile y América del Sur durante el siglo XIX. 

Como curadora, acompaña proyectos de investigación artística que dialogan con la ecología. Actualmente vive en São Bento do Sapucaí, un pequeño pueblo en las montañas del estado de São Paulo, Brasil, donde impulsa la Livraria do Bosque, un centro cultural dedicado a libros sobre medioambiente que reúne saberes, prácticas y expresiones de una relación respetuosa y creativa con la naturaleza. 

Sara Larraín. Ecologista y política chilena. Desde 1997 se desempeña como directora de Fundación Chile Sustentable. Ingresó a la Universidad de Chile para estudiar Antropología y posteriormente obtuvo el título de Pedagogía en Artes Plásticas en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Entre 1978 y 1989 fue académica de la Pontificia Universidad Católica y de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), en el área de Estética. 

Entre 1989 y 1993 fue miembro fundador de la oficina para América Latina de Greenpeace y colaboró con organizaciones como RENACE (Red Nacional de Acción Ecológica). Ha participado en la formulación de políticas públicas como la Ley Corta I y II, el Programa País de Eficiencia Energética, el proyecto de Ley para la Protección de Glaciares, la Ley que crea el Ministerio del Medio Ambiente y la Ley de Promoción de Energías Renovables. 

María Luisa Murillo. Artista, fotógrafa y gestora cultural chilena. Licenciada en Artes por la Universidad Católica de Chile, desde 2015 es directora de Arte y Proyectos de la Casa-Museo Alberto Baeriswyl de Tierra del Fuego y responsable del Programa de Residencias de Arte, Ciencias y Humanidades (CAB). 

Su práctica artística se concentra en la memoria, la identidad y el habitar de lo humano y no humano. Desde 2009, su investigación se centra en Patagonia y Tierra del Fuego, donde ha retratado el paisaje de esas tierras australes, explorando los cruces entre arte contemporáneo, arquitectura, patrimonio y ciencias. 

Ha expuesto extensamente en Chile y el extranjero: Centro Cultural Palacio de la Moneda, Museo de Artes Visuales, Matucana 100, Galería XS, Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), Fundación Kadist París y East Asia Contemporary Art Shanghái, además de participar en ferias como CHACO y ARTEBA. 

lunes, 13 de julio de 2026

El hilarante montaje “La Sexualidad Secreta de los hombres” se presenta en Teatro CA660

Basada en el exitoso libro del psiquiatra y dramaturgo Marco Antonio de la Parra, “La sexualidad secreta de los hombres” es una comedia aguda y sin filtros que explora, con humor e inteligencia y una cuota de ternura, los miedos, fantasías y contradicciones del mundo masculino.

La obra es una invitación a conectar con la intimidad masculina, sin prejuicios y con carcajadas garantizadas. 

Este imperdible e hilarante espectáculo retorna con una nueva temporada los domingos 19 y 26 de julio, a las 18:30 horas, en el Teatro CA660 de Fundación CorpArtes.

Puesta en escena que, con un tono irreverente y sin filtros, descarna lo más recóndito de la sexualidad del hombre chileno de los últimos años. 

Desde el niño que descubre su virilidad frente al espejo, hasta el hombre maduro que pierde la batalla contra el cuerpo pasando por el joven que se embriaga con el poder de su testosterona, son algunos de los personajes que dan vida a nuestra historia.

La pasión verdadera enfrentada al doble estándar que nos caracteriza socialmente, la homosexualidad no asumida, la concupiscencia secreta de todos los días constituyen la descripción más cercana de los principales temas de la obra, expresados en diálogos cargados de humor e ironía.

La obra desarma estereotipos y se atreve a poner sobre la mesa temas incómodos, desde la vulnerabilidad hasta el deseo, invitando a la risa y, sobre todo, a la conversación posterior. Una obra que combina irreverencia, inteligencia y complicidad con el público, garantizando risas y reflexión en partes iguales.

“Tener este tipo de obras en nuestra cartelera como La sexualidad secreta de los hombres, basada en el exitoso libro de Marco Antonio de la Parra, nos invita a conversar del mundo masculino y reírnos a través de esta comedia interpretada por un tremendo elenco nacional; además, nos permite ampliar la oferta cultural y ofrecer nuevas experiencias a nuestro público”, señala José Tomás Palma, director ejecutivo de Fundación CorpArtes.

