domingo, 6 de septiembre de 2026

EFÍMERA finaliza taller de mediación de cine indígena con participantes de Aysén y Los Lagos

 Personas de Aysén y Los Lagos se reunieron virtualmente para compartir herramientas y reflexiones en torno al cine indígena y su mediación en espacios educativos y comunitarios.

Coyhaique, septiembre de 2026.- Con participantes de distintas localidades de las regiones de Aysén y Los Lagos finalizó el Taller de Mediación de Cine Indígena, primera actividad formativa desarrollada por EFÍMERA, Festival de Cine Itinerante al Sur del Mundo.

La experiencia fue impartida por Ange Cayumán, escritor, periodista y audiovisualista mapuche, creador de Külko, un canasto para la mediación de cine indígena, y se desarrolló en tres sesiones virtuales, reuniendo a cerca de 16 personas vinculadas a la educación, la cultura y el trabajo con niñas, niños y adolescentes.

Docentes, kimelfes y personas provenientes de localidades como Puerto Cisnes, Ancud, Cochrane, Puyuhuapi, Coyhaique y Aysén participaron de esta instancia, que abordó herramientas para acercar el cine y video indígena a espacios educativos y comunitarios, promoviendo la reflexión y el diálogo a partir de las obras audiovisuales.

Külko es un proyecto que Ange Cayumán ha desarrollado durante varios años y que reúne materiales y propuestas para acompañar la mediación del cine indígena, especialmente en el trabajo con niñas, niños y adolescentes.

Para Alison Ninoska, directora creativa de EFÍMERA, uno de los resultados más significativos fue la diversidad territorial que logró reunir el taller. “Estamos súper contentas de finalizar esta experiencia. Lo que más nos tiene contentas es que una diversidad de personas, de diferentes rincones de este sur, pudo conectarse y recibir esta experiencia.

Además, pese a nuestras dudas iniciales sobre la modalidad virtual, los encuentros estuvieron súper nutritivos: las personas conversaron, reflexionaron y preguntaron mucho”, señaló.

Cristian Garabito Altamirano, participante del taller y residente de Puerto Cisnes, destacó la importancia de generar este tipo de instancias en los propios territorios.

“Es muy relevante que se concreten este tipo de iniciativas en el territorio y que se vinculen con actividades que nos nutren y pueden ser de mucha ayuda para el trabajo que cada uno realiza en sus propios espacios.

Ojalá estos encuentros puedan perdurar en el tiempo, porque el festival sin duda es un aporte al desarrollo de la cultura en la región y nos ayuda a ampliar nuestra mirada y conocer otras experiencias”, afirmó.

Como parte de la experiencia, durante octubre las personas participantes recibirán un pendrive con material asociado a Külko, incluyendo fichas pedagógicas y una selección de cortometrajes y películas que podrán ser utilizadas directamente en aulas y otros espacios de trabajo con niñas, niños y adolescentes.

Esta actividad es la primera de las iniciativas de formación y mediación que EFÍMERA desarrolla antes de su realización en octubre, comenzando a generar espacios de encuentro con sus públicos y comunidades antes de que se enciendan las pantallas.

NeuroFest 2026 reunió a miles de personas en torno a la neurociencia, la tecnología y experiencias interactivas

Con más de 12 mil personas inscritas y una programación que incluyó cerca de 50 stands interactivos, charlas, conversatorios, experiencias inmersivas y demostraciones científicas, la feria de divulgación científica más grande de Chile convirtió durante dos jornadas -en su segunda edición- a la Universidad de Santiago de Chile en un punto de encuentro entre la comunidad científica y la ciudadanía.

Experimentos con señales eléctricas del cuerpo, robots humanoides, observación de neuronas y tejidos al microscopio, videojuegos, interfaces cerebro-computador y conversaciones sobre salud mental, autismo, psicodélicos, aprendizaje e inteligencia artificial fueron parte de las experiencias que marcaron la nueva edición de NeuroFest, realizada el 4 y 5 de septiembre en la Universidad de Santiago de Chile, institución albergante del evento y organizadora del mismo junto a la Universidad de Chile; ambas instituciones estatales y públicas.

El encuentro alcanzó este año una convocatoria inédita, superando las 12 mil personas inscritas antes de su realización. Una cifra que reflejó el creciente interés ciudadano por conocer cómo funciona el cerebro y acercarse a la investigación científica desde formatos participativos y cercanos.

NeuroFest 2026 fue organizado por la Universidad de Santiago de Chile, la Universidad de Chile, Fundación AXiON y la Sociedad Chilena de Neurociencia, instituciones que articularon una programación orientada a acercar las neurociencias a la ciudadanía mediante experiencias participativas, divulgación científica y el encuentro directo con investigadoras e investigadores.

Durante ambas jornadas, familias, estudiantes, docentes, niñas, niños, jóvenes y personas mayores recorrieron los distintos espacios del festival, que organizaron su programación en torno a cinco ejes: Aprender, Sentir, Pensar, Sanar y Transformar. La propuesta buscó llevar la neurociencia fuera de los laboratorios y permitir que el público pudiera experimentar directamente algunos de los fenómenos que estudian investigadoras e investigadores.

Ciencia en vivo

Uno de los principales atractivos de NeuroFest fueron sus cerca de 50 stands interactivos, con experimentos en vivo, microscopía, robótica y tecnologías para explorar el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso.

Entre las experiencias destacaron “Conversaciones entre neuronas y músculos”, donde el público pudo observar las señales eléctricas producidas por sus propios músculos e incluso experimentar cómo una pata de cucaracha respondía al ritmo de la música. A ella se sumaron actividades para visualizar la actividad eléctrica del cerebro y el corazón, observar tejidos al microscopio e interactuar con videojuegos, realidad virtual y herramientas de inteligencia artificial.

