Las funciones se
realizarán en la Sala Negra Juan Barattini Carvelli, ubicada en
Avenida Brasil 1647, Valparaíso. Entrada liberada con previa inscripción
en el formulario disponible en el Instagram @salanegrajbc.
“Villa con vista
al mar” es una adaptación de la obra "Villa" de Guillermo
Calderón, en la que un grupo de mujeres discuten qué hacer con el centro de
tortura y exterminio Villa Grimaldi.
En esta versión, los
personajes se multiplican en diecinueve voces que traen al presente la
memoria de diversos centros de tortura situados en
la Quinta Región: La Esmeralda, el Buque Lebu, Tejas
Verdes, la Ex Cárcel de Valparaíso, el Campo de Prisioneros
Melinka-Puchuncaví, la Cárcel del Buen Pastor, la Ex Comisaría
Barón, entre otros.
Dirigida por Sibila Sotomayor
Van Rysseghem, con la dramaturgia de Juan Pablo Troncoso,
el montaje "Villa con vista al mar" recoge y
amplifica las interrogantes de la obra original, invitando al público a
reflexionar sobre la insistencia de un pasado que no pasa, a pesar de los
intentos sistemáticos de poderes hegemónicos en Chile por negar y
ocultar los crímenes cometidos en dictadura, por civiles y agentes del
Estado chileno.
Marcela Inzunza, Coordinadora
del PET, señala: “Este es un anhelo perseguido por mucho tiempo
por quienes estuvieron formándose en este Plan desde abril
de 2025.
Como Universidad de
Valparaíso, el PET es un acto reparatorio que valida la
formación, trayectoria y conocimientos previos de este grupo de
personas que por diversas razones no obtuvieron su título en su momento, quienes
se han dedicado a la creación, la docencia y el trabajo comunitario a través de
las artes escénicas”.
“En estos tiempos, y con todas
las cosas terribles que están sucediendo en Latinoamérica, cobra
mucha importancia que las nuevas generaciones sepan, se enteren y sensibilicen
de la historia que nos marca, nos duele y que no se ha reparado.
El proceso ha sido profundo,
de mucho trabajo, con un plan de estudios muy adaptado a su realidad, con seis
asignaturas, prácticas y teóricas: Taller Integral, facilitado por
Cristián Lagreze; Seminario de Historia y Teoría Teatral, a cargo de Marcia
Martínez; Taller de Puesta en Escena I con foco en Dirección, facilitado por
Andrea Giadach; Seminario Mención de Didáctica Teatral I y
II, dictados por Lía Toro; y Taller de
Título, guiado por Sibila Sotomayor”.
Sibila Sotomayor, directora de la puesta en escena, comenta: “El Taller de Título del PET es un evento único en su tipo, en el sentido de que este programa se ejecutó durante el 2025 y no se va a volver a repetir. Nace de la iniciativa de Myriam Espinoza, que fue retomada por otras colegas dentro de la Escuela, siendo una medida de reparación para aquellas generaciones que estudiaron teatro a inicios de los años ‘90 y, recién volviendo a la democracia, no hubo manera de validar esos estudios a través de un título.
Al abrir el
proceso llegaron otras personas, con carrera de larga data, lo que hizo que se
conformara un grupo de diecinueve estudiantes, bastante
intergeneracional, que egresan con este montaje”.
Juan Pablo Troncoso,
dramaturgo, comparte: “Esta adaptación libre toma la estructura original,
manteniendo el recorrido de las discusiones y las posturas ante los sitios
de memoria. Sumamos una escena al principio y un nuevo final, dado el
contexto específico en el que abordamos la historia.
Además,
distribuimos las voces, que en la obra original son tres, entre
diecinueve personas, las cuales no son personajes tridimensionales, realistas,
psicológicos, sino que responden a posturas ético-político ideológicas. Esas
posturas van discutiendo y pasando por múltiples referencias a las
particularidades que tuvieron los centros de tortura en la Quinta
Región”.
Titulados y tituladas
Vilma Pérez, actriz
formada en el Instituto Superior de Arte y Cultura Bertolt Bretch,
sede Valparaíso, considera que “fue una gran emoción y noticia cuando
nos anunciaron que este programa se iba a realizar.
Para mí ha sido
relevante, histórico, vivir esta experiencia, volver a estar en clases,
reencontrarme con algunos compañeros de la época
de la Bertolt Bretch, conocer a otros colegas de otras escuelas,
habernos unido en esta necesidad de obtener nuestro título después de años de
tener un currículum, una trayectoria, es significativo.
Siento que nos va a abrir
nuevas puertas y estoy muy agradecida de la Escuela de darnos esta oportunidad
de cerrar este ciclo teniendo un título y, además, con una
mención”.
Maysa López Segovia, actriz,
comparte: “Esta es una instancia bien significativa. Soy una de las egresadas
del mítico Bertolt Bretch en Valparaíso, que
fue la primera escuela de teatro que se abre después de la
dictadura.
La Myriam Espinoza fue
mi profesora de actuación en primer año. Tiene un significado muy
importante después de muchos años lograr hacer esta
titulación como un acto reparatorio de esos tiempos.
Hoy más que nunca siento que
la obra tiene un significado muy importante, es un homenaje a
todos los que no están, familiares, compañeros, se cruza
con nuestra propia memoria, con lo personal. Estoy viviendo este proceso
con mis colegas y compañeros de vida de Teatro El Baúl, compañía que
lleva 33 años en la Región, funcionando y resistiendo. También
he conocido a otras personas, tengo dos
compañeros que fueron estudiantes míos en Balmaceda, los
conocí de uniforme escolar y hoy estudiamos juntos”.
“También, de alguna
forma, es un homenaje a nuestros
maestros, a Arnaldo Berríos que luchó tanto por
el Bretch, a Myriam Espinoza,
a Gloria Barrera que estuvo en la formación de esa Escuela de Teatro,
a la señora Elena Prieto, a Judith Mauri, por
supuesto.
Es un gran regalo en realidad,
más allá de la cosa académica, más allá de que al postular a un
trabajo no tengamos el título, más allá de eso, el sentir es de
puro agradecimiento.
Hay dos compañeros que
estuvieron en el Bretch y que ya no están en este plano,
el Negro Díaz y Fernando Flores. Yo sé
que ellos estarían aquí, en este PET. Estuvimos tantos años tratando de
convalidar ramos, encontrar el lugar. El proceso también es parte de
ellos”.
Gabriela Arancibia, actriz formada en Teatro Escuela La Matriz y en la Universidad Mayor de Santiago, comenta: “El PET me parece un hermoso gesto reparatorio por parte de la Universidad de Valparaíso, cerrar un ciclo simbólico, sobre todo para las generaciones más grandes que nosotros, que fueron afectadas por la dictadura.
Es un aporte a la trayectoria y al desarrollo histórico de las artes escénicas en Valparaíso.
Es interesante poder cerrar con un proceso abordando un tema que a veces es tan manoseado, el de la memoria, desde el gesto de hablar, pensar y repensar espacios que han sido símbolos de tensión y poder”.

.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario