Durante marzo, se desarrolló la primera este año residencia artística que
organiza SACO en esta área, con los seleccionados de la convocatoria
internacional que fue lanzada en 2025. En su estadía de un mes, los artistas
pudieron visitar y dormir una noche en Paranal, además de recorrer las
instalaciones del Observatorio ALMA, ubicado entre San Pedro de Atacama y Toconao,
junto con las antenas del centro de operaciones que se encuentran en el Llano
de Chajnantor, a 5000 metros de altura.
“Nos contaron con mucho detalle qué tipo
de información es la que recolecta ALMA y qué es lo que lo diferencia de otros
observatorios, también nos explicaron el funcionamiento de las antenas y
pudimos apreciar cómo es su movimiento”, expresó Natalia Mejía, artista
colombiana respecto a su visita, resaltando además que fue una experiencia
impresionante y profunda al ver el entorno mismo del desierto convergiendo con
el observatorio.
Otros de los acercamientos
sucedidos en la estación astronómica ocurrieron en 2024, con las artistas
Ursula Tautz (Brasil) y Luisa Ordoñez (Colombia).
“Pudimos conocer todo el observatorio e
incluso pasar la noche allí, lo que intensificó aún más la sensación. Durante
la visita, todos los astrónomos estuvieron disponibles para conversar y
compartir información, y la arquitectura del espacio, esa extrañeza, nos dejó
maravillados, algo esencial para el arte, para la creación artística”, comentó
Ursula en una entrevista en
marco de su participación en la Bienal SACO1.2 Ecosistemas
oscuros con la obra Volvamos
al silencio: al silencio de las palabras que vienen del silencio.
Carlos Rendón, encargado de Vinculación de
SACO, reflexiona respecto al interés del mundo del arte hacia la astronomía,
haciendo hincapié en que “más allá de la belleza estética de los observatorios
y los cielos del desierto de Atacama, hay también un factor importante de
buscar aquello que no se ve. Normalmente los observatorios trabajan buscando
aquello invisible al ojo humano, que está tan lejos que no lo podemos siquiera
imaginar.
Creo que esa visión la comparten también los artistas, que miran al mundo buscando lo imperceptible, ideas o conceptos que luego se transformen en una obra de arte”.
Así, la colaboración entre Bienal SACO y ESO Chile continúa consolidándose como un puente entre arte y ciencia.
Recientemente se lanzó una convocatoria para una nueva residencia en torno a esta temática: Observatorio ISLA, para la cual ya se anunciaron las cuatro creadoras nacionales que vivirán esta experiencia en noviembre de 2026, promoviendo así nuevas formas de exploración y creación en el desierto de Atacama.



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