Especial atención generaron los robots humanoides Atom, Liam y Stelarbot, desarrollados por LEIND de la Universidad de Santiago, con los cuales las y los visitantes pudieron interactuar durante la jornada abierta a la comunidad.

En tanto, las charlas y conversatorios, abordaron temas como autismo y neurodesarrollo, dolor crónico, salud mental, envejecimiento cerebral, inteligencia artificial, el cerebro de un perro y nuevas terapias.

Entre los hitos de la programación destacó el “Foro Futuro: Psicodélicos, explorando nuevas fronteras de la mente y la innovación”, que abordó el presente, futuro e implicancias éticas de su uso desde la neurociencia, la psiquiatría, la práctica clínica y la innovación. 

La jornada también contempló el estreno del cortometraje inmersivo “Constelaciones Neuronales: La Historia de un Cerebro en Crecimiento”, presentado en el Planetario Usach como una experiencia audiovisual para acercar al público al desarrollo y funcionamiento del cerebro.

Ciencia y ciudadanía

En medio de la jornada abierta del sábado se realizó también la ceremonia oficial de inauguración de NeuroFest 2026, que reunió a autoridades universitarias y representantes de las instituciones organizadoras.

En la instancia participaron la Vicerrectora de Investigación, Innovación y Creación de la Universidad de Santiago de Chile, Dra Andrea Mahn; la Vicerrectora de Asuntos Académicos de la Universidad de Chile, Dra. Ulrike Kemmerling; y el director ejecutivo de NeuroFest y académico de la Usach, Fernando Ortiz, junto a integrantes del equipo directivo del festival.

La Vicerrectora Andrea Mahn, señaló que “estamos muy felices de recibir a Neurofest en nuestra institución y a todos quienes hoy vienen a encantarse con la neurociencia, un encuentro que nos recuerda que la ciencia no está lejos de nuestra vida, al contrario, está ocurriendo en ella en todo momento”.

“Las personas somos profundamente curiosas, queremos entender por qué sentimos lo que sentimos, cómo aprendemos, con qué enfermamos, cómo envejecemos y qué están haciendo las nuevas tecnologías con nuestra manera de relacionarnos con el mundo”, afirmó

Y agregó que “el desafío para quienes hacemos ciencia y para quienes formamos parte de las universidades es encontrarnos con esta curiosidad. Una universidad pública no puede conformarse con producir conocimientos de excelencia, tiene también que abrirlo, compartirlo y ponerlo en conversación con la sociedad”.

Y finalizó indicando que “espero que salgamos de aquí entendiendo un poco más de nosotros mismos y nuestro entorno, pero también mirando con más curiosidad aquello que todavía no comprendemos”.

La vicerrectora Ulrike Kemmerling destacó la “colaboración en un contexto social donde prima la fragmentación”, pues “el quehacer académico cobra aún más sentido pues se vincula con los territorios”.

“Los cambios sociales que estamos experimentando demandan el aporte de todos los campos del saber”, dijo refiriendo a la necesidad de “más conocimiento interdisciplinario” lo que demanda más colaboración.

La vicerrectora destacó el incremento de público en este evento que en su primera versión desarrollada en el Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile convocó a 5 mil participantes. Este aumento del interés “evidencia la importancia de la neurociencia y la ciencia en general para la comunidad”.

“La U. de Chile seguirá contribuyendo en esta tarea (...) cuentan con nosotros para este vínculo entre ciencia y sociedad”, finalizó.

Por su parte, el director ejecutivo de Neurofest, Dr. Fernando Ortiz, cerró la ceremonia de inauguración explicando que Neurofest “nació de un grupo de personas con una idea muy simple, que es que la ciencia, la capacidad de hacerse preguntas, y la educación, le pertenecen a toda la comunidad”.

“Esta iniciativa, afirmó, no es solamente un festival de neurociencia, es un encuentro entre neurociencia, cultura, arte, comunidades, territorio y familias”.

Finalmente, agradeció el trabajo colaborativo entre universidades públicas que fueron parte de la organización, ya que “no son muchas las instancias en que la verticalidad de la academia se vuelve transversal con todas las comunidades del entorno”.

Caravana por las calles y reconocimiento póstumo al payaso “Cucharita “fueron parte del Día Nacional del Circo 2026

 Como ya es tradición, una caravana de vehículos, camiones y carros pertenecientes a circos tradicionales de distintas regiones del país, acompañados por artistas y familias circenses, recorrieron esta mañana la Alameda -desde el Metro Los Héroes- para dar inicio a la conmemoración del Día Nacional del Circo.

El destino era el Centro Cultural Gabriela Mistral, hasta donde llegó también el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga, quien junto a la directora ejecutiva del GAM, Alejandra Marti, y al subsecretario de las Culturas y las Artes, Carlos Lobos, participaron en la ceremonia donde se reconoció a destacados artistas circenses, así como a quienes participaron de la mesa de trabajo para la Declaración del Circo con Tradición Familiar Chileno como Patrimonio de la Humanidad; y de manera póstuma a Gustavo Caprario y Carlos Gajardo "Cucharita", destacado payaso y artista. 

“Durante más de 200 años, las familias circenses han recorrido el país reuniendo a niños, padres y abuelos alrededor de un mismo espectáculo. Han reunido a una familia llamada Chile. Un saludo especial al Sindicato de Artistas Circenses de Chile y a la Asociación Gremial de Empresarios y Artistas Circenses de Chile.

