lunes, 26 de enero de 2026

Publican segunda edición de manual para transformar la conducta clínica a través de la ecografía

Tras agotar su primera edición en tiempo récord, Andrea Cepeda, la autora, regresa con una guía práctica y humana diseñada para que matronas, matrones y estudiantes dominen la interpretación ecográfica y fortalezcan la seguridad en la atención de la mujer gestante. 

La toma de decisiones en el control prenatal exige precisión, pero sobre todo, una comprensión profunda de lo que ocurre en el vientre materno. 

Con este propósito, la editorial Trayecto presenta la segunda edición del manual de Andrea Cepeda Flores, matrona con más de una década de experiencia, quien busca cerrar la brecha de conocimiento en la interpretación de ecografías obstétricas dentro del gremio de la matronería. 

Este libro no es un texto académico convencional; es una herramienta nacida de la práctica clínica y la necesidad de autonomía profesional. 

A través de un lenguaje cercano, ilustraciones de autoría propia y ejemplos reales, la obra permite a los profesionales no solo leer la conclusión de un informe, sino analizar la totalidad del examen para prevenir negligencias y asegurar un seguimiento óptimo de la salud materno-fetal. 

Un éxito de ventas que responde a una necesidad urgente

La recepción de la primera edición fue un fenómeno que sorprendió incluso a la propia autora.

"Honestamente, todavía me cuesta asimilarlo. Verlo agotarse tan rápido me hace sentir que valió cada hora de trabajo y cada desvelo. 

Confirma que el esfuerzo tuvo sentido", confiesa Cepeda Flores. Para ella, este éxito rotundo evidencia un vacío en la formación de pregrado: "A quienes estudiamos hace tiempo nunca nos enseñaron nada de ecografía. Lo básico sería enseñarle a un alumno a interpretar un informe de la persona a la cual dedicas el 70% de la carrera: la embarazada". 

Hacer fácil lo difícil


Uno de los mayores desafíos de la autora fue traducir la terminología técnica de la ecografía a un formato amigable.

 "La ecografía es una especialidad con términos muy duros. Lo que hace especial a esta obra es la forma de explicar: lo difícil se entiende fácil", señala Andrea.

 El manual destaca especialmente en su capítulo sobre las ecografías del primer trimestre, contenido que la autora considera de "dominio absoluto" para la salud primaria, ya que define la edad gestacional y detecta riesgos críticos de forma temprana. 

Sobre la autora

Andrea Cepeda Flores nació en Santiago y su pasión por la ecografía despertó en un internado rural, al ver a una colega trabajar con un equipo antiguo. Desde entonces, se propuso que la matronería debía liderar esta área con todos los recursos posibles. Formó parte de la tercera generación de matrones en Chile en especializarse formalmente en esta disciplina. 

Hoy, con esta segunda edición, el libro deja de ser un proyecto personal para convertirse en un pilar de la comunidad obstétrica. 

"Hoy siento que el libro ya no es solo mío, sino que es parte de una comunidad que lo está haciendo suyo", concluye la autora, cuya misión sigue siendo contribuir a una atención más informada, segura y humana para todas las mujeres en gestación. 

“Manual de interpretación de ecografías obstétricas” ya está disponible en las diversas librerías a lo largo del país, además de Buscalibre y trayecto.cl

THE TESTAMENTS estrena el 8 de abril exclusivamente en DISNEY+

Hoy, Disney+ anunció que la nueva serie dramática original The Testaments estrena el 8 de abril exclusivamente en Disney+ con tres episodios, luego un nuevo episodio todos los miércoles.

La producción cuenta con el mismo showrunner y productor ejecutivo de The Handmaid's Tale. 

Como una evolución de The Handmaid’s Tale, The Testaments, basada en la novela homónima de Margaret Atwood, es una historia dramática de paso a la madurez ambientada en Gilead.

 La serie sigue a las adolescentes Agnes, obediente y piadosa, y a Daisy, una recién llegada y convertida de más allá de las fronteras de Gilead. Mientras recorren los lujosos pasillos de la exclusiva escuela preparatoria de la Tía Lydia para futuras esposas —un lugar donde la obediencia se impone con brutalidad y siempre bajo justificación divina—, su vínculo se convierte en el detonante que sacudirá su pasado, su presente y su futuro. 

The Testaments está protagonizada por Ann Dowd, Chase Infiniti, Lucy Halliday, Mabel Li, Amy Seimetz, Brad Alexander, Rowan Blanchard, Mattea Conforti, Zarrin Darnell-Martin, Eva Foote, Isolde Ardies, Shechinah Mpumlwana, Birva Pandya y Kira Guloien.

La serie fue creada por el showrunner y productor ejecutivo Bruce Miller y cuenta con la producción ejecutiva de Warren Littlefield, Elisabeth Moss, Steve Stark, Shana Stein, Maya Goldsmith, John Weber, Sheila Hockin, Daniel Wilson, Fran Sears y Mike Barker, quien también dirige los primeros tres episodios. The Testaments está producida por MGM Television.

