A lo largo de su nuevo libro,
el académico y exconsejero constitucional indaga en el concepto y explica su
naturaleza contradictoria.
La igualdad se ha convertido en uno de los
conceptos más venerados de nuestro tiempo, presente como ideal moral, principio
jurídico y consigna política indiscutida. Sin embargo, ¿y si no fuera
exactamente lo que creemos?
En Las paradojas de la igualdad, el abogado y exconsejero
constitucional, Luis Silva, desmonta esta noción omnipresente en el debate
actual. Con una prosa incisiva, revela la naturaleza paradójica de la igualdad
y cómo, lejos de aclarar, puede oscurecer nuestras discusiones morales,
políticas y jurídicas.
"La igualdad es una idea muy
resbalosa. Pero el debate público muestra la existencia de un consenso
acerca de la igualdad como un ideal político, como un valor moral –a veces
incómodo– que termina acomodándose a las necesidades de quien lo
enarbola", comenta el autor.
"En la misma medida en que se usa
este concepto en la discusión política –y moral– aumenta la confusión en
torno a su significado práctico. Esto ocurre, en el fondo, porque la
igualdad es una fachada de la justicia que, sin embargo, se presenta como si
tuviera características propias y específicas", agrega.
En la publicación, el autor sostiene que
la igualdad es el resultado de una comparación entre dos cosas y, por lo mismo,
la igualdad absoluta es un imposible metafísico: siempre subsistirá al menos
una diferencia.
A lo largo del texto, el autor busca
demostrar cómo la idea de igualdad carece de sentido en la aplicación de
las leyes, ya que siempre estará intrínsecamente unida a una forma de
discriminación para asegurar las condiciones que dictamine el legislador.
"Esto significa que cualquier que de
verdad quiera convertir el ideal de la igualdad en algo real debe,
necesariamente, discriminar", asegura Silva.
"Para construir sociedades más justas
es indispensable trabajar creativamente en el diseño y actualización de
leyes que se hagan cargo de realidades nuevas, pero de poco servirán si quienes
están llamados a aplicarlas –y a obedecerlas– no viven ellos mismos la virtud
de la justicia", opina el vicepresidente del Partido Republicano.
Este ensayo exigente e
incómodo interpela a juristas, filósofos y ciudadanos por igual. No ofrece
recetas ni fórmulas, pero invita a reflexionar sobre qué queremos decir
realmente cuando exigimos igualdad.
"Personalmente,
estimo que el discurso político ganaría mucho si dejara de invocarse la
igualdad como una bandera de lucha y, en su lugar, se invocara la justicia.
Entonces se haría más transparente la necesidad de fundamentar las posiciones
divergentes sobre lo que más conviene a la sociedad", menciona el autor.
Luis A. Silva es profesor
universitario y político. Tiene un doctorado en Derecho Constitucional por la
Universidad de los Andes (Chile) y es fellow del James
Madison Program de la Universidad de Princeton (EE.UU.). Tiene varios
libros y artículos publicados sobre su disciplina. Estudió en el Colegio del
Verbo Divino y en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica
de Chile.
Fue Presidente del Centro de Alumnos de la Facultad y Consejero Constitucional en el proceso constitucional de 2023, electo como la primera mayoría nacional. Ha sido conductor de radio y participa habitualmente en programas de contingencia política. Fue Vicerrector de Investigación de la Universidad de los Andes y, actualmente, enseña en la Facultad de Derecho de la Universidad San Sebastián.

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