El montaje cuenta con un gran elenco compuesto por Renato Münster (también productor de la obra), Andrés Pozo, Hans Horta, Eduardo Cristi, y la actuación y dirección de Rodrigo Muñoz, quienes dan vida a un montaje que desarma mitos, exageraciones y clichés que han marcado la educación o más deseducación sexual de generaciones completas.

"Llevamos más de dos décadas presentando La sexualidad secreta de los hombres en Santiago y regiones, y constatar la vigencia de este clásico de nuestra compañía ‘Gran Elenco’ nos llena de energía. Es una comedia con un ritmo que no da respiro, donde disparamos una crítica ácida, hilarante y sin complejos a la mala o nula educación sexual del hombre chileno, bajo la brillante pluma de Marco Antonio de la Parra. Es teatro hecho desde la empatía total con el público. No falten a la cita”, expresa Renato Munster, productor y actor de la obra.  

Estrenada originalmente en 2004; ha convoca a miles de espectadores en Santiago y regiones. Hoy vuelve en un contexto distinto, marcado por cuestionamientos al machismo y a los modelos tradicionales de masculinidad, lo que para su director le otorga una vigencia renovada.

“La Sexualidad Secreta de los Hombres” se presentará los domingos 19 y 26 de julio, a las 18:30 horas, en el Teatro CA660 de Fundación CorpArtes, ubicado en Rosario Norte #660, piso -2, Las Condes. Las entradas se pueden adquirir en www.corpartes.cl o a través de www.ticketplus.cl

BIOBÍO en 100 PALABRAS celebra sus 15 años de historia.

Leila Guerrero (c) Fundación Plagio
Con el lema “Una región con cuento”, la XV edición de Biobío en 100 Palabras presenta su programación gratuita que busca consolidar el proyecto como un espacio de expresión que invita a personas de todas las edades a escribir sobre la Región del Biobío, generando un registro único del territorio.

 Esta iniciativa cuenta dentro de su financiamiento con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de su Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales olaboradoras.

 Leila Guerrero comienza a celebrar los 15 años de historia.  

Para celebrar esta edición histórica del concurso se desplegará una programación especial que comenzará el 7 de agosto con el lanzamiento de la convocatoria y una charla gratuita y magistral de la escritora argentina Leila Guerriero, autora de títulos tan aclamados como Plano americano (2013) y La Llamada (2024); ganadora del Premio Gabo (2010), Konex (2014), Premio Internacional de Periodismo Manuel Vázquez Montalbán (2019) y Premio Strega Europeo (2026), entre otros. La actividad se realizará en el Aula Magna del Arzobispado de Concepción (Caupolicán 459).

 “Estamos orgullosos de presentar esta versión histórica de un proyecto a través del cual reafirmamos nuestro compromiso con el fomento lector y la escritura creativa como herramientas de transformación social y desarrollo de nuestra comunidad.

Creemos que cada persona tiene una historia que contar, y Biobío en 100 Palabras es el espacio para que esas historias sean escuchadas y valoradas”, señala Augusto Robert, vicepresidente de Asuntos Corporativos CMPC. 

Por su parte, Soledad Camponovo, coordinadora general de Fundación Plagio, destaca la relevancia de esta edición aniversario: "Celebrar 15 años de Biobío en 100 Palabras es celebrar más de 130 mil historias que han sido escritas por personas de todas las edades y rincones de la región. Esta edición tiene un carácter especial porque no solo conmemoramos una amplia trayectoria, sino que un fuerte compromiso con la creatividad, la memoria y la diversidad cultural de la Región del Biobío”. 

Actividades gratuitas para todas las edades  

Durante la convocatoria del concurso, se realizarán diversas actividades, como talleres de escritura para celebrar el Mes de la Infancia, un recorrido patrimonial en la Galería de Concepción, en el Muro Historia Concepción en Edificio Gobernación, y otro junto al Proyecto Baldosario de la arquitecta Catalina Melo. 

Además, se impartirán talleres de escritura creativa en la Biblioteca Municipal de Concepción y en el Centro Cultural Municipal de Los Ángeles, junto al destacado escritor nacional Andrés Montero. 

Junto con esto, y como parte de la estrategia educativa del proyecto, se realizarán más de 200 talleres de escritura creativa en colegios de la Región del Biobío. Como novedad, este año en estas instancias se repartirá gratuitamente el juego de cartas “Creando en 100 Palabras”, una herramienta lúdica que a través de la metodología del story grammar permite que los estudiantes puedan crear microcuentos fácilmente.