Los controles parentales de Disney+ garantizan que la plataforma continúe siendo una experiencia de streaming adecuada para todos los miembros de la familia. Los suscriptores pueden crear perfiles protegidos por un PIN y establecer, para determinados perfiles, límites de acceso basados en la clasificación del contenido.

Sobre DISNEY+ en América Latina  

En América Latina, Disney+ es el servicio de streaming que brinda acceso a la más amplia propuesta en streaming con entretenimiento para todas las edades, incluyendo películas, series, eventos en vivo y otros contenidos de Disney, Pixar, Marvel, Star Wars, National Geographic, ESPN y Hulu. 

Ofrece una colección de contenidos originales exclusivos, entre los que se incluyen largometrajes, documentales, series de acción real y de animación, y cortometrajes, así como también la transmisión en vivo de eventos culturales y deportivos de la mano de ESPN, la marca de deportes más respetada en la región. 

Para más información, visite disneyplus.com, o encuentre la aplicación Disney+ en la mayoría de los dispositivos móviles y de TV conectada.  

Graban “vuelo” de pingüinos en su búsqueda de alimento en la Antártica

 Microcámaras con GPS instaladas sobre el lomo de pingüinos barbijo permitieron registrar su increíble nado, muy similar a un vuelo, desde la perspectiva de las propias aves, cómo se desplazan y buscan alimento en el océano Austral, revelando escenas submarinas que normalmente permanecen ocultas bajo la superficie.

Los videos muestran fragmentos de nado, buceos y acercamientos a cardúmenes de kril, entregando una mirada única al comportamiento de estas aves en su hábitat natural.

El registro fue obtenido por el equipo del Dr. Lucas Krüger, científico del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, en la Zona Antártica Especialmente Protegida de punta Armonía, en la isla Nelson.

Allí desarrollan un estudio para entender con mayor detalle cómo buscan alimento los pingüinos y cómo explotan el kril en distintos puntos de la Península. Este trabajo se inserta en el programa de Áreas Marinas Protegidas del INACH y aporta información al programa de monitoreo ecosistémico de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la Antártica (CCRVMA).

Cómo se grabó el nado del pingüino

Para obtener estas imágenes, el equipo fijó una microcámara sobre las plumas del pingüino, utilizando un método ya probado en otros estudios de rastreo. “Las cámaras, como hemos hecho con otros dispositivos de rastreo que hemos trabajado en el pasado, van pegadas a las plumas con cinta y pegamento”, explica Krüger.

El dispositivo se coloca solo por un viaje de alimentación: se instala en un ejemplar que está en etapa de reproducción y se retira cuando vuelve al nido. “Durante este período los animales que están activamente reproduciéndose tienen un nido con pichones.

Entonces salen a alimentarse al mar y tienen que volver para traer comida a los pichones. Entonces ponemos la cámara en uno de estos animales, él va a salir al mar y va a volver, y cuando vuelve sacamos la cámara. Esto es un máximo de dos días en un animal”, detalla.

Estos equipos no solo registran video, sino que también integran sensores de profundidad y acelerómetros.

Según explica Krüger, esto permite “examinar exactamente el comportamiento de los pingüinos durante el buceo, la aceleración y movimientos que el pingüino hace, y relacionar estas señales durante el buceo con lo que el animal está haciendo a través de la imagen de la cámara”.

El valor de estas cámaras, según el investigador, está en que permiten entender con mucho más detalle cómo los pingüinos buscan su alimento, en particular el kril, que es su principal recurso en la zona.

Gracias a que los dispositivos registran datos de inmersión y movimiento, el equipo puede examinar el comportamiento durante el buceo y relacionar esas señales con lo que muestra la imagen, clasificando si el animal se alimenta en cardúmenes densos o en kril aislado, a distintas profundidades, horarios y niveles de esfuerzo, además de estimar la distancia que recorre en cada salida al mar.

Un área protegida para estudiar aves marinas

Punta Armonía es una Zona Antártica Especialmente Protegida cuyo valor central es su ecosistema. “Uno de los valores biológicos que esta área está protegiendo son las aves marinas.

Primero porque acá hay un número bastante importante de especies que se reproducen acá, en un área relativamente pequeña”, explica Krüger.

Entre ellas destaca una colonia de pingüinos barbijo que ha experimentado cambios importantes en las últimas décadas. “En los años 80 eran más de 100.000 nidos, en los años 90 eso bajó a 90.000 nidos y ahora tenemos como 40.000 nidos.

Aun así, es un número bastante importante para la especie, ya que es una colonia representativa de la población de pingüinos barbijo de la península Antártica y del sur”, detalla.

