Definida por The New York Times como
“ferozmente divertida", la producción local es dirigida por Héctor Morales
y cuenta con un elenco de primer nivel integrado también por Adriana Stuven,
Francisco Reyes Cristi, Victoria de Gregorio y Max Salgado.
El montaje se estrena el 18 de marzo en la
sala de Lo Barnechea. Las entradas ya están disponibles en Punto Ticket.
¿Qué puede salir mal en una primera cita?
Lo que para cualquiera sería un encuentro incómodo y olvidable, en Becky Shaw
es el detonante de un giro perverso que desmantela la moral de sus
protagonistas: cinco adultos unidos por el desastre y su absoluta incapacidad
para decir la verdad.
Así arranca la comedia negra desopilante e
incómoda con la que Teatro Zoco abre su programación 2026.
Escrita por la dramaturga y guionista
estadounidense Gina Gionfriddo —dos veces finalista del Premio Pulitzer—, la
pieza aterriza en la sala ubicada en Av. La Dehesa 1500, en Lo Barnechea, bajo
un hito excepcional: su debut en Santiago coincidirá con su esperado estreno en
Broadway.
Bajo la dirección de Héctor Morales, la
producción reúne en escena a Gabriela Hernández, Victoria de Gregorio, Max
Salgado, Francisco Reyes Cristi y Adriana Stuven.
Un elenco de primer nivel que navega con
precisión quirúrgica entre el humor ácido, la tensión emocional y la fragilidad
moral. La trama se detona cuando Suzanna (Adriana Stuven) intenta ayudar a su
hermano Max (Max Salgado) presentándole a Becky (Victoria de Gregorio), la
enigmática colega de su marido.
Pero el encuentro deriva rápidamente en un
campo minado donde colisionan las diferencias de clase, la manipulación
afectiva y una pregunta incómoda: ¿cuánto estamos realmente dispuestos a
sacrificar por los demás? ¿Es la ayuda un acto de entrega o una sutil forma de
control?
Con diálogos punzantes y un ritmo
vertiginoso, la obra se despliega como un thriller social donde cada frase es,
a la vez, una caricia y una herida. “Becky Shaw me interesó porque es
ferozmente inteligente y, al mismo tiempo, visceralmente divertida: plantea
preguntas éticas incómodas sobre nuestras responsabilidades afectivas”,
comenta, sobre la elección del texto, Pablo Halpern, director artístico de
Teatro Zoco.
“Gionfriddo construye una comedia oscura
que examina con bisturí cómo navegamos la interdependencia emocional, qué le
debemos a quienes amamos y a quienes apenas conocemos, y cómo nuestras buenas
intenciones pueden detonar crisis inesperadas. Me atrae su capacidad para ser
perturbadora sin perder el sentido del humor y su manera de observar las
relaciones humanas con una lucidez casi cruel, pero profundamente compasiva”,
añade Halpern.
La risa incómoda Estrenada originalmente
en 2008, en el Humana Festival of New American Plays, y consagrada en el
circuito Off-Broadway, Becky Shaw fue finalista del Premio Pulitzer de Drama al
año siguiente. La crítica de The New York Times la definió como un "juego
de fuegos artificiales" sobre la ética, la codependencia y las ficciones
que sostienen nuestros vínculos. Gionfriddo —conocida por su trabajo como
guionista en series como Law & Order y House of Cards— se consolida aquí
como una de las voces más lúcidas del teatro contemporáneo, combinando ironía e
inteligencia en una radiografía sin concesiones de las relaciones humanas.
En
esta versión chilena, Héctor Morales –quien vuelve a dirigir en Zoco tras el
éxito de La mentira (2025)– potencia la fricción entre la comedia y el abismo,
articulando el texto como una maquinaria perfecta donde el humor es el vehículo
para transitar la incomodidad.
“Me interesó que la obra muestra cómo una
ayuda mal entendida puede convertirse en una forma de control. A veces hacemos
‘el bien’ desde nuestras propias heridas o culpas, no desde lo que el otro
realmente necesita.
Esa
ambigüedad —entre cuidado, manipulación y necesidad de sentirse una buena
persona— es el corazón emocional de la obra”, comenta el director. “Trabajamos
el humor desde la verdad del conflicto, no como alivio. Trabajamos un ritmo
vertiginoso, pero siempre sosteniendo la tensión emocional debajo.
La risa aparece por fricción, por
incomodidad, y nunca borra el dolor de fondo. Ese equilibrio hace que la
comedia sea más honesta y, a la vez, más incómoda”, añade Morales. El estreno
de Becky Shaw en Chile reafirma el sello programático de Zoco: teatro
internacional de alto impacto, elencos de excelencia y textos que desafían al
espectador, conectando simultáneamente además la escena local con las grandes
plazas teatrales del mundo.
“Que Becky Shaw se estrene el mismo día en el
Second Stage Theatre de Nueva York y en Teatro Zoco no es solo una casualidad”,
advierte Pablo Halpern. “Refleja cómo nuestro trabajo está sintonizado con los
pulsos más relevantes de la dramaturgia contemporánea.
Second Stage la lleva a Broadway tras su
éxito Off-Broadway y nosotros la traemos a Chile en paralelo porque creemos que
el público local merece acceso inmediato a las conversaciones teatrales que
están definiendo nuestro tiempo.
Esta simultaneidad no es un gesto
simbólico sino una manifestación concreta de que Teatro Zoco está conectado con
los circuitos y tendencias del teatro internacional, operando en diálogo
directo con lo que sucede en los escenarios más importantes del mundo”,
concluye.

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