En la misma línea, se fortalecerá la participación intercultural, diversos talleres y actividades en mapudungun, con el objetivo de fomentar la escritura de cuentos en esta lengua. Para ello, se han establecido alianzas estratégicas con diversas organizaciones, como el Espacio Lepün Kuifi Kimün de Los Ángeles. 

El jurado de la  XV edición  

El jurado de esta edición estará compuesto por las destacadas escritoras Damsi Figueroa (Talcahuano, 1976), Nayareth Pino Luna (Santiago, 1990) y Sara Bertrand (Santiago, 1970), quienes seleccionarán los 100 mejores cuentos entre los miles de relatos que se esperan recibir. 

Miles de libros gratis.  

En el marco de su convocatoria 2026, el concurso distribuirá gratuitamente 20 mil ejemplares del libro que reúne los mejores cuentos de la versión anterior, en puntos culturales, bibliotecas, establecimientos educacionales y organizaciones sociales de toda la región. 

Para más información sobre el lanzamiento, las bases y las actividades de la programación, las personas interesadas pueden visitar el sitio web oficial www.biobioen100palabras.cl y seguir las redes sociales del concurso en Instagram, TikTok y Facebook.     

Fundación Plagio forma parte del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Gobierno de Chile.

Claudia Di Girolamo y Rodrigo Pérez reestrenan “El vicio absurdo” en Teatro La Memoria

A 33 años de su estreno, regresa a la cartelera una pieza clave de nuestra escena: El vicio absurdo. Este monólogo, protagonizado por Claudia Di Girólamo y dirigido por Rodrigo Pérez, no solo marcó el hito fundacional de la compañía Teatro La Provincia, sino que también dio inicio a más de tres décadas de una amistad y colaboración profesional entre el director y la actriz.


La obra invita a una inmersión profunda, sensorial y humana en el pensamiento de la escritora británica Virginia Woolf, imaginando sus últimos instantes en el trayecto desde su casa hacia el río Ouse, donde se llenó los bolsillos de piedras y se arrojó al cauce.

Sin embargo, este remontaje transforma El vicio absurdo en un ejercicio de metalenguaje, representando el texto original atravesado por las reflexiones de la propia actriz, quien dialoga con su oficio y se reencuentra con un personaje que encarnó décadas atrás.

De un bluff al estreno de una obra

«El vicio absurdo tiene como origen un bluff por parte mía», recuerda Rodrigo Pérez. Él estaba dirigiendo un egreso actoral al que Claudia Di Girólamo asistió y, después de la función, ella se acercó a felicitarlo: «Lo que a mí me dejó muy sorprendido y desde esa sorpresa yo me mandé el bluff y le dije: "Me encantaría trabajar alguna vez contigo". Y me dijo: "Feliz, ¿qué cosa?", y yo le dije: "Un monólogo", bluff total. Y justo estaba leyendo Virginia Woolf y dije: "Sobre Virginia Woolf". Improvisación pura».

Sobre esa noche y la propuesta, Claudia Di Girólamo recuerda: «Cuando me lo ofreció yo le dije que sí porque no creí que me iba a llamar. Que alguien miembro del Teatro la Memoria, con todo lo que eso significaba para mí y la gran admiración que tengo por ese grupo… no creí que fuera a interesarse realmente en trabajar conmigo».

Pero rápidamente, el director recurrió a Roberto Baeza, quien en ese tiempo tenía 19 años y cursaba 2do año de teatro, para pedirle que escribiera este monólogo. El joven se volcó a devorar la obra de la autora inglesa para responder al encargo: «Yo no conocía a Virginia Woolf, entonces fue súper desafiante, la verdad.

 Porque yo admiraba mucho a Claudia, a Rodrigo... requirió mucha investigación, mucha lectura y nada, pues, finalmente escribí un monólogo sobre Virginia Woolf...».

Una vez listo el texto, el equipo comenzó los ensayos en el departamento del director. «Yo recién me había cambiado. No había muebles, puse bolsas de basura en las ventanas, y con la lámpara del velador apuntando a Claudia, armamos el monólogo», cuenta Rodrigo. «Para mí fue un proceso muy revelador, que de alguna manera me marca lo que soy hoy en día».