En este escenario, las microcámaras permiten seguir el viaje completo de un pingüino en tiempos de reproducción: abandona su nido con pichones pequeños, se desplaza hacia las zonas de alimentación, bucea a distintas profundidades durante la noche y regresa al día siguiente.

“Ahí tenemos algunos ejemplos de que salieron en grupo a alimentarse y estuvieron buceando a profundidades de 30 metros durante el período nocturno”, describe el científico.

Lo que revela el nado sobre un océano en cambio

Los registros también muestran cómo se organizan las aves marinas en el espacio y con qué otras especies comparten las rutas hacia las áreas de alimentación.

 “En algunos de los videos que hemos obtenido vemos, por ejemplo, los pingüinos barbijo, que durante el tránsito a las zonas de alimentación han estado en grupos poliespecíficos donde hay pingüinos papúas también. Hemos visto ballenas jorobadas y ballenas fin junto con los pingüinos moviéndose hacia las zonas de alimentación”, relata Krüger. 

Asimismo, añade, “este año se han movido, por lo menos, una o dos horas antes de empezar a intentar capturar kril. Y también hemos visto que están alimentándose principalmente durante la noche, algo que no siempre es así”.

Detrás de cada uno de estos videos hay un esfuerzo logístico y humano considerable, pero para el investigador ese desgaste se justifica por lo que aportan las imágenes al conocimiento del ecosistema.

“Pero todo esto es válido una vez que los resultados que esperamos obtener, específicamente de estas cámaras, nos va a permitir tener un mejor entendimiento de algunos parámetros de cómo los pingüinos buscan su alimento, específicamente el kril, que es su principal alimento acá”, afirma.

Además de evidenciar patrones de convivencia con otras especies, los datos ayudan a entender cómo distintos factores, como cambios en la disponibilidad de kril, competencia con otras aves o recuperación de poblaciones de ballenas, se suman a las presiones que enfrentan colonias como la de punta Armonía.

En ese contexto, cada buceo registrado se convierte en información válida para comprender el funcionamiento del ecosistema y para dimensionar los desafíos que enfrentan los pingüinos para seguir encontrando alimento en el océano Austral.

Cambios en la temporada de cría

Krüger señala que los nuevos antecedentes sobre el comportamiento en el mar se dan en un contexto en que varias colonias de pingüinos en la Antártica han adelantado su período de reproducción, algo que “es coherente con los cambios climáticos que se han visto”.

A su juicio, esto se explicaría porque “las condiciones de anidación han cambiado probablemente por el derretimiento más temprano de la nieve en las colonias, que es la principal limitante durante la llegada de los pingüinos en el período de reproducción”.

Este adelanto podría generar desajustes entre la crianza de los pichones y la disponibilidad máxima de kril, así como mayor competencia por alimento entre las tres especies de pingüinos pigoscélidos de la península Antártica y las islas Shetland del Sur.

“Si ahora los barbijos empiezan a reproducirse más temprano, puede ser que eso coincida con la necesidad de alimentación de los papúas, por ejemplo, que son mucho más eficientes que los barbijos, entonces eso podría sí afectar la disponibilidad de alimento”, advierte el investigador, quien añade que este fenómeno se suma a otros factores como cambios en la biomasa de kril, aumento de las lluvias, recuperación de ballenas y el incremento de la pesquería de este pequeño crustáceo en la región.

El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión.

El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

Recorrido guiado El poema del ángulo recto: arquitectura y arte en Le Corbusier

(c) Felipe Ugalde

En el marco de la exposición "Tiras de Prueba. Arquitecturas 1951-1997", te invitamos a conocer una de las obras más significativas de Le Corbusier (1887-1965), arquitecto y creador clave del siglo XX; desde la mirada del Premio Nacional de Arquitectura 2022 y ex director del MNBA, Fernando Pérez Oyarzun.

Poème de l’Angle Droit [El Poema
del Ángulo Recto] (1955) constituye quizás el testimonio más complejo y significativo de Le Corbusier en torno al acto creador y su dimensión trascendente, y es testimonio de la versatilidad de quien fue probablemente uno de los creadores más influyentes del siglo XX: arquitecto, escritor, artista, intelectual y protagonista de debates en diversos ámbitos. 

La obra, conformada por 19 litografías realizadas a mano alzada entre 1947 y 1953, combina textos breves, imágenes y color para trazar un itinerario simbólico, donde el ángulo recto se convierte en una herramienta de orientación, medida y creación en torno al acto creativo.

El poema abarca un espectro que va desde lo carnal hasta el ascenso espiritual; desde la razón metódica hasta el delirio imaginativo; desde el cuerpo femenino hasta la piedra inerte. 

Las piezas están organizadas en torno a siete claves del proceso creativo: medio, ánimo, carne, fusión, carácter, ofrenda y herramienta.

Fernando Pérez Oyarzun (n. 1950) es arquitecto por la Pontificia Universidad Católica de Chile y doctor en Arquitectura por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona. 

