Ya se encuentra en marcha la
Expedición Científica Antártica (ECA 62) del Instituto Antártico Chileno
(INACH) y esta temporada tiene un desafío particular: instalar dos estaciones
multiparamétricas para medir el cambio climático en el corazón de la Antártica,
en el monte Vinson, a 4.800 metros de altura, la cumbre más alta del Continente
Blanco.
Esta será la quinta campaña
del equipo responsable de la red de sensores y, sin duda, esta instalación
representará un hito que no solo ampliará la cobertura científica, sino que
también implicará afrontar desafíos logísticos extremos. El equipo confía en
superar estos obstáculos gracias al apoyo y la colaboración que proporcionan
las Fuerzas Armadas.
Según el director del INACH,
Gino Casassa, Chile se ha concentrado tradicionalmente en la península
Antártica, donde existen bases permanentes y es el sector logísticamente más
activo.
Desde el año 1995, Chile ha
ingresado al interior del plateau, un inmenso territorio alejado de la costa,
primero en Patriot Hills y desde el año 2014 en Glaciar Unión, donde el
Instituto trabaja junto a los otros tres operadores antárticos estatales: Ejército,
Armada y Fuerza Aérea de Chile.
Casassa subraya que tiene una
gran importancia realizar estudios donde está la gran masa de hielo continental
antártica. “La visión tradicional ha sido que se trata de una masa muy estable,
que está muy fría y que no está siendo afectada por cambios.
Por ello, lo del Vinson es una
gran primicia, para nosotros es un gran objetivo extender nuestra red de
sensores antárticos, que va desde el extremo norte de la Península, en la isla
de Rey Jorge, hasta el glaciar Unión, pero ahora esa transecta norte-sur la
estamos extendiendo en altitud, siendo que el Vinson es el monte más alto de la
Antártica”.
El desafío
logístico
Bastián Oyarce Vejar,
profesional del programa “Red de Sensores Observatorio Antártico del Cambio
Climático”, señala que efectuarán la mantención de ocho estaciones que ya se
encuentran instaladas. “Esperamos instalar tres nuevas estaciones y con esto llegaríamos
a dieciocho en el Continente Blanco.
La del monte Vinson será la
primera que se va a instalar en esta campaña. Luego estamos evaluando la opción
de instalar una en la isla Elefante y la otra sería cerca de la isla Alejandro
I, que está más al sur de la base Carvajal, en la bahía Margarita”.
Agrega que instalar una
estación requiere una logística compleja, ya que en el sector no existe nada
parecido. Lo más cercano es una estación temporal que instala la empresa
Antarctic Logistics & Expeditions (ALE).
Oyarce remarca que se montará
la más baja, cerca de los 2.400 metros, y la más alta, que alcanzará los 4.850
metros aproximadamente. La estación intermedia quedará pendiente para la
próxima temporada, aprovechando la experiencia que se adquiera en esta incursión.
“No hay ninguna estación
permanente en el sector, lo más complejo es la zona en sí, ya que no conocemos
bien cómo se comportan las condiciones atmosféricas en esa zona. Puede haber
microclimas que no conocemos.
Las sombras también siempre
son un problema, porque bajan la sensación térmica en muchos grados, entonces
se hace muy complejo todo. Pero lo principal es el tema logístico, porque
instalar estaciones de este tipo implica mover mucha carga en cuanto a volumen
y peso, a lo que se suma que el monte Vinson tiene una zona de ascenso
compleja”, comenta Oyarce.
La estación que se instalará
en la cumbre será diferente a las ya instaladas del INACH. “Será una estación
meteorológica compacta y portable marca Data Garrison, aportada por el Dr.
Kenji Yoshikawa, investigador japonés de la Universidad de Alaska, que facilita
su montaje con un mástil simple. Sin embargo, ambas estaciones (la principal
del INACH y la de Alaska) tienen un objetivo común: la monitorización del permafrost,
un proceso sumamente lento y riguroso”.
El equipo deberá trasladar
aproximadamente una tonelada de carga dividida entre 16 personas, usando
trineos y mochilas. El ascenso se hará a través de una ruta sumamente compleja,
empinada y rocosa, que abarca desde el Low Camp (2.400 m) hasta el High Camp,
con un desnivel de 1.000 metros, y culminando en el punto de instalación. Una
vez allí, la instalación, bajo buenas condiciones, tomará un día completo, sin
contar las pruebas de transmisión, lo que obliga al equipo a acampar.
La campaña cuenta con el apoyo
fundamental de diversas instituciones para llevar a cabo la compleja operación:
el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de Chile, la Dirección General de
Aeronáutica Civil y la empresa ALE.
Bastián Oyarce recalca que a
pesar de los desafíos complicados que se vislumbran, la experiencia que el
equipo adquiera este año será la base para la exitosa finalización del proyecto
en la próxima campaña, cuando se espera instalar la estación que cubra el punto
medio del Vinson en esta red de sensores que desafía las alturas antárticas.
El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.
El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).



No hay comentarios:
Publicar un comentario