Para la actriz, enfrentarse a esta obra significó un punto de inflexión en su carrera y su forma de entender el teatro. «Cuando recibí el texto me pareció que me estaba enfrentando a algo peligroso. Sentí inmediatamente un golpe inesperado de enfrentar un lugar teatral, como actriz, que yo nunca había visitado. Y a medida que avanzaban los ensayos sentí como que me entregué al trabajo que me propuso Rodrigo, sí, me entregué no más», recuerda Claudia.

Tras meses de ensayos la obra se estrenó en octubre de 1993, en la hoy desaparecida Sala Cuatro (ubicada en Avenida Italia 903). El vicio absurdo se posicionó rápidamente como un hito de la cartelera de la época.

Las crónicas y críticas de ese año describieron el montaje como «una demostración contundente de virtuosismo actoral», destacando la interpretación de Claudia Di Girólamo. Además de la atmósfera poética lograda por la sobriedad y simpleza del espacio escénico diseñado por Nury González, el vestuario de época a cargo de Pablo Núñez y el envolvente entorno musical compuesto por Miguel Miranda.

«Yo creo que El vicio absurdo, por lo menos para mí, es la obra en que yo inicié de alguna manera mi vida profesional entendiendo un poquito más de qué se trataba el teatro, de qué se trataba la libertad de creación.», agrega la actriz.

Un viaje liminal hacia el presente

A diferencia de un remontaje tradicional, la versión 2026 no busca replicar exactamente la puesta en escena de hace 33 años. La propuesta actual integra un valioso ejercicio de metalenguaje donde Roberto Baeza aportó nuevas líneas que plasman las preguntas que la propia actriz se hace hoy al confrontar el mismo texto en una etapa distinta de su vida.

El grupo original: Pérez, Di Girólamo y Baeza, se reencuentra de esta manera para consolidar una larga amistad profesional y humana. Sumando el diseño integral de César Erazo Toro y el universo sonoro de Guillermo Ugalde, la nueva puesta en escena se estrenará el próximo 22 de julio con el apoyo del Fondo Nacional de Fomento y Desarrollo de las Artes Escénicas, Convocatoria 2025, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

«Lo nuevo radica en que la pregunta de cómo nos enfrentamos a un texto viejo está expuesta sobre el escenario», reflexiona Rodrigo Pérez. «La obra trata precisamente sobre el intento de recuperación de la obra original.

Este proceso es un viaje hacia adentro que nos plantea preguntas fundamentales: ¿Dónde están amontonados u ordenados los recuerdos de aquello que hicimos, de aquello que nos costó tanto esfuerzo y en donde depositamos tanto afecto y tanta vida?».

Esta versión de El vicio absurdo apuesta por llevar a escena ese límite borroso entre el que hace y aquello que hace, entre la actriz y el personaje. «La idea es ver cómo ocurre este reencuentro, se va narrando lo que ocurre con el oficio teatral, con las preguntas sobre la representación y los personajes», explica Claudia Di Girólamo, «se vuelve una especie de remolino en donde la obra avanza tanto por la actriz que representa, como por Virginia Woolf y su vicio absurdo de escribir.

Está la escritora frente a su necesidad de teclear palabras, y la actriz frente al dilema de representar o no representar».
INFORMACIÓN DE TEMPORADA EL VICIO ABSURDO


●      Fecha de temporada: 23 de julio al 15 de agosto
●      Días y horario: Jueves a sábado a las 19:30 hrs
●      Lugar: Teatro La Memoria (Bellavista 0503, Providencia, Santiago)
●      Venta de entradas: Ticketplus: https://ticketplus.cl/events/el-vicio-absurdo-2026-07-23-07-30-00-0400
●      Duración: 60 minutos
●      Edad sugerida: +14

La Escuela de Mediadores de Cine Chileno de Quilpué Audiovisual certifica a 175 agentes culturales de todo el país tras cuatro ediciones

 Luego de dos meses de formación online y un encuentro presencial intensivo en Quilpué, el Centro Cultural Quilpué Audiovisual finalizó con éxito la cuarta versión de la Escuela de Mediadores de Cine Chileno, un programa de formación en mediación y desarrollo de públicos dirigido a gestores culturales, mediadores y trabajadores de organizaciones y espacios culturales del sector audiovisual de todo el país. 

