Tras la alabada interpretación
de la “Resurrección” de Mahler, la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile
continúa su temporada con “Pasión y memoria”, un programa que aborda obras de
Mozart, Tchaikovsky y el compositor chileno Becerra-Schmidt, de quien se conmemoran
100 años de su natalicio.
El concierto contará con el
destacado director finlandés Ari Rasilainen, además de los solistas Alberto
Dourthé, concertino de la Sinfónica Nacional, y Georgina Rossi, violista
invitada, quienes se presentarán el viernes 14 y sábado 15 de noviembre a las
19:30 horas en la Gran Sala Sinfónica Nacional.
Nacido en Helsinki, el maestro
Rasilainen es reconocido por su sólida trayectoria internacional y su
sensibilidad interpretativa, habiendo dirigido importantes orquestas europeas,
entre las que figuran las filarmónicas de Oslo, Estrasburgo y Praga, por mencionar
algunas.
Ha desarrollado una prolífica
carrera tanto en el ámbito sinfónico como operático, con más de 70 grabaciones
y una profunda afinidad con el repertorio romántico.
El concierto abrirá con Divertimento
para orquesta de Gustavo Becerra-Schmidt, escrita durante el viaje de estudios
que el compositor realizó por Europa en la década de 1950.
En ella, Becerra-Schmidt
muestra un momento de transición en su lenguaje musical, alejándose de la
rigidez para explorar un estilo más libre. La obra muestra el espíritu inquieto
del músico, quien se posiciona como un referente esencial en la música chilena
del siglo XX.
“La Sinfonía concertante es
una de las piezas más importantes en el desarrollo técnico y musical del
repertorio clásico”, señala Dourthé, quien es miembro de la
Sinfónica desde el año 1991.
Añade que “Mozart logra una conversación perfecta entre violín y viola, que
conmueve por su equilibrio y su emotividad”.
Asimismo, comenta que
presentar esta obra como solista junto a su propia orquesta en la nueva Gran
Sala Sinfónica Nacional es “un honor y un desafío enorme, una vivencia
profundamente emotiva y exigente”.
Por su parte, la violista
Georgina Rossi describe la obra como “un diálogo sublime entre el violín y la
viola, absolutamente equitativo y lleno de humanidad”. La artista destaca
también la dimensión íntima del concierto, indicando que “Mozart escribió esta
pieza desde un lugar muy personal”. Agrega que “la viola era su instrumento
favorito, y eso se siente en cada compás”.
Junto con ello, comenta que esta experiencia musical resulta “un privilegio y un momento profundamente simbólico”, especialmente al tratarse de su retorno como solista a los escenarios, tras su reciente maternidad.
El programa cerrará con la última sinfonía escrita por el compositor ruso Piotr Ilych Tchaikovsky: Sinfonía n.º 6 en si menor, op. 74, “Patética”, una de las obras más conmovedoras del repertorio sinfónico.
Estrenada solo días antes de la muerte de Tchaikovsky, la
composición despliega un universo de contrastes entre la fuerza vital y la
melancolía, culminando en un Adagio lamentoso de intensidad desgarradora.
Las entradas para todos los conciertos de la temporada 2025 están disponibles en ceacuchile.ticketplus.cl y en las boleterías de la Gran Sala Sinfónica Nacional (Av. Vicuña Mackenna 20) y del Teatro Universidad de Chile (Av. Providencia 43, salida Metro Baquedano. Martes a viernes de 10:00 a 19:00 horas). Más información en ceacuchile.cl.



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