El casting de una película
suele ser un puzzle donde las piezas terminan de encajar muchas veces por
instinto. Para Reina Japonesa, la búsqueda comenzó con Natalia, la niña
protagonista.
Una vez que apareció Magdalena
Miranda, gracias al trabajo de Roberto Matus, el árbol genealógico de la
ficción empezó a completarse de forma natural. Así llegó al proyecto María
Gracia Omegna, quien asumirá el desafío de dar vida a una madre joven que
navega la crianza en solitario.
Para Rocío Huerta, directora
de la cinta, la incorporación de María Gracia aporta un equilibrio vital al
set: “Además de ser la tremenda actriz que es, ella tiene una trayectoria que
puede sostener y balancear a una chiquita que no es actriz. Hubo un match
inmediato; ella estaba buscando un proyecto así y hay un lugar personal desde
donde entiende el personaje”, comenta.
El interés de María Gracia por
el proyecto se zanjó cuando Roberto Matus le presentó el guion. “Me pareció muy
interesante hablar de las relaciones de madres solteras con sus hijas y todo lo
que eso implica.
Es un guion muy feminista”,
comenta la actriz, quien previamente ha trabajado en destacadas películas como
Joven y Alocada, Princesita (ambas dirigidas por Marialy Rivas) y Araña (Andrés
Wood).
Para ella, que a la par se ha
desempeñado en teatro y televisión, el cine ofrece una profundidad que en otros
formatos no siempre tiene cabida, permitiendo un cuidado en la autoría del
lenguaje y en lo que se quiere decir, logrando que crezcan particularidades y
objetivos más claros.
Sobre este proyecto, María
Gracia destaca la importancia de que esta historia sea contada por una mujer,
algo que marca un precedente en la filmografía de JUNTOS.
“Me parece súper interesante abordar una
problemática femenina que no siempre es recurrente en el cine, y que cuando
sucede, no suele ser escrita o dirigida por mujeres”, reflexiona.
Para ella, el encuentro con
Rocío Huerta fue clave para consolidar esta visión: “Encontré a alguien que
tenía súper claro lo que quería, pero que también estaba abierta a escuchar
reflexiones o ideas.”
Reina Japonesa cuenta la
historia de Natalia, una niña que vive en el norte de Chile y cuya vida gira en
torno a las clases de Aikido y el Jardín Japonés de La Serena. Es un relato
sobre la identidad, el sentido de pertenencia y los hilos invisibles que unen o
tensan la relación entre una madre y su hija. Actualmente, el equipo se prepara
para rodar la cinta a finales de 2026.
“Siento que al cine le falta
un poco de esto, lo que propone Reina Japonesa, conocer los conflictos
humanos desde la visión de una mujer, que tiene otro color”, concluye María
Gracia.
“En ese sentido, creo que la película se vuelve doblemente interesante porque es una relación en conflicto que se ha tocado poco en el cine, o que no se habla tanto en su versión actual y moderna. Me parece muy interesante y atractivo que esté en manos femeninas”.
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