Su labor es indispensable para la cultura chilena. Y, a través de ustedes, quiero reconocer a todas las familias, artistas y trabajadores que, generación tras generación, han mantenido vivo el circo chileno”, dijo el ministro Undurraga. 

En  la oportunidad fueron reconocidos los artistas ganadores del Festival Internacional de Circo de Montecarlo, en Mónaco: Antuan Celedón Quezada, Jonathan Reyes Goncalves y Francisco Reyes Dos Santos (Hermano Reyes) y Santiago Cáceres Aguirre e Ithan Cáceres Aguirre (Los Pepperonis); así como los integrantes de la mesa de trabajo para la Declaración del Circo de Tradición Familiar Chileno como Patrimonio de la Humanidad: Cristina Córdoba Sánchez, Bruno Caprario, María Elena Andrich, Sandra Miquel, Nataly Celedón, Jan Karin Azócar, Rocío Henríquez y Juvenal Rubio Sánchez.

A ellos se suma el creador y promotor del Día Nacional del Circo Chileno: Gustavo Caprario, y el destacado payaso Carlos Gajardo, “Cucharita”, quienes fueron reconocidos de manera póstuma. 

La celebración también contó con la participación de Correos de Chile, con un stand de sellos y postales de la serie “Circo de Tradición Familiar en Chile”, lanzada en mayo de este año tras su reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 La edición, que busca destacar el valor histórico, artístico y patrimonial del circo de tradición familiar en Chile, está compuesta por cinco sellos que forman una gran carpa circense de dos puntas en colores rojo y blanco.

Cada sello representa distintos artistas y escenas del circo de tradición familiar chileno: una pareja de trapecistas, una malabarista, un equilibrista, payasos y, finalmente, las clásicas caravanas y casas rodantes que acompañan la vida itinerante de las familias circenses en sus recorridos por el país. 

Esta versión del Día Nacional del Circo es especialmente significativa, ya que es la primera vez que se celebra luego que la tradición circense fuera reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

Esta conmemoración pone en valor este patrimonio vivo, con el objetivo de reconocer a quienes han contribuido a mantener vigente esta tradición, junto con relevar la diversidad de expresiones que forman parte del circo chileno en
la actualidad. 

El Día Nacional del Circo se celebra el primer sábado de septiembre, mes en el que tradicionalmente comienza la temporada de circo en todo el país. La fecha fue oficializada a través de la Ley N°21.026, de julio de 2017, con la finalidad de relevar una manifestación popular que forma parte de la cultura chilena. 

Actividades a lo largo del país

El Teatro Municipal de Valparaíso recibirá a la compañía Malabicirco con el espectáculo “Bogardus, en busca del paraíso”. Esta iniciativa será con entrada liberada (por orden de llegada) y se realizará el sábado 12 de septiembre, a las 19:00 horas. 

En Rengo, en la Región de O’Higgins, el Circo Quetralmahue celebrará el Día Nacional del Circo con una comparsa desde la Plaza de Armas, este sábado 5 de septiembre, a las 19:00 horas. Luego, a las 20:00 horas, en el Teatro Municipal Hernán Quintanilla Méndez se realizará un varieté circense. La ocasión será con entrada liberada. La compañía, además, celebrará el Mes del Circo con actividades gratuitas durante todo septiembre. 

La Juguera Circo, junto al Centro Cultural La Candelaria y Espacio Cultural, realizarán una serie de actividades en la Plaza de Armas de Talca, desde las 16:00 horas. A las 18:30 horas comienzan los espectáculos circenses. Con entrada liberada. 

El listado de todas las actividades que forman parte del Día Nacional del Circo está disponible en la plataforma Chile Cultura. 

viernes, 4 de septiembre de 2026

Territorio, arte y ciencia marcan el primer módulo presencial de Microcuradurías

Durante julio, entre saberes ancestrales, observación astronómica y exploración de los ecosistemas del río Loa, estudiantes del diplomado Microcuradurías participaron en el primer módulo presencial del programa, desarrollado en Chiu Chiu, oasis ubicado en el corazón del desierto de Atacama.

La experiencia reunió diversas disciplinas vinculadas al territorio, permitiendo a los participantes profundizar en la relación entre arte, naturaleza, patrimonio, ciencia y cultura, a través de actividades de exploración y experimentación.

La semana comenzó con una aproximación al cielo, las cosmovisiones y la astronomía occidental, guiada por la profesora de historia y geografía Silvia Lisoni, quien administra el observatorio Paniri Caur. La instancia invitó a reflexionar sobre las distintas formas en que las sociedades han interpretado el universo a lo largo del tiempo.

Al día siguiente, la jornada se inició con el taller de alfarería La tierra. De lo impuro, impartido por la cultora indígena Lickanantai y educadora tradicional de Toconce, Cecilia Mendoza, quien compartió conocimientos ancestrales y enseñó técnicas de modelado manual en greda. “Ha sido una experiencia de volver a reencantarme con la niñez y poder explorar la creatividad. 

A veces uno se coarta de darse un tiempo propio y esta actividad genera paz. Además, creó instancias comunitarias que me permitieron conocer más al grupo y darme cuenta de que yo también puedo generar una pieza que tenga valor intrínseco”, comentó Eduardo Araneda, estudiante del diplomado.

Posteriormente, junto a Silvia Lisoni, el grupo recorrió el casco histórico patrimonial de Chiu Chiu, visitando sus calles y la Iglesia San Francisco, considerada el templo religioso más antiguo de Chile, símbolo de la historia y los procesos culturales que han marcado a la localidad a lo largo de los años.