Desde 1974 ejerce la docencia, concentrándose en Taller y Teoría de la Arquitectura. 

Es autor de numerosas investigaciones, que han originado un importante número de publicaciones nacionales e internacionales.

Sus trabajos profesionales, realizados individualmente o en equipo, incluyen edificios universitarios, residencias y diversos equipamientos que han sido publicados y expuestos tanto en Chile como en el extranjero. 

Fue director de la Escuela de Arquitectura (1987-1990), decano de la Facultad de Arquitectura y Bellas Artes (1990-2000) y jefe del Doctorado en Arquitectura y Estudios Urbanos (2004-2016) en la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Entre 2019 y 2023 fue director del Museo Nacional de Bellas Artes. En 2022 recibió el Premio Nacional de Arquitectura.

La actividad presencial se efectuará el próximo martes 27 de enero entre las 17:00 - 18:00 horas en la Sala Matta del Museo Nacional de Bellas Artes (José Miguel de la Barra 650, Santiago, Chile). Presencial. Actividad abierta a todo público. 

Cine foro con Ignacio Agüero: el documental “Cartas a mis padres muertos” se proyectará en Centro Arte Alameda

El próximo domingo 1 de febrero, a las 18:00 horas, Centro Arte Alameda - Sala CEINA presentará una función especial de cine que incluirá un conversatorio posterior con el reconocido cineasta chileno Ignacio Agüero, una de las figuras fundamentales del cine documental latinoamericano.

 Se proyectará su más reciente documental titulado “Cartas a mis padres muertos” (2025) y las entradas ya se encuentran disponibles en Passline.

Este cineforo se enmarca en un ciclo de conversatorios, que son un Proyecto financiado por el Fondo de Fomento Audiovisual, Convocatoria 2025 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

En “Cartas a mis padres muertos” el realizador se dispone a crear la forma de poner al día a sus padres de los sucesos tanto íntimos y familiares como sociales y políticos desde la muerte del padre, días después del triunfo de Allende hasta hoy.

La película repasa cincuenta años de la vida del cineasta y del país en base a materiales de archivo personales, familiares y públicos más material filmado hoy, en un tejido íntimo, social y político que persiste en la forma indagatoria y exploratoria del cine de Agüero. 

Este cineforo se enmarca en un ciclo de conversatorios, que son un Proyecto financiado por el Fondo de Fomento Audiovisual, Convocatoria 2025 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Ignacio Agüero (1952) es un referente importante en el cine documental en América Latina. En 1978 filma su primera película “Hoy es jueves cinematográfico” con la que da inicio a una prolífica filmografía que ya por más de cuatro décadas ha contribuido a construir una mirada profunda y crítica sobre la sociedad chilena.

El realizador ha explorado con coherencia y creatividad las posibilidades del cine como herramienta de observación, memoria y transformación, desde una perspectiva sensible y siempre desde la libertad de lo profundamente cinematográfico.

Entre sus obras destacan “Cien niños esperando un tren”, “El diario de Agustín” y “Notas para una película”. Su filmografía ha circulado en diversas retrospectivas en destacadas instituciones culturales internacionales como el Centro Pompidou y la asociación Documentaire sur Grand Écran en París y el Lincoln Center en Nueva York.

Moderado por Francisca Lila, programadora de Centro Arte Alameda, la función de este domingo 1 de febrero ofrecerá un diálogo abierto con el público, instancia en la que Agüero abordará su proceso creativo, su trayectoria y su mirada crítica sobre el cine: memoria y realidad social, ejes centrales de una obra que ha marcado a generaciones.

Funciones en Centro Arte Alameda

Domingo 1 de febrero - 18:00 horas + CINEFORO; miércoles 4 de febrero - 18:45 horas 

Las entradas ya están disponibles en Passline. 

domingo, 25 de enero de 2026

Un elenco de lujo para Que Se Acabe Todo

El proyecto logró reunir a figuras de la talla de Mariana Loyola, Juan Minujín y Daniel Muñoz, quienes aceptaron el desafío por el riesgo artístico que suponía el plano secuencia.

Para el argentino Juan Minujín, la oportunidad de trabajar de una manera “teatral y artesanal” en una industria llena de efectos digitales fue el principal atractivo, permitiéndole explorar la psicología de los delitos de “guante blanco” sin recurrir a la violencia física.

El elenco se completa con nombres como Magdalena Müller y Pablo Brunetti, quienes aportan capas de complejidad a la trama corporativa, interpretando a personajes que se mueven en la escala de grises entre la complicidad y la ambición.

Cada interpretación fue diseñada para sostener la tensión ética de la película, convirtiendo este ensamble en una pieza fundamental para que el espectador se sienta interpelado por la historia

Mariana Loyola, Juan Minujín, Daniel Muñoz, Magdalena Müller y Pablo Brunetti integran el elenco en el nuevo thriller de Moisés Sepúlveda. Junto a figuras como Daniel Alcaíno, Francisca Aronsson y Gabriel Cañas, conforman un equipo de trayectoria que apuesta por el riesgo artístico y la revisión crítica de la historia reciente.

