Lo que durante años fue un
espacio en abandono, hoy comienza una nueva etapa de transformación. Parque
Estación ha puesto en marcha el proyecto de rehabilitación de la antigua
tornamesa de la estación de trenes de Puerto Varas, una iniciativa que busca recuperar
este hito de ingeniería ferroviaria para transformarlo en un escenario de uso
público y encuentro comunitario.
La recuperación se está
llevando a cabo gracias a una alianza estratégica con Fundación Kalén y
el Servicio de Reinserción Social Juvenil de la Región de Los Lagos,
permitiendo que jóvenes que son parte del programa de Mediación Penal Juvenil
sean los protagonistas de la limpieza y habilitación del espacio.
Hito patrimonial y
social
La Estación de Trenes de
Puerto Varas, que data de 1912, consolidó a la ciudad como un destino clave en
el sur de Chile tras la inauguración de su edificio principal en 1935. En aquel
entonces, la tornamesa era una pieza de ingeniería clave: un puente suspendido
sobre un pivote que permitía que solo dos personas, mediante la fuerza física,
invirtieran la dirección de las locomotoras a vapor.
Con el avance tecnológico,
este artefacto quedó en desuso, pero su valor simbólico permanece intacto. Al
respecto, Guillermo Andrews, director de Fundación Parque Sur,
explica: “como Parque Estación, hemos querido rescatar la tornamesa por
medio de una intervención simple: habilitarla como un escenario al aire libre,
convirtiéndola en un espacio versátil.
No solo buscamos rehabilitar
un espacio físico, sino otorgarle un nuevo valor social a este patrimonio
ferroviario.
Creemos firmemente que al integrar a la comunidad en la ejecución de estas obras, generamos un sentido de pertenencia único. Como decimos siempre: ‘El parque lo hacemos todos’”.
El proceso de limpieza,
iniciado durante marzo, cuenta con la participación activa de jóvenes que
forman parte del programa de Mediación Penal Juvenil del Servicio de
Reinserción Social Juvenil de Los Lagos, gestionado a través de Fundación
Kalén.
Esta colaboración permite que el trabajo de
recuperación urbana sea, al mismo tiempo, una herramienta de transformación
personal para los participantes.
Javiera Lecaros, fundadora y
directora ejecutiva de Fundación Kalén, destaca el impacto de esta colaboración.
“La evidencia indica que la
mediación tiene efectos importantes para que el joven entienda que el daño que
hizo también afecta a una comunidad. El proceso de reparación que conlleva el
contribuir a su entorno lo hace sentirse parte y abre espacios para que quiera
seguir aportando de otra manera en el futuro”.
Por su parte, Ximena
Valenzuela, directora regional del Servicio Nacional de Reinserción Juvenil en
Los Lagos, enfatiza el beneficio para la seguridad pública y la cohesión
local: “Este es un claro ejemplo de cómo las acciones de mediación
permiten impactar positivamente en la comunidad.
Se colabora con la recuperación de un espacio comunitario que necesitaba ser intervenido, y con ello también se aporta a la seguridad. Mientras más instituciones, tanto públicas como privadas, participen en estos procesos, mayor alcance tendrá el beneficio para todos”.
La rehabilitación de la
tornamesa se proyecta como un hito para este 2026, transformando un lugar en
abandono en un anfiteatro natural para actividades culturales y sociales. Según
concluye Andrews, la clave ha sido el trabajo en red.
“La recuperación nace de una sinergia; mientras habilitamos un escenario para el espacio público, también se encuentra un lugar para la reinserción. Es una colaboración donde todos ganamos”.
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