La jornada culminó con Ecosistemas de resistencia: explorando el río Loa, que por primera vez se sumó a las asignaturas del diplomado. El curso fue liderado por Gladys Hayashida, investigadora, divulgadora y directora de Ciencia, Tecnología y Sociedad (C-TyS) de la Universidad de Antofagasta, junto a la bióloga marina Nataly Lobos Parra, especialista en ecosistemas acuáticos del norte de Chile.

A través de una mirada microbiológica del territorio, ambas académicas introdujeron a los estudiantes en las dinámicas de resiliencia presentes en el principal río del desierto más árido del mundo.

“Considero que esta instancia, donde existe un contenido científico que permite inspirar a artistas, es algo sumamente valioso. Desde la comunicación pública de las ciencias, poder vivir y percibir cómo se desarrolla un proceso artístico gatillado por contenidos científicos resulta una experiencia muy significativa”, expresó Hayashida.

En el transcurso de la semana, los estudiantes continuaron desarrollando sus piezas de alfarería y profundizando en la exploración del río Loa. Mediante caminatas, ejercicios de observación profunda y experiencias sensoriales, fueron invitados a escuchar, observar y conectar con su entorno, mientras conocían la biodiversidad del ecosistema desde escalas macro hasta microscópicas.

Para Nataly, la experiencia permitió entablar una nueva visión para estudiar ciencia. “Me pareció muy interesante este cruce entre ciencia y arte. Cuando uno investiga, el río pasa a ser un objeto de estudio y la mirada suele ser netamente empírica. Me impactó descubrir cómo desde el arte puede observarse de otra manera. Pude conectar conmigo misma y eso abrió una nueva perspectiva sobre cómo abordar la ciencia de aquí en adelante”, señaló.

Los cielos que brinda el desierto promueven una amplia contemplación al cosmos, es por ello que el astrofísico José Ricra, compartió una aproximación a las cosmovisiones del altiplano desde la astronomía, reflexionando sobre las múltiples formas de interpretar la inmensidad del universo. 

Durante los últimos días del viaje se realizó la tradicional quema de cerámica, técnica ancestral que permitió solidificar las piezas elaboradas durante el taller de alfarería. 

Asimismo, los alumnos presentaron una muestra final de trabajos desarrollados en la asignatura Ecosistemas de resistencia: explorando el río Loa, dando cuenta de los aprendizajes y reflexiones surgidos durante la semana.

De esta manera, en medio del desierto de Atacama y a orillas del río Loa, los estudiantes de Microcuradurías III vivieron una intensa experiencia de inmersión territorial donde astronomía, cosmovisión andina, alfarería, microbiología y patrimonio se entrelazaron para ampliar las formas de comprender, habitar y relacionarse con el paisaje del norte del país. Ya en octubre, se encontrarán nuevamente en la presencialidad en el segundo módulo que contempla la presentación de su trabajo final y posterior certificación.

La búsqueda de Azucena Germán por preservar lo efímero

 Conversamos con Azucena Germán (México), artista e investigadora que durante agosto realizó su residencia en el Instituto Superior Latinoamericano de Arte (ISLA), bajo la línea de Microbiología y Estudio de ecosistemas locales. La artista, proveniente del estado de Querétaro, en el marco de su proyecto estuvo indagando y experimentando con la liofilización, un método de deshidratación provocado por las bajas temperaturas, que realizó con hojas y flores del norte de Chile.


¿Cómo nace la idea de profundizar en el proceso de la liofilización?

Al principio empiezas en la búsqueda de tu propia identidad, de lo que quieres proponer y de lo que quieres decir. Como artista llevo 20 años de carrera. Empecé con pintura, luego, cuando egresé de la universidad, me acerqué al land art, arte de la Tierra.

Pero surgió la necesidad de conservar el material y de querer participar de convocatorias en las que piden que sean piezas no perecederas, a diferencia del land art, que es más bien efímero.

¿Allí fue donde analizaste cómo conservar una obra?

Sí, comencé a investigar sobre la liofilización, un proceso de secado o deshidratación que utiliza la sublimación. Este método consiste en congelar los elementos y someterlos a bajas presiones, generando un vacío que permite que el agua pase directamente del estado sólido al gaseoso, sin atravesar la fase líquida. Gracias a ello, se evita la oxidación y los materiales conservan sus características originales.

De esta manera, los elementos no se marchitan, sino que mantienen su color, forma e incluso gran parte de sus nutrientes. Esto es clave para la gente de ciencias o de la farmacéutica, que generalmente tratan de conservar los nutrientes.

Y el tema de la bioescultura, ¿por qué querer trabajar con materiales que son dados por la naturaleza?

En realidad, todos los materiales, elementos con los que convivimos y necesitamos nos los da la naturaleza, solo que algunos están mucho más procesados.

Mi trabajo se centra en materiales que se encuentran en un estado más cercano a su origen, casi lo que yo llamaría un estado “crudo”, pero incluso la misma pintura o pigmentos son dados por materiales como plantas, minerales o de origen animal. Por ejemplo la cochinilla, que es un gusanito mexicano, da un color rojo muy especial.

¿Cuéntanos de tu residencia en ISLA?

Estoy enamorada de Antofagasta, me gusta muchísimo. Tiene muchos recursos, tiene mucha variedad, incluso en ecosistemas. Creemos que es un desierto seco que no tiene nada, pero no. Tiene gran variedad de flora, es impresionante. En San Pedro vi cómo a medida que vas avanzando, subiendo o bajando de altura, el paisaje va cambiando constantemente. Encuentras lagunas, salares, quebradas, humedales, estepa, con diferentes tipos de animales. También aquí en Antofagasta, en la zona costera, con toda su variedad de peces. Me siento muy agradecida. 