Reunir a un elenco de esta envergadura no responde solo a una necesidad de producción, sino a la exigencia de una historia que requiere oficio y precisión en partes iguales.

Ese es el factor común que convocó a actores como Mariana Loyola, Juan Minujín, Daniel Muñoz, Magdalena Müller y Pablo Brunetti a formar parte de este proyecto.

Para Mariana Loyola, quien interpreta a Rebeca López, el atractivo principal fue la propuesta de dirección y el desafío que implicaba salir de la zona de confort.

“Me gusta mucho el riesgo que hay. Creo que cuando se hacen películas arriesgadas, hay una jugada ahí que yo aplaudo: de no hacer lo mismo de siempre, de cruzar el río”, comenta la actriz, valorando además la oportunidad de trabajar por primera vez con Moisés Sepúlveda, con quien mantiene una amistad hace años.

Frente a una industria saturada de efectos, el actor argentino Juan Minujín destaca la naturaleza de este rodaje: “Hay mucho CGI, mucho VFX, miles de cosas que intervienen digitalmente en la industria. Me parece muy lindo poder hacer algo de una manera casi más teatral y artesanal”.

Su personaje, el inversionista Toto Quintana, le permitió indagar en el perfil de los delitos financieros. “Es un género que de por sí me parece interesante, el de estafas, de ladrones de guante blanco. A mí me gusta mucho porque muchas veces es cuando más nos roban: de esa manera y no con violencia”, reflexiona.

Dentro del entramado corporativo de la ficción, Magdalena Müller interpreta a Cecilia Sepúlveda, una asistente que opta por mirar hacia otro lado mientras se fragua el delito.

“Cecilia es alguien que hace su pega. Ella considera que para eso le pagan y está ahí. No cuestiona mucho”, explica Magdalena. La actriz valora que el guion se atreva a incomodar: “Pocas veces se tiene la valentía de hablar de las cosas incorrectas… creo que es muy atractivo ver que los protagonistas no sean los héroes”.

Desde la alta gerencia, Pablo Brunetti asume el rol de Manuel Echeverría. El actor resalta la capacidad de la película para investigar una crisis social profunda: “A nosotros nos muestran una o dos capas, lo que uno puede ver en los diarios, y la película va escarbando y descubriendo más capas, yo creo que sirve de ejemplo para que esto no vuelva a ocurrir”. 

El contrapunto humano lo aporta Daniel Muñoz como Tito Zari, el hermano de la protagonista. Representa el soporte emocional ante un frío mundo corporativo: “A pesar de todos los problemas que puede causar, en el fondo es lo que María necesita para sentir que no está sola”.

Para el actor, el cine tiene aquí un deber de memoria: “Es una historia necesaria, es un llamado de alerta a lo que somos capaces de hacer como personas. La magia y el deber que tiene toda producción cinematográfica es recordarnos de dónde venimos y para dónde vamos”.

A este grupo se suman otros nombres de peso que terminan de consolidar el elenco, como Daniel Alcaíno, Daniela Lhorente, Guilherme Sepúlveda y Gabriel Cañas.

Juntos conforman un ensamble sólido, diseñado para sostener la tensión dramática y ética que propone Que Se Acabe Todo, convirtiendo cada interpretación en una pieza fundamental de un engranaje colectivo.

Apostar por el cine: Daniel Hammer y Felipe Cabello

Daniel Hammer, de IOI, y el ingeniero Felipe Cabello representan una nueva forma en cómo la empresa privada se involucra activamente en la cultura.

 Hammer, cuya clínica se especializa en la visión, ve una conexión natural en apoyar un arte que se aprecia con los ojos, mientras que Cabello resalta la coherencia ética: en su rubro de ingeniería, una falla en la integridad puede ser fatal, tal como ocurre en el sistema financiero de la película.

Ambos inversores rompen el mito de que la cultura es un gasto innecesario, utilizando herramientas como la Ley de Donaciones Culturales para generar un impacto positivo. Su participación demuestra que el apoyo al cine independiente no solo es una decisión financiera, sino un acto de compromiso con historias que invitan a la reflexión social y al fortalecimiento de la memoria colectiva.

Parece el inicio de un chiste: un oftalmólogo y un ingeniero en mecánica de suelos entran a una productora de cine. Pero esa es la realidad detrás de los aportes que hicieron posible rodar Que Se Acabe Todo.

Para Daniel Hammer, gerente general del Instituto Oftalmológico Integral (IOI), la conexión fue clara. “Nuestro enfoque es la visión. ¿Qué relación más directa podría existir que la de una clínica que te ayuda a ver mejor con un arte que se aprecia con los ojos?”, plantea.

