María Dueñas, una de las autoras más
aclamadas por el público y la crítica, vuelve con una novela mayúscula
protagonizada por una mujer luchadora que emigra a la convulsa Argelia
francesa, donde se establece hasta que el referéndum de 1962 ratificó la independencia.
Además, con esta novela, la autora rescata
del olvido el éxodo de los pieds-noirs españoles, Narrada en primera persona,
el argumento de la novela cuenta con una gran originalidad. Además, los amantes
de sus obras reconocerán los ingredientes que han hecho grande a la autora,
como son los movimientos migratorios, la vivencia de un viaje inesperado y las
historias de mujeres valientes.
La novela ahonda en temas universales como
la maternidad, el amor, la soledad y el duelo, además de describir a la
perfección situaciones de acoso y abuso de las que la protagonista logra salir
gracias a su entereza.
un colectivo olvidado que formaron miles
de emigrantes y exiliados. Su protagonista es una emigrante española, fuerte y
carismática, sometida a un duro aprendizaje vital desde su juventud y lejos de
su tierra, una protagonista que evoluciona hasta convertirse en una mujer
admirable.
Y es que Cecilia está llamada a recoger el
testigo de la carismática Sira Quiroga de las exitosas El tiempo entre costuras
y Sira, que, como ella, se ve envuelta en una trama trepidante al más puro
estilo de María Dueñas.
Seremos testigos de emotivas historias de
amistad y solidaridad entre mujeres, ya que cuenta con un abanico de personajes
llenos de carisma. En paralelo, acompañarán a Cecilia a lo largo de sus
distintas relaciones sentimentales hombres de rasgos muy distintos.
Los habrá cobardes, violentos y caraduras,
pero también atractivos, íntegros y honestos. «Con uno compartía la vida a
porciones, las cenas en el patio, la cama, el cuerpo, la compañía.
Con el otro, la memoria de lo que pudo
haber sido perdurable y a la larga acabó en un mero fogonazo, como los cohetes
de la Noche de San Juan que estallaban llenos de luz y se desvanecían en
segundos»
Por si un día volvemos nos traslada a
escenarios llenos de vida, que dotan de un fuerte realismo los pasos que da
Cecilia desde que llega al puerto de Orán intentando huir de un hecho atroz que
ella misma ha cometido obligada por las circunstancias. La joven recorrerá
pequeñas ciudades, como Sidi Bel Abbès, y se establecerá en barrios populares
de Orán, como La Marina, La Escalera y Gambetta, atestados de personas
trabajadoras y humildes que luchan a diario por salir adelante. La descripción
de sus gentes y del ambiente de las calles, casas y establecimientos nos hacen
viajar a un pasado que tiene más de realidad que de ficción, conformando un
friso costumbrista repleto de detalles memorables.
«Tenía la sensación de que había pasado una
vida desde entonces, pero todo seguía igual en esa zona baja de La Marina, en
el arrabal del puerto viejo: la misma fauna humana con su vocerío, las calles
llenas de mugre, las sillas bajo los toldos medio rajados de los cafés, el olor
a salitre, a brea y pescado frito».
Con maestría, María Dueñas consigue
entrelazar la trama y el devenir de los personajes con episodios históricos de
gran calado. Como la sociedad de entonces, Cecilia y el resto de los personajes
verán sus vidas marcadas por momentos clave de la historia europea del siglo
XX.
La presencia de los españoles en Orán; la
cuestionable política colonial francesa; la llegada de exiliados tras la guerra
civil; la Operación Cisneros, con la que Franco buscaba recuperar Orán, y la
presencia de las tropas estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial
tienen un peso relevante en la trama.
«A lo largo de aquellas semanas no solo
tuvimos que asumir la adversidad de depender ahora de un régimen francés afín
al nazismo; además, en otra pirueta igual de adversa, también las hostilidades
españolas parecían haber cruzado el mar y traído desde la otra orilla del
Mediterráneo los tristes enfrentamientos de nuestra guerra».
Los
personajes también se verán envueltos por el clima de tensión que se vivió a
partir del surgimiento del movimiento independentista argelino a partir de
1954, que llevó a la guerra de la independencia de Argelia; las actividades de
la OAS, grupo terrorista contrario a la independencia y, finalmente, el
dramático éxodo de los pieds-noirs después de que la Francia de De Gaulle
reconociera la independencia, momento en que la población de origen europeo se
vio obligada a abandonar su mundo de forma dramática y precipitada, casi
siempre para no volver jamás.
Culminará ese tiempo convulso a principios
del verano de 1962, con el trasiego de personas desde el puerto de Orán hasta
las costas europeas, tanto en los grandes buques de pasajeros que partían con
destino a Francia, como en los cargueros, remolcadores, veleros y pequeñas
barcas de pescadores llenos hasta los topes que llegaban sin control ni aviso a
los puertos de Cartagena, Almería y, sobre todo, Alicante.
La novela recrea además un episodio
histórico poco conocido: el rescate urgente de miles de españoles que se habían
quedado sin opciones para escapar dela violencia que vivía Argelia, a bordo de
dos grandes barcos de pasajeros enviados a Orán por el régimen franquista,
contraviniendo las directrices del gobierno francés.
Se trataba del Virgen de África y el
Victoria, buques gemelos de la Compañía Trasmediterránea que lograron evacuar
de Orán y llevar hasta el puerto de Alicante a más de tres mil personas, el
último contingente de españoles residentes en el Oranesado.
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María Dueñas (c) Javier Ocaña |
Sus obras posteriores, Misión
Olvido (2012), La Templanza (2015), Las hijas del
Capitán (2018) y Sira (2021), continuaron cautivando por igual a
los lectores y a la crítica. Traducida a más de treinta y cinco lenguas y con
millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, María Dueñas se ha convertido
en una de las autoras más queridas tanto en nuestro país como en América
Latina. Por si un día volvemos es su sexta novela.
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