Con esta nueva edición, la escuela alcanza cuatro versiones realizadas y un total de 175 personas certificadas provenientes de distintas regiones de Chile, reafirmando su compromiso con el fortalecimiento de la mediación cultural y la vinculación entre las obras audiovisuales y sus públicos.

Así lo señala Sebastián Cartajena, director artístico de Quilpué Audiovisual: “La Mediación Cultural se ha posicionado como una instancia relevante para el trabajo con el cine chileno en la actualidad.

Es por ello que, en esta versión de la Escuela de Mediadores, nos pusimos el desafío de generar un encuentro presencial que fortaleciera el intercambio entre participantes de distintas regiones y disciplinas artísticas. 

Estas experiencias han permitido no sólo capacitar a distintas personas en el área de la mediación, sino también abrir nuevas redes que permitan darle continuidad a este proceso”.

Durante dos meses, los participantes fueron parte del Taller Expositivo-Reflexivo, compuesto por ocho sesiones en línea orientadas a entregar contenidos, perspectivas y herramientas para el trabajo de mediación de obras audiovisuales con públicos.

 Las clases estuvieron a cargo de María Paz Peirano, Carla Godoy, Antonella Estévez, Josefa Ruiz, Carla Pinochet, Francisca Soto, Constanza Ramírez, Claudia Santos y Christian Ramírez. 

El programa también contempló dos Mesas de Experiencias, enfocadas en la mediación de cine chileno con comunidades y en el trabajo desarrollado por festivales y salas de cine. En estas instancias participaron representantes de Insomnia Teatro Condell, Festival Internacional de Cine de Viña del Mar (FICVIÑA), Esquina Retornable, ONG Brotar, Programa Escuela al Cine y el Festival Todos Somos Diferentes. 

Respecto de la experiencia, Carolina Astudillo, directora del Festival de Cine de Mujeres y Diversidades (FESTMYD) y participante proveniente de Ovalle, destacó el valor de la modalidad online para generar redes entre proyectos de distintas zonas del país: “Lo que aprendí de las actividades online, además del conocimiento que tenían cada una de las expositoras, es que esa instancia es súper importante, genera ya un aprendizaje de por sí.

También me permitió conocer otros proyectos, que si no fuera por la modalidad en línea yo no habría conocido. 

Además, de saber que hay compañeros del norte grande o de la zona sur que están levantando proyectos de manera autogestionada, con mucho pulso y que también tienen un tremendo potencial y mucha creatividad entre medio”. 

Como parte de las innovaciones metodológicas de esta edición, la escuela incorporó una jornada presencial intensiva de dos días, realizada en el complejo recreativo de BancoEstado, en el sector El Retiro de Quilpué.

Allí se desarrolló el Taller Teórico-Práctico, instancia final del proceso formativo en la que los mediadores Claudia Santos y Christian Ramírez guiaron a las y los participantes en la elaboración de Planes de Mediación y Formación de Públicos. 

Sobre la relevancia de este encuentro presencial, Celeste Orrego, psicóloga de Valparaíso e integrante de la escuela, señaló: “He podido reflexionar sobre distintos temas, rescato a los profesores y su trayectoria.

Valoro la presencialidad que se dio después de un periodo online en donde hemos podido reflexionar sobre ejercicios más prácticos y ponernos a pensar en contextos reales para la mediación.

 Pudieron venir compañeros de distintos lados de Chile, con diferentes realidades y para mí ha sido muy significativo conocer personas de otras disciplinas, ver las diferencias en cómo uno piensa, cómo uno se acerca a los fenómenos sociales y las diversas formas que tenemos de observarlos”.

Este proyecto fue financiado por el Fondo de Fomento Audiovisual, Convocatoria 2025 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y contó con la colaboración de la Red Salas de Cine Independientes, Insomnia Teatro Condell, ONG Brotar, Escuela al Cine, Programa Cero en Conducta, Sala K, FICVIÑA, Centro de Promoción Cinematográfica Valdivia y el Centro de Cine y Creación. Redes sociales: @ccquilpueaudiovisual

Teatro Camilo Henríquez estrena ópera prima "Autómata": comedia negra sobre la cultura desechable

  El estreno del colectivo Airbag, dirigido por Sofía Rodríguez y protagonizado por Laura Vila, se estrena el 23 de julio en la Sala del Cír...