Y su fe en el equipo no es nueva: Hammer ya estuvo ahí cuando nadie más miraba, apoyando la ópera prima de Moisés Sepúlveda, Las Analfabetas. En esta ocación redobla la apuesta con una lógica clara: “Con la Ley de Donaciones Culturales, esto aparte de fomentar el arte, genera un retorno. Además de ayudar a que la película exista, a nosotros nos da visibilidad”.

Su alianza con JUNTOS supera el auspicio tradicional. Cinéfilo formado en las butacas del Cine Arte Normandie, Hammer compara la medicina con la proyección: “Ver a mi hermano operar una catarata y que esa persona vuelva a ver en 20 minutos fue magia para mí. El cine opera igual: necesitas un profesionalismo absoluto para crear esa magia visual”. 

Por otro lado, está Felipe Cabello, socio y fundador de Cabello & Asociados, empresa dedicada a la ingeniería en mecánica de suelos. Conoce a Pancho Hervé desde hace años, siendo testigo de su carrera desde que comenzó a hacer cine. Esa confianza personal abrió las puertas para la inversión en la cinta.

El thriller financiero resuena con su ética profesional. En su rubro, si alguien hace trampa, la gente muere; en la trama de la película, si el sistema miente, la confianza social colapsa. Para el ingeniero, poner capital aquí es un acto de coherencia: “Invertir acá es dejar constancia de que apoyamos una historia necesaria”.

Tanto Hammer como Cabello rompen el mito de que la cultura es un gasto para la empresa privada. Ya sea por la Ley de Donaciones Culturales o inversión directa, ambos demuestran que el aporte no es solo financiero, sino profundamente valórico. 

“Hacer cine es un acto de resistencia”: Benjamín Vicuña se enfrenta al villano de Que Se Acabe Todo

 El actor interpreta a Max Mayol, un antagonista que se aleja del cliché malvado para presentarse como un líder encantador y carismático.

 El desafío fue humanizar la codicia, interpretando a un hombre que cree fervientemente en su propia mentira y que está convencido de que sus acciones, aunque fraudulentas, son una forma de progreso. Es ese encanto natural lo que lo vuelve un personaje profundamente peligroso.

Al trabajar junto a Paulina García, con quien mantiene una larga historia de colaboración profesional, el actor encontró el tono perfecto para este duelo de poder, convirtiendo la película en una denuncia necesaria sobre las crisis morales que han impactado profundamente al país.

No es un monstruo, es un encantador de serpientes. Vicuña aborda el desafío de humanizar la codicia en la piel de Max Mayol, el antagonista que cree estar salvando el barco mientras lo hunde. 

Aunque es el villano de la historia, Max Mayol no se levanta por las mañanas pensando en hacer el mal. Lejos de ser un monstruo que se ríe en la oscuridad, el Gerente General que interpreta Benjamín Vicuña en Que Se Acabe Todo es encantador, viste bien y tiene el carisma suficiente para convencerte de que endeudarte es una ruta a la libertad. 

“Es un tipo que vive en el liderazgo. Cree realmente que es una forma de democratizar los créditos, de ayudar a la gente”, explica Benjamín sobre la psiquis de un personaje cuyo motor no es la maldad pura, sino una pasión genuina por el proyecto de su vida: ese retail llamado El Solar que promete electrodomésticos y dignidad en cuotas.

Esa es la trampa y fue el mayor desafío actoral: Mayol es un creyente de su propia mentira, y esa convicción fue clave para el director Moisés Sepúlveda al momento de elegirlo. “Benja tiene un encanto natural que funciona perfecto para Max Mayol. Es alguien en quien uno quiere creer. Y justamente por eso, su personaje es tan peligroso”, comenta.

Juntos trabajaron para encontrar un tono que huyera del cliché del empresario malvado, buscando el rostro humano de un sistema inhumano. “Aparentemente es un buen tipo. Pero eso hace que no sea tan fácil de calificar sencillamente como un villano”, asegura el actor sobre esa ambigüedad que define al personaje.

Ese duelo de poder y encanto tuvo una capa extra de emoción en el set, ya que Vicuña comparte pantalla con la protagonista Paulina García, quien ha sido su profesora, compañera de escena y directora en proyectos anteriores.

 “Ha sido un honor poder acompañarla en este protagónico tan potente”, confiesa Benjamín. “Tiene un personaje increíble que pasa por todos los estados; un personaje que interpela, que moviliza y que también es empático con todas las personas que pueden llegar a vivir una situación así”.

Aunque en la ficción sus roles chocan, él es el gerente intocable y ella la empleada que asciende a golpe de necesidad, la dinámica real es de admiración absoluta, sentimiento que Paulina devuelve con la misma intensidad: “Con Benja he trabajado harto, así que lo conozco muy bien. Es un actor que tiene una trayectoria increíble y lo he visto crecer en todos estos años. Trabajar con él es una alegría”.