¿Cómo se desarrolló el proyecto durante tu viaje a San Pedro de Atacama?

En la propuesta que envié aquí a SACO inicialmente mencionaba que quería trabajar con flora endémica, pero al indagar sobre cada una de las que me interesaban, vi que muchas están en riesgo y protegidas. Así que opté por la opción opuesta: utilizar un tipo de planta que fuera muy comercial y que no tuviera problemas con esto. Entonces quise trabajar con las plantas violas. 

Fui directamente a uno de los viveros de la ciudad y ahí empecé a ver opciones. Las que elegí tienen un pétalo muy delgado, lo cual ayudaba al proceso porque no contienen tanta agua, y también son muy coloridas así que podría saber qué sucede con su color. 

¿Cómo trasladaste las flores? 

Compré las plantas completas y llevé conmigo varias opciones de distintos colores durante el viaje. Mi intención inicial era trabajar en San Pedro de Atacama; sin embargo, me trasladé al pueblo de Machuca, que reúne las características necesarias para este tipo de experimentación. Estas condiciones suelen darse a partir de los 3.500 metros sobre el nivel del mar, y Machuca se encuentra aproximadamente a 4.000 metros de altitud.

Allí realicé una primera prueba. No fue directamente en el pueblo, sino en una zona de la denominada estepa altoandina, donde procuré alcanzar los 3.500 metros de altura requeridos para observar el comportamiento del material.

¿Cómo fue el procedimiento?

Lo hice de dos formas. En una coloqué las flores en una gasa húmeda para que no perdiera elasticidad y en otras directamente sobre agua para que se hiciera hielo. Las dejé durante 12 horas, pasando la noche. 

La prueba que estaba en gasa quedó completamente seca, se sentía en el pétalo y el color se veía casi intacto, como si estuviera viva. Las flores que estaban en el agua, se congelaron durante la madrugada, pero ya con luz de día y el pasar de las horas, se volvió nuevamente líquida. Esto me hizo pensar y querer intentarlo directamente en Machuca (a 4000 metros de altura), al ver que la prueba anterior sí me dió resultado, quise intentarlo a más altura. 

Así que coloqué una serie de diferentes flores de colores sobre una bandeja, pero cubiertas solo con gasa seca, ya que lo que buscaba era quitar el agua de mi objeto de estudio, y así, con la propia humedad interna que mantiene la flor, esperé a que se congelara. Las fui a vigilar durante la noche y al tocarlas, las sentí congeladas, esto debido a que la estábamos a menos 6 grados, también las dejé la misma cantidad de horas pero no dió el mismo resultado que el primer día por la humedad ambiental. 

La artista realizó este experimento en dos ocasiones. Sin embargo, en el segundo intento no obtuvo los resultados esperados, ya que las condiciones climáticas habían cambiado producto de las fuertes precipitaciones de agosto en el norte de Chile. 

A pesar de este contratiempo, finalmente, logró llevar a cabo dos procedimientos de liofilización de manera natural.  Los últimos días de su residencia, y gracias a la colaboración del académico de la Universidad de Antofagasta, Juan Morales, quien trabaja en un laboratorio equipado con tecnología especializada para la liofilización, pudo replicar el procedimiento en condiciones controladas. Esto le permitió contrastar los resultados de liofilización obtenidos mediante el método natural en el desierto, con aquellos alcanzados a través de un proceso científico, estableciendo una valiosa comparación entre ambas experiencias.

Así culmina la residencia de Azucena Germán, a quien le deseamos el mayor de los éxitos en el futuro. Esperamos que este acercamiento científico en Antofagasta y el desierto de Atacama, siga ampliando resultados a mediano y largo plazo en su práctica artística. 

Agradecemos especialmente a Gladys Hayashida y al equipo C-TyS UA; Elías Ramírez del Jardín Botánico de Antofagasta; Juan Morales, investigador Microalgas y Compuestos Bioactivos en Universidad de Antofagasta; María José Larrazabal, directora depto. de cs. de los alimentos y nutrición de la Universidad de Antofagasta; y todos quienes colaboraron para llevar a cabo su residencia. 

Escultura, pintura y elementos digitales se suman a MATERIA, el encuentro juvenil de artes visuales de la región

 Quedan las últimas semanas para postular a MATERIA, Encuentro Juvenil de Artes Visuales, iniciativa que reunirá el talento de estudiantes de enseñanza media de la región de Antofagasta a través de ejercicios creativos que serán exhibidos durante el mes de octubre.

En el marco de la convocatoria, conversamos con tres jóvenes representantes de las comunas de Antofagasta, Calama y Tocopilla, quienes ya enviaron sus propuestas y compartieron las motivaciones, reflexiones y procesos que dieron origen a sus proyectos.

Desde Antofagasta, Marivid S. Espinoza, estudiante del Liceo Bicentenario Marta Narea Díaz, decidió participar porque entiende el arte como una herramienta para expresar emociones e ideas que muchas veces resultan difíciles de comunicar con palabras.

“Cuando dejo fluir ese lado me permito sentir de una manera no convencional, sin la presión de tener que dar explicaciones. Lo más lindo de permitirte ser es crear sin preocuparte, sin reprimirte y sin dejar que se nuble tu criterio”, comentó, valorando especialmente los espacios destinados a que las nuevas generaciones desarrollen su creatividad.

