“Una sinfonía debe ser como el
mundo, debe abarcarlo todo”, es una frase que se le atribuye. Entre ese
repertorio de intenso dramatismo y profundidad, hay un título que brilla con
una luz diferente: la Cuarta, caracterizada por un movimiento final
cantado por una solista.
A esa Sinfonía nº 4 en sol mayor estará dedicado el octavo programa de la temporada 2026 de la Orquesta Usach, que tendrá dos funciones. La primera será el martes 11 de agosto (19:00 horas) en la Casa de la Cultura de Cerro Navia, con entrada liberada y la segunda tendrá lugar el miércoles 12 (19:30 horas) en el Teatro Aula Magna Usach, con entradas gratuitas en Portaltickets.
Esta última,
además, será transmitida en vivo por Radio Usach, a través de sus
señales 94.5 FM y 50.2 de televisión digital, y por el canal de YouTube de la Usach.
En ambos conciertos
participará como solista la soprano Tabita Martínez y habrá una
particularidad: la Orquesta Usach interpretará un arreglo que se
escuchará por primera vez en Chile y es obra de David Navarro-Turres,
director chileno establecido en Bélgica, que tendrá su debut al frente del
elenco.
“Es lindo porque será la
primera vez que dirijo a la Orquesta Usach, pero hace unos veinte
años estuve ahí tocando como clarinetista. Recuerdo que en esa época había un
ambiente muy bueno y que la sala tenía una muy buena acústica.
Ahora vuelvo con más años en
el cuerpo y una visión distinta sobre la vida”, dice. “Además, trabajé
enseñando clarinete en Cerro Navia, entonces para mí es un regalo
llevar esta sinfonía de Mahler a un barrio donde es difícil tener ese
acceso”.
Navarro-Turres es titular
en la Filarmónica de Bruselas y ha colaborado con múltiples agrupaciones no
solo de Bélgica, sino también de territorios tan diversos como Países Bajos,
Austria, Bulgaria, Rusia, Catar y Hong Kong.
Su trayectoria también
contempla presentaciones con agrupaciones chilenas, como la Orquesta de Cámara
de Chile, la Sinfónica de Antofagasta, la Sinfónica de la Universidad de La
Serena y la Sinfónica de la Universidad de Concepción.
En esta ocasión dirigirá un
arreglo de Mahler que escribió durante la pandemia del covid-19,
concebido para una orquesta más pequeña: “Elegí la Cuarta porque es
la sinfonía de Mahler más cercana a la música de cámara, entonces era
la que más se adecuaba para reducir su orquestación.
Mahler estrenó
la Sinfonía nº 4 en 1901 y la estructuró en los tradicionales cuatro
movimientos, pero en el último incorporó uno de sus sellos: una canción
inspirada en la poesía popular alemana, que ya había abordado pocos años antes,
en el ciclo El cuerno mágico de la juventud.
De acuerdo a Navarro-Turres, “es una sinfonía sobre el poder y la belleza de la infancia, desde el primer hasta el último movimiento. Escapa un poco a lo que es Mahler, pero también aborda una parte que fue muy importante para él, que fue su niñez.
También me llamó la atención por ese tema de la música y la infancia, porque cuando uno descubre la música, se vuelve loco y no la deja nunca más”.
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario