Centro para las Artes Zoco inaugura su temporada 2026 con la obra de Gina Gionfriddo finalista del Premio Pulitzer en 2009, que llega a Chile en paralelo a su esperado debut en Broadway. Definida por The New York Times como “ferozmente divertida".
¿Qué puede salir mal en una
primera cita? Lo que para cualquiera sería un encuentro incómodo y olvidable,
en Becky Shaw es el detonante de un giro perverso que desmantela la moral de
sus protagonistas: cinco adultos unidos por el desastre y su absoluta
incapacidad para decir la verdad.
Así arranca la comedia negra
desopilante e incómoda con la que Teatro Zoco abre su programación 2026.
Escrita por la dramaturga y guionista estadounidense Gina Gionfriddo —dos veces
finalista del Premio Pulitzer—, la pieza aterriza en la sala ubicada en Av. La
Dehesa 1500, en Lo Barnechea, bajo un hito excepcional: su debut en Santiago
coincidirá con su esperado estreno en Broadway.
Bajo la dirección de Héctor
Morales, la producción reúne en escena a Gabriela Hernández, Victoria de
Gregorio, Max Salgado, Francisco Reyes Cristi y Adriana Stuven. Un elenco de
primer nivel que navega con precisión quirúrgica entre el humor ácido, la
tensión emocional y la fragilidad moral.
La trama se detona cuando
Suzanna (Adriana Stuven) intenta ayudar a su hermano Max (Max Salgado)
presentándole a Becky (Victoria de Gregorio), la enigmática colega de su
marido.
Pero el encuentro deriva
rápidamente en un campo minado donde colisionan las diferencias de clase, la
manipulación afectiva y una pregunta incómoda: ¿cuánto estamos realmente
dispuestos a sacrificar por los demás? ¿Es la ayuda un acto de entrega o una
sutil forma de control?
Con diálogos punzantes y un
ritmo vertiginoso, la obra se despliega como un thriller social donde cada
frase es, a la vez, una caricia y una herida.
“Becky Shaw me interesó porque
es ferozmente inteligente y, al mismo tiempo, visceralmente divertida: plantea
preguntas éticas incómodas sobre nuestras responsabilidades afectivas”,
comenta, sobre la elección del texto, Pablo Halpern, director artístico de
Teatro Zoco.
“Gionfriddo construye una
comedia oscura que examina con bisturí cómo navegamos la interdependencia
emocional, qué le debemos a quienes amamos y a quienes apenas conocemos, y cómo
nuestras buenas intenciones pueden detonar crisis inesperadas.
Me atrae su capacidad para ser
perturbadora sin perder el sentido del humor, y su manera de observar las
relaciones humanas con una lucidez casi cruel, pero profundamente compasiva”,
añade Halpern.
La risa incómoda
Estrenada originalmente en
2008, en el Humana Festival of New American Plays, y consagrada en el circuito
Off-Broadway, Becky Shaw fue finalista del Premio Pulitzer de Drama al año
siguiente. La crítica de The New York Times la definió como un "juego de
fuegos artificiales" sobre la ética, la codependencia y las ficciones que
sostienen nuestros vínculos.
Gionfriddo —conocida por su
trabajo como guionista en series como Law & Order y House of Cards— se
consolida aquí como una de las voces más lúcidas del teatro contemporáneo,
combinando ironía e inteligencia en una radiografía sin concesiones de las
relaciones humanas.
En esta versión chilena, Héctor
Morales –quien vuelve a dirigir en Zoco tras el éxito de La mentira (2025)–
potencia la fricción entre la comedia y el abismo, articulando el texto como
una maquinaria perfecta donde el humor es el vehículo para transitar la
incomodidad.
“Me interesó que la obra
muestra cómo una ayuda mal entendida puede convertirse en una forma de control.
A veces hacemos ‘el bien’ desde nuestras propias heridas o culpas, no desde lo
que el otro realmente necesita. Esa ambigüedad —entre cuidado, manipulación y
necesidad de sentirse una buena persona— es el corazón emocional de la obra”,
comenta el director.
“Trabajamos el humor desde la
verdad del conflicto, no como alivio. Trabajamos un ritmo vertiginoso, pero
siempre sosteniendo la tensión emocional debajo. La risa aparece por fricción,
por incomodidad, y nunca borra el dolor de fondo. Ese equilibrio hace que la
comedia sea más honesta y, a la vez, más incómoda”, añade Morales.
El estreno de Becky Shaw en
Chile reafirma el sello programático de Zoco: teatro internacional de alto
impacto, elencos de excelencia y textos que desafían al espectador, conectando
simultáneamente además la escena local con las grandes plazas teatrales del
mundo. “Que Becky Shaw se estrene el mismo día en el Second Stage Theatre de
Nueva York y en Teatro Zoco no es solo una casualidad”, advierte Pablo Halpern.
“Refleja cómo nuestro trabajo
está sintonizado con los pulsos más relevantes de la dramaturgia contemporánea.
Second Stage la lleva a Broadway tras su éxito Off-Broadway y nosotros la
traemos a Chile en paralelo porque creemos que el público local merece acceso
inmediato a las conversaciones teatrales que están definiendo nuestro tiempo.
Esta simultaneidad no es un
gesto sim
bólico sino una manifestación concreta de que Teatro Zoco está
conectado con los circuitos y tendencias del teatro internacional, operando en
diálogo directo con lo que sucede en los escenarios más importantes del mundo”,
concluye Halpern.
Entradas: preventa y venta general en Punto Ticket.

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