Para la realización de su trabajo utilizó una técnica digital basada en la superposición de capas, incorporando colores, texturas y detalles que enriquecen la composición. A través de esta pieza busca reflexionar sobre cómo las personas suelen permanecer inmersas en sus propias realidades, sin alcanzar a percibir todo aquello que ocurre más allá de su entorno inmediato.

Desde Calama, Vicente Otárola, estudiante del Colegio Licancabur, presentó una pintura en relieve elaborada con óleo y acrílico, complementada con detalles construidos a partir de papel mantequilla. Para él, el arte constituye una oportunidad para canalizar ideas, comprender emociones y observar la realidad desde nuevas perspectivas.

“Me parece súper bueno que se dediquen también al territorio, que podamos reconocer los patrimonios y las experiencias que vivimos desde diferentes puntos de vista, y que podamos recordar, reflexionar y resignificar todo aquello que nos rodea en una convocatoria que realmente vale la pena participar”, señaló Vicente, destacando el valor de generar instancias que inviten a los jóvenes a reflexionar sobre su entorno.

Por su parte, Willmer Carabili, estudiante del Liceo Politécnico Bicentenario Diego Portales de Tocopilla, hizo una escultura que representa a una persona ascendiendo por una escalera que se proyecta hacia el cielo. La pieza simboliza los desafíos que acompañan el crecimiento personal y la perseverancia necesaria para alcanzar las metas propuestas.

“Para mí representa el camino al éxito, cada etapa de la vida hasta alcanzar una meta. Muestra que al principio las cosas se ponen difíciles y uno quiere rendirse. Luego aparece la tentación de dejar todo por vencido, pero finalmente llega el cumplimiento de los sueños que te propones”, expresó el estudiante de segundo año medio.

A través de propuestas y técnicas diversas, como la ilustración digital, la pintura en relieve y la escultura, los postulantes de MATERIA han demostrado cómo el arte puede transformarse en un espacio para explorar inquietudes personales, reflexionar sobre el territorio y compartir miradas propias sobre el mundo habitado.

Si eres o conoces a algún estudiante que desee participar de este encuentro, te invitamos a revisar y compartir las bases en nuestro sitio web. ¡No dejes pasar esta oportunidad!

Postula a la Bienal SACO1.3: El trópico de la llama

 La Bienal de Arte Contemporáneo SACO invita a artistas visuales de todo el mundo a postular a la convocatoria de SACO1.3 El trópico de la llama, abierta desde el 25 de agosto hasta el 25 de noviembre de 2026. Las propuestas seleccionadas formarán parte de una exposición de obras site specific en el Muelle Histórico Melbourne Clark de Antofagasta, lugar que desde hace diez años forma parte del circuito expositivo de cada versión.

Esta decimotercera edición de SACO propone una reflexión en torno a un tema profundamente sudamericano: las formas en que sus territorios, imaginarios y estructuras sociales han sido moldeadas por lógicas heredadas de los modelos impuestos desde el Primer Mundo.

La corporación cultural SACO cuenta con financiamiento del plan de gestión del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC), del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile.

La directora de la bienal, Dagmara Wyskiel, destaca tres factores fundamentales de esta postulación: trayectoria, exposición en espacio abierto y conexión con el territorio de Antofagasta. 

“Esta convocatoria invita a reflexionar sobre las diversidades, riquezas, historias, tradiciones y todo lo que tiene América Latina, lo que se ha descubierto y lo que está por descubrirse entre Atlántico y Pacífico. 

Si bien invitamos a artistas de todo el mundo, creemos que va a ser especialmente de gran interés para los creadores latinoamericanos”, afirma Dagmara respecto al tema curatorial.

Un jurado internacional, integrado por profesionales de diversos campos vinculados al arte y la cultura contemporánea, seleccionará siete proyectos, entre los cuales, como criterio, se tomará en cuenta su calidad, su pertinencia en relación con el espacio de intervención y, especialmente, la manera en que dialoguen con el concepto curatorial de esta edición.

Los artistas elegidos realizarán una residencia de producción de 10 días en Antofagasta, instancia en la que podrán desarrollar, materializar y montar sus obras, además de compartir con otros artistas y participar de actividades oficiales de SACO. Las obras serán exhibidas en el Muelle Histórico Melbourne Clark desde mediados de octubre hasta noviembre de 2027.

“El Muelle es un patrimonio que forma parte de la identidad de Antofagasta y del norte de Chile, pero también es un espacio lleno de desafíos para los artistas, ya que es abierto, está expuesto al sol, al viento y a la humedad, y no tiene paredes.  

Las mejores obras que hemos recibido durante estos años son aquellas que reflejaron la comprensión de esas características y las transformaron en oportunidades, aprovechando la escala del lugar, su piso de madera, las grúas y su alta visibilidad”, comenta Wyskiel, invitando a los artistas a inspirarse escuchando el mar, conocer las obras que ya se han presentado allí y pensar en las posibilidades específicas que ofrece el espacio. 

Como parte del programa, y posterior a la inauguración, los artistas participarán además en un viaje de contextualización territorial al Desierto de Atacama, una experiencia destinada a profundizar su vínculo con la historia y el paisaje.

Con esta convocatoria, SACO reafirma su vocación de generar espacios de intercambio internacional y promover una reflexión crítica sobre los territorios del Sur Global desde el arte contemporáneo, poniendo en diálogo las prácticas artísticas internacionales con las particularidades sociales, culturales y geográficas del norte de Chile.

