Este beneficio, creado en 2017
por la Fundación Heising-Simons, recibe su nombre del primer exoplaneta
descubierto orbitando una estrella similar al Sol. La beca permite la entrega
de 450 mil dólares lo que permite desarrollar investigación independiente
durante tres años, con la posibilidad de extender el financiamiento a un año
más.
Aparte del apoyo económico,
este beneficio considera mentorías, acceso a redes de colaboración y encuentros
anuales con destacados investigadores del área.
Espinoza Retamal se convirtió
en el segundo chileno en adjudicarse esta beca, después de la astrónoma Teresa
Paneque. “Es un orgullo enorme, porque esta beca reconoce el talento joven en
astronomía, especialmente en el campo de los exoplanetas.
Está pensada para
investigadores que han hecho aportes significativos a la ciencia y que también
han demostrado liderazgo”, señaló.
El astrónomo fue Investigador
Adscrito del CATA mientras estudiaba su doctorado en Astrofísica en la
Pontificia Universidad Católica de Chile, bajo la tutoría del Investigador
Adjunto del Centro, Cristóbal Petrovich. Durante ese periodo participó activamente
en el área de Exoplanetas y Astrobiología, instancia en la que compartió con
investigadores y estudiantes del Centro.
Durante su doctorado trabajó
principalmente en los llamados Warm Jupiters, planetas similares a Júpiter que
orbitan a distancias intermedias de sus estrellas, utilizando datos obtenidos
con el Very Large Telescope (VLT) en Chile. Su investigación actual se centra
en el estudio de exoplanetas, específicamente en la geometría de los sistemas
planetarios y en cómo sus órbitas permiten inferir los procesos que dieron
origen a estos sistemas.
“La mayoría de los demás
sistemas planetarios que se han descubierto no se parecen en nada a nuestro
sistema solar. Así que la gran pregunta es: ¿por qué? Mi trabajo se centra en
utilizar sus propiedades geométricas como un registro fósil de los procesos que
dieron origen a esos sistemas”, explicó Espinoza Retamal.
Ahora, su proyecto contempla
dos grandes líneas de trabajo. “La primera busca extender este tipo de estudios
hacia planetas más pequeños, similares a Neptuno, cuyas señales son más
difíciles de detectar. Mientras que la segunda está vinculada a la misión
espacial Gaia, cuyos datos permitirán descubrir y caracterizar nuevos
exoplanetas a partir de los movimientos de sus estrellas”, explica quien fue
Investigador del CATA.
Actualmente, Juan Ignacio se
encuentra realizando su investigación en la Universidad de Princeton,
institución donde continuará desarrollando su trabajo gracias a la 51 Pegasi b
Fellowship, la que permitirá fortalecer su trabajo y abrir nuevas posibilidades
de liderazgo y colaboración internacional.
“La beca es altamente
competitiva y ofrece oportunidades de networking muy valiosas, como encuentros
anuales, mentorías y contacto directo con líderes del campo. Todo eso
contribuye mucho al desarrollo profesional”, indicó el astrónomo.
En Chile existen diversas instancias como pasantías e internships en instituciones de astronomía que son muy valiosas para el desarrollo científico. Y para quienes aún están definiendo su futuro, la astronomía es una excelente alternativa si les interesa la ciencia, la física y las matemáticas.
Se trata de un campo en crecimiento en Chile, con una proyección cada vez mayor y una fuerte presencia internacional”, concluyó el astrónomo.


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