Más allá de los trajes a la medida y la corrupción de la trama, Vicuña ve en este proyecto una urgencia política. En tiempos donde las salas pelean contra la inmediatez de los algoritmos, él es categórico al definir su oficio: “Hacer cine hoy es un acto de resistencia. Es un acto creativo maravilloso que tiene que ver con expresión, con memoria y con identidad”.

Para el actor, Que Se Acabe Todo trasciende el entretenimiento; es el retrato de una crisis moral. “La pasión es el motor por el que nos levantamos en la mañana. Tenemos un compromiso por contar historias. Este caso fue un grito de indignación, de un crimen financiero muy grande que nos impactó como país”, concluye.

Filmar el fraude: AdmiralOne convirtió sus oficinas en el set de Que Se Acabe Todo

 La colaboración con la consultora AdmiralOne fue fundamental para otorgar realismo a la cinta. Al abrir las puertas de sus oficinas en Paseo Ahumada, la empresa no solo facilitó un set de filmación auténtico, sino que reforzó su compromiso con la integridad corporativa.

Para sus socios, ver filmada una historia de fraude es un recordatorio necesario de por qué su tecnología de cumplimiento es vital para evitar que casos como el de La Polar se repitan.

Desde AdmiralOne destacan que la nueva Ley de Delitos Económicos ha cambiado las reglas del juego, introduciendo penas de cárcel efectivas y la posibilidad de disolución para las empresas que no mantengan controles éticos.

Apoyar este proyecto audiovisual es, para ellos, una forma de educar sobre la transparencia y de validar que la impunidad corporativa ya no tiene espacio en el Chile actual.

Porque Admiral One convirtió sus oficinas en el set de Que Se Acabe Todo

Mientras las cámaras y el equipo de JUNTOS recorren sus pasillos, los socios de Admiral One detallan cómo su tecnología busca impedir que el caso La Polar se repita en la vida real.

Prestaron sus oficinas en el Paseo Ahumada para filmar Que Se Acabe Todo, pero su vínculo con la película va más allá de los metros cuadrados. Para los socios de Admiral One, esta historia es el ejemplo perfecto de lo que dedican su vida a evitar.

Ese compromiso con la integridad no se quedó en el discurso. Admiral One abrió literalmente las puertas de sus oficinas en Paseo Ahumada para que la producción tuviera un escenario real. Al prestar su espacio para el rodaje, la consultora no solo facilita la logística, sino que valida la urgencia de contar esta historia.

“El caso La Polar representa todo lo que tratamos de evitar”, declara Jorge Álvarez, CEO de Admiral One. “Estaba podrido desde la directiva hacia abajo.

Había incentivos perversos y, sobre todo, no había canales seguros para denunciar. Si alguien quería hablar, tenía que ir donde el mismo jefe que estaba cometiendo el fraude o dejar un papel en un buzón en el baño”.

En palabras simples, su empresa funciona como un “seguro” de conducta corporativa. Si las personas tienen reglas básicas (no matar, no robar, no pasarse un rojo), las empresas también.

El problema es que, en el mundo corporativo, cumplir esas reglas solía ser un trámite de papel o un Excel olvidado. Admiral One digitaliza ese proceso para convertirlo en un sistema de alerta temprana.

El “Pepe Grillo” digital y la pena de muerte corporativa

Históricamente, el área de compliance (cumplimiento) era el vagón de cola de las empresas, vista solo como burocracia. AdmiralONE busca cambiar eso actuando como el “Pepe Grillo” de las organizaciones: una conciencia digital que te dice qué se puede hacer y qué no, y además, deja registro de todo.

La clave es la trazabilidad. En el caso La Polar, las actas de directorio se podían modificar o las denuncias se perdían en el camino. “Lo que buscamos es que no se puedan maquillar los papeles”, cuenta José Camus, COO de la empresa. Su sistema digitaliza actas, denuncias y procesos de aprobación, creando una huella imborrable. Si alguien aprueba algo indebido, queda registrado quién fue, cuándo y cómo.

El escenario ha cambiado drásticamente con la nueva Ley de Delitos Económicos (21.595). Se acabaron las “clases de ética”. Ahora, los ejecutivos pueden enfrentar penas de cárcel efectiva de hasta 20 años sin atenuantes por conducta irreprochable.

Pero el riesgo no es solo para las personas, sino para la empresa misma. La ley introduce un concepto que en Admiral One llaman la “pena de muerte a la persona jurídica”.

Si una empresa no demuestra tener un control interno robusto y comete delitos graves, puede ser disuelta forzosamente: se venden los activos, se cierran las llaves y se acaba el negocio.

“Hoy día, la única medida real para protegerse es digitalizar y automatizar el control”, concluye José Camus. Apoyar Que Se Acabe Todo es parte de esa cruzada: mostrar la brutalidad de un fraude para educar sobre la necesidad urgente de la integridad.