Estudiantes de la Escuela Standard vivieron una jornada musical junto a la Orquesta Filarmónica de Temuco

 Estudiantes de enseñanza básica de la Escuela Standard de Temuco participaron en una nueva Jornada de Formación Musical de la Orquesta Filarmónica de Temuco, instancia que les permitió disfrutar de música clásica en vivo, conocer diferentes instrumentos de cuerda y descubrir cómo funciona una orquesta sinfónica.

La actividad estuvo a cargo de un cuarteto de cuerdas de la Filarmónica, cuyos integrantes presentaron un variado repertorio que incluyó obras de Wolfgang Amadeus Mozart, música folclórica chilena y reconocidas piezas de películas infantiles. Una selección pensada para despertar la curiosidad de los estudiantes y acercarlos, de manera entretenida, a distintos estilos y sonoridades.

Junto con la interpretación musical, la jornada contempló un espacio de mediación en el que los músicos explicaron las características y sonidos de sus instrumentos, además de compartir algunos aspectos de su trabajo y de la coordinación necesaria para tocar en conjunto.

La directora de la Escuela Standard de Temuco, Sharel Najum Flores, valoró la realización de esta iniciativa y agradeció la oportunidad de acercar la música en vivo a sus estudiantes.

“Estamos muy agradecidos por esta experiencia, porque permitió que nuestros niños y niñas conocieran de cerca los instrumentos, compartieran con músicos profesionales y aprendieran de una manera diferente y significativa. Sin duda estas actividades enriquecen su formación”, señaló.

Uno de los momentos más especiales de la jornada fue protagonizado por dos estudiantes, quienes fueron invitados a ponerse al frente del cuarteto y asumir simbólicamente el rol de director de orquesta. De esta manera, pudieron experimentar cómo los gestos, la escucha y la coordinación permiten guiar a los músicos durante una interpretación.

La violista de la Orquesta Filarmónica de Temuco, Yelitza Girot, destacó el entusiasmo de los estudiantes y la importancia de generar instancias en las que puedan involucrarse activamente con la música. “Fue una experiencia muy bonita, especialmente por la posibilidad de que los niños asumieran el rol de director y pudieran dirigir a los músicos. 

Este ejercicio les permite comprender, desde la práctica, la importancia de la comunicación, la coordinación y la escucha dentro de una agrupación musical. Además, transforma la actividad en un encuentro participativo, donde ellos no solo observan y escuchan, sino que también se sienten parte de la música”, explicó.

Esta fue la quinta Jornada de Formación Musical desarrollada por la Orquesta Filarmónica de Temuco, iniciativa que busca ampliar el acceso a la música y generar nuevas experiencias de aprendizaje y encuentro con estudiantes de distintos establecimientos educacionales de La Araucanía.

La realización de estas jornadas es posible gracias al financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, permitiendo que la Orquesta Filarmónica de Temuco continúe llevando la música en vivo a diferentes comunidades educativas de la región y acercando su trabajo a niños, niñas y jóvenes.

"Mi primer libro de redes sociales": lectura fundamental para emprendedores y su "Identidad Virtual"

 El libro entrega las claves para crear contenido atractivo, fortalecer marcas, generar interacción auténtica y desarrollar una presencia digital con credibilidad y propósito. 

Desde Facebook e Instagram hasta TikTok, LinkedIn y la gestión de prensa, esta obra guía paso a paso a quienes desean aprovechar el potencial de los medios digitales y realizar una eficiente Gestión de Prensa para aparecer en televisión, web y radios. 

El periodista y director de @cobremuseo, Juan Ángel Torres, lanzó recientemente su ópera prima titulada "Mi primer libro de redes sociales", el que busca ayudar a los emprendedores nortinos a construir una eficiente "Identidad Virtual" por internet. 

Además, entrega estrategias para solucionar situaciones de alerta o crisis en redes sociales. 

Muchas personas sienten que el mundo digital es complejo o inaccesible, "Mi primer libro de redes sociales", te demuestra exactamente lo contrario: Comunicar, Conectar y Crecer en internet puede ser simple cuando se entiende cómo funciona cada plataforma y cuál es el verdadero valor de una comunidad. 

El libro entrega las claves para crear contenido atractivo, fortalecer marcas, generar interacción auténtica y desarrollar una presencia digital con credibilidad y propósito. Desde Facebook e Instagram hasta TikTok, LinkedIn y la gestión de prensa, esta obra guía paso a paso a quienes desean aprovechar el potencial de los medios digitales sin perder su identidad. 

"Mi primer libro de redes sociales" está escrito por el Periodista y Creador de Contenido, Juan Ángel Torres Escalera, y agrupa la experiencia comunicacional llevada a cabo en el norte, centro y sur de Chile. 

"Es el libro ideal para las y los emprendedores que buscan impulsar su negocio en redes sociales a través de la construcción de una potente credibilidad que te entrega el correcto lenguaje comunicacional. Todos son capaces y puedo ayudarlos en ese proceso", aseguró. 

Consultado sobre la aparición en prensa, el aludido respondió que "en el libro también encontrarán técnicas y formas para una gestión de prensa efectiva, que recursos enviar y de qué forma entrar en contacto con periodistas de televisión o radio". 

"El libro es sin duda un compañero fiel para trabajar en equipo para potenciar la imagen en redes sociales, una identidad virtual y elevar las ventas, todo es un camino y esto puede ser el punto de partida", agregó el periodista. 

El libro puede ser adquirido por diversas plataformas y por redes sociales @miprimer.libro 

Mercado Libre https://www.mercadolibre.cl/mi-primer-libro-de-redes-sociales/up/MLCU4838532880 

Busca Libre -> https://www.buscalibre.cl/libro-mi-primer-libro-de-redes-sociales/9789564242040/p/68517535?srsltid=AfmBOopzUhg1IoPj-mXy9GovmbYMIqTdhwT7eGSmx854b60d8YcKm6lM 

Amazon -> https://www.amazon.com/-/es/Juan-%C3%81ngel-Torres-ebook/dp/B0HCDRRRY8

 

Periodistas reales llevan vivencias en dictadura al escenario del Teatro Camilo Henríquez

 Crónicas de reporteros es la obra protagonizada por los periodistas Orlando Milesi, Carmen Mera y Julio Salviat y que se presentará este 10 y 12 de septiembre en la sala del Círculo de periodistas de Santiago (Amunátegui #31) como parte del Ciclo de Memoria, que junto a la obra Escenas de población en resistencia, conmemoran un aniversario más del golpe de Estado de 1973. 

“Dos jóvenes fueron quemados en la Estación Central durante una manifestación”, fue el titular leído en Radio Chilena durante la mañana del 2 de julio de 1986, cuando el periodista Orlando Milesi recibió, a través de una llamada telefónica, la noticia de que dos jóvenes habían sido atacados y quemados por una patrulla militar.

Ante la falta de confirmación, el equipo recurrió a un párroco de la zona, quien corroboró el hecho. Horas después, Milesi intercedió con el médico Jorge Villegas para atender de urgencia a una de las víctimas, Carmen Gloria Quintana, salvándole la vida. 

Esta reveladora vivencia sobre el conocido Caso Quemados —en el que la otra víctima, Rodrigo Rojas de Negri, no sobrevivió— es uno de los relatos centrales de Crónicas de reporteros, montaje que vuelve al escenario del Teatro Camilo Henríquez, los días 10 y 12 de septiembre en el marco del Ciclo de Memoria, que conmemora un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1973. Las entradas ya están a la venta en Ticketplus.cl.

La historia es reconstruida a través del testimonio del propio Milesi, quien junto a otros colegas periodistas de la época, Carmen Mera y Julio Salviat, suben a escena para recuperar sus vivencias profesionales durante la dictadura militar y hasta entrado los años 90.

La cobertura del aluvión en el embalse El Cobre con el presidente Eduardo Frei Montalva, la cobertura en el Maracaná cuando Colo-Colo le ganó a Botafogo en el 73 o el primer concierto de música clásica en la Antártida, son algunos de los relatos recuperados en la obra. 

Para Marcelo Salinas, director del montaje y responsable del trabajo de guion, uno de los grandes desafíos fue justamente “ser capaces de poder resumir ya casi 50 años de historia, de trabajo periodístico en una obra pequeña de 45 minutos”. El proceso se apoyó en entrevistas personales, grabaciones y transcripciones de sus testimonios. “El hecho de que sean tres periodistas y no actores profesionales le da un viaje emocional que al público lo deja profundamente conmovido”, agrega Salinas.

El resultado es un recorrido por distintas épocas del periodismo chileno: Julio Salviat recuerda sus primeros trabajos en La Nación, su paso por la revista Estadio y la evolución tecnológica que transformó la profesión; Carmen Mera reconstruye su trayectoria por El Diario Ilustrado, La Prensa, Canal 9 y la agencia Orbe, además de su posterior vínculo con el teatro; mientras Orlando Milesi recuerda su experiencia en el periodismo popular, su trabajo durante la dictadura y episodios como la cobertura del caso Quemados.

Memoria viva

En esta edición, el Ciclo de Memoria del Teatro Camilo Henríquez destaca por apostar a formatos no tradicionales que ponen en escena la memoria histórica a partir de archivos y hechos reales. En esta misma línea se enmarca Escenas de Población en Resistencia, montaje dirigido por Patricia Artés que abre la cartelera del ciclo los días 3, 4 y 5 de septiembre. La propuesta, llevada a cabo por la compañía Plataforma Escena Crítica y Memoria, es una investigación escénica que rescata la expresión teatral que nació en el circuito popular durante la dictadura militar, forjada entre ollas comunes, barricadas y organización comunitaria fuera de las salas tradicionales.

Ambas obras utilizan herramientas del teatro documental y formatos cercanos a la conferencia performativa —lectura de testimonios reales, proyecciones de archivo histórico y registros sonoros— además de música especialmente creada para activar la memoria sensorial en escena. Así, en lugar de solo reconstruir el pasado mediante personajes ficticios, estos montajes rescatan una memoria hasta ahora dormida, pero vital para entender el presente.

En el caso de Crónicas de reporteros, se evidencia desde la crisis que vive el periodismo y la democracia. “Es muy importante relevar estas historias hoy, en un contexto donde la veracidad de la información está cuestionada constantemente por las fakenews.

 Julio, Orlando y Carmen son un testimonio vivo de cómo se ejercía el periodismo antes de la era digital y en momentos decisivos del país, manteniendo intacto el compromiso con la verdad y la dignidad humana”. 

Coordenadas: 10 y 12 de septiembre en el Teatro Camilo Henríquez – Amunátegui #31, Santiago (Metro La Moneda) Jueves a las 19:30 horas; sábado, a las 16:00 horas.

Entradas: A la venta en boleterías del teatro (1 hora antes de la función) y por sistema Ticketplus.cl 

Valores de las entradas:  $5.000, general - $ 3.000 estudiantes y adultos mayores.

Ficha artística

Dirección: Marcelo Salinas | Elenco: Carmen Mera, Julio Salviat, Orlando Milesi | Diseño Sonoro: Dante Parra | Diseño Iluminación: Marcelo Salinas | Diseño Visuales: Kurt Liebsch | Operación Visuales: Nicolás Fernandois. 

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