Un laberinto sin cortes: Natalia Peña y las locaciones de Que Se Acabe Todo

En una película sin cortes, la locación debe ser estéticamente coherente pero técnicamente impecable, permitiendo que un equipo de 60 ó más personas y toneladas de equipamiento se oculten detrás de puertas y muebles a medida que la cámara avanza, sin romper jamás la ilusión del espectador.

El hallazgo de una notaría abandonada y oficinas interconectadas en el centro de Santiago permitió crear el “laberinto” que la narrativa exigía. Natalia destaca que las locaciones también cuentan la historia: desde la humildad de una casa en Barrio Matta hasta el lujo de una residencia kitsch, la arquitectura se convierte en el reflejo físico del ascenso económico y la debacle moral de los personajes.

Existe una confusión habitual sobre el trabajo del locacionista, como si se tratara de un detective estético que simplemente sale a pasear buscando fachadas lindas. La realidad es mucho más áspera: una locación no sirve si es bella pero no soporta la invasión de un equipo de 60 personas, camiones y generadores.

Para Natalia Peña, jefa de Locaciones de Que Se Acabe Todo, el oficio comienza mucho antes de que se prenda la cámara; implica leer el guion y traducir palabras en espacios, asegurando no solo que el lugar se vea bien, sino que la película sea físicamente posible.

Por eso, Natalia rechaza la improvisación. Su equipo hace scouting con cámaras y lentes profesionales, componiendo los planos antes incluso de que el director pise el set.

En este rol, el locacionista actúa casi como un editor de la realidad: debe encontrar espacios que permitan la coreografía técnica y narrativa, uniendo arquitectónicamente lo que el guion pide, y solucionando problemas invisibles para el público, como dónde esconder al equipo técnico para no romper la ilusión.

Es un trabajo de visión anticipada donde, como ella misma sentencia, “nosotros nos encargamos del futuro. Si la locación no está aprobada, si no está negociada, si no está abierta el día de la filmación, no hay película”. Su éxito radica en gestionar esa incertidumbre para que, cuando llegue el resto del equipo, el escenario parezca haber estado siempre ahí, esperando en silencio a que la historia ocurriera.

Laberintos y puertas cerradas: La arquitectura de una película sin cortes

En el cine tradicional, la locación es un fondo mentiroso: si la cámara mira al norte, el equipo técnico se refugia en el sur. Cortan, giran y se mueven. Pero en Qué Se Acabe Todo, rodada como un gran plano secuencia, esa lógica no existe.

La cámara es un ojo de 360 grados. “No tenemos puntos ciegos”, explica Natalia Peña, cuya misión esta vez no fue solo encontrar lugares estéticos, sino estratégicos. El desafío era logístico: ¿Cómo esconder a un crew y equipamiento dentro de una escena sin que la cámara los delate?

Para las oficinas de la multitienda, el equipo necesitaba un laberinto. Gracias a Esteban Ruiz, abogado de la productora, llegaron a un piso de Paseo Ahumada, donde hoy trabaja AdmiralOne.

Una nave central con oficinas interconectadas que permite el flujo circular y continuo que la película exige. “Es un lugar perfecto… la cámara entra por una puerta y conecta con la otra”, describe el director Moisés Sepúlveda.

Fue en ese mismo edificio donde Natalia, investigando piso por piso, abrió una puerta y encontró una notaría abandonada, el escenario ideal para el SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor). 

“Estaba toda sucia, empolvada. La mandé a limpiar y apareció una locación increíble, como nueva, que no se ha filmado nunca”, cuenta. Un lugar ideal descubierto a metros del set principal que soluciona gran parte de la logística.

Pero las locaciones en esta película no sólo resuelven problemas técnicos; también narran el ascenso económico y la caída moral de su protagonista: María Angélica Zari.

 Primero, la precariedad: una casa antigua en Barrio Matta con la profundidad necesaria para los tiros de cámara. Luego, el brutal contraste de la segunda casa. “Cuando me hablaron de que María Angélica tenía un cambio de 180 grados, me acordé de una casa de mi archivo”, relata Natalia.

El lugar elegido es un monumento a la estética kitsch: pieles de leopardo sintético, palmeras fuera de lugar y un baño de mármol que grita ostentación. “El cambio de esa plata se traduce en la arquitectura”, explica.

Más allá de las locaciones y los permisos, para Peña esta película tiene un fin moral: refrescar la memoria.

La cinta no es solo sobre una estafa financiera, sino sobre una idiosincrasia chilena donde el abuso laboral y el egocentrismo se disfrazan de compromiso. 

“Habla de que ‘ponerse la camiseta’ es comprometerse incluso cuando le pasas por encima a otra persona”, reflexiona. Por eso, aunque cierren las puertas, la película debe existir: para que el espectador se mire en el espejo de los personajes e identifique, incómodamente, su propio reflejo en la pantalla.

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