Respecto a la programación, el
director de FICValdivia, Raúl Camargo, destaca que “la sección Homenajes Cine
Chileno fue creada para relevar obras y artistas nacionales poco conocidos en
nuestro país, con una obra a descubrir.
Este año el foco está puesto en películas
realizadas fuera de Chile. La emblemática Los Sures de Diego Echeverría junto
al pre-estreno de la inédita Tomorrows Always Comes, ambas películas filmadas
en Nueva York y que se exhibirán gracias al rescate realizado por parte de
UnionDocs; el videoarte de Ximena Prieto en Italia, Francia y Chile, más
Canaguaro y Alias Gardelito, películas significativas para Colombia y
Argentina, dirigidas por los chilenos Dunav Kuzmanich y Lautaro Murúa, componen
el programa de este año.
En cuanto a los Homenajes
Musicalizados, este año el 33° FICValdivia presentará el primer largometraje
del género western dirigido por una mujer ‘49 '17 (1917, EE. UU.), de Ruth Ann
Baldwin; y una de las primeras y más influyentes sinfonías urbanas de la
historia Rien que les heures, dirigida en París, por el brasileño Alberto
Cavalcanti. Ambas contarán con interpretación musical realizada especialmente
para la ocasión por artistas de la Región de los Ríos”.
Las películas Alias Gardelito
y Canaguaro se mostrarán en colaboración con la Cineteca de la Universidad de
Chile, mientras que Los Sures y Tomorrow Always Comes serán presentadas gracias
a la cooperación con UnionDocs. Estos anuncios forman parte de la programación
del 33° FICValdivia, que se llevará a cabo entre el 12 y el 18 de octubre de
2026.
Homenajes cine chileno:
homenajes en el extranjero.
A diferencia de otros
realizadores que prolongaron o iniciaron una carrera en el exilio, el caso del
chileno Dunav Kuzmanich (1935–2008) es excepcional en el contexto de la
diáspora postgolpe porque construyó una influyente carrera fuera del país.
Kuzmanich nació en Santiago en
1935, militó en el MIR y se acercó tenuemente a la escena cinematográfica
durante la Unidad Popular, para exiliarse en septiembre de 1973 y radicarse en
Colombia por el resto de su vida.
En ese país floreció su
actividad cinematográfica como productor, guionista y también como director de
cinco largometrajes entre 1981 y 1986, con los que consolidó una trayectoria de
gran influencia en el contexto audiovisual en ese país.
El primero de esos
largometrajes fue Canaguaro (1981), película que reproduce las luchas
caudillistas luego del asesinato del cabecilla del Partido Liberal Colombiano
Jorge Eliécer Gaitán en abril de 1948 y la violencia política en las zonas
agrarias, específicamente la guerrilla levantada en los Llanos Orientales.
El filme está ambientado en
1953, al final de la llamada “época de la violencia”, uno de los períodos más
sangrientos de la historia de ese país durante el siglo XX. El filme se
construye como una crónica en primera persona, con indudables elementos del western,
sobre el líder de uno de los grupos armados que disputaron el poder en el campo
y que trató de conducir políticamente una matanza que arrasó al país por cinco
años.
Canaguaro es uno de los
homenajes al cine chileno que el Festival Internacional de Cine de Valdivia ha
programado para este año. Su foco está, precisamente, en relevar la obra de
cineastas que por diversas razones desarrollaron su carrera creativa fuera de
Chile y su presentación es en colaboración con la Cineteca de la Universidad de
Chile.
En ese contexto, un filme
ineludible es Alias Gardelito (1961), del actor y director chileno Lautaro
Murúa (1926-1995), una de las obras más importantes de la cinematografía
argentina que cumple 65 años desde su estreno.
Murúa floreció como actor en
Chile y al comenzar los años 50 emigró hacia Argentina, donde inició su trabajo
como realizador y convivió con la llamada Generación del 60 que, a partir del
impulso de Leopoldo Torre Nilsson, integraron entre otros, Leonardo
Favio.
Alias Gardelito fue su segundo
largometraje en ese país y es la historia de un ladronzuelo, Toribio Torres,
acorralado entre el mundo delictual en el que circula y fascinado por sus
intentos de emular la figura de Carlos Gardel. Tensionado por su propósito de
ascender en el hampa bonaerense y, a la vez, adquirir notoriedad en el
espectáculo radial, el futuro inmediato de Torres pareciera ser
existencialmente inviable.
A través de esa historia Murúa
opta por una descripción realista y penetrante de los bajos fondos de la ciudad
de Buenos Aires, en una aproximación entramada con las lecciones del
neorrealismo, estética muy presente en otros filmes del período, como Crónica
de un niño solo (1962), de Favio.
La película se presentará
gracias a la colaboración con la Cineteca de la Universidad de Chile, cuyo
director Luis Horta señala “un colectivo de estudiantes, funcionarios y
académicos de la Escuela de Cine y Televisión de la Universidad de Chile
restauran una película que fue censurada en el país, como es Alias Gardelito.
Es un ejercicio de
cine-escuela activa, donde buscamos proyectar una conciencia sobre la
recuperación de nuestras memorias incluyendo la investigación, pero también
proyectando estos ejercicios a nuevas generaciones que tendrán, el día de
mañana, la responsabilidad de resguardar la memoria audiovisual del país.
Filmar los suburbios de Manhattan
Los homenajes de este año
incluyen también dos obras de Diego Echeverría, cineasta nacido en Chile y
criado en Puerto Rico quien luego se formó en artes en la Universidad de
Columbia y a partir de ahí desarrolló una carrera como documentalista para
televisión y también como cineasta independiente que observó las capas
postergadas de Estados Unidos.
Echeverría se transformó en
una figura célebre cuando su largometraje Los sures, de 1984, se estrenó en el
Festival de Cine de Nueva York, y su nombre figuró como una de las voces más
importantes del registro latino en esa ciudad. Su anterior Tomorrow Always
Comes (1973), corto filmado junto a Paul Vidich en el marco de su tesis de
grado, registra la demolición del centenario Hotel Nevada y la situación de
despojamiento de sus últimos catorce residentes -todos ellos ancianos mayores
de 75 años y totalmente dependientes de la seguridad social-, que quedaron sin
hogar cuando se levantó en su lugar el Nevada Towers, un complejo de
departamentos de lujo.
En este trabajo seminal filmado en blanco y
negro, Echeverría indaga en las vidas de tres de esos residentes amenazados por
el canibalismo inmobiliario, utilizando para ello una puesta en escena
construida a partir de la cámara en mano y de una fotografía altamente
contrastada.
Si Tomorrow always comes es un
filme en gran medida claustrofóbico que realza la precariedad de los espacios
en los que sobreviven sus personajes, Los sures es la amplitud urbana
arrabalera de Nueva York la que cobra relevancia.
Filmada a mediados de los
ochenta, el filme describe el ambiente del East River de Manhattan, una de las
zonas más pobres de la Gran Manzana y en ese momento habitada por cerca de 20
mil hispanos, principalmente inmigrantes puertorriqueños llamados ‘Los sures’.
Allí la vida en la calle,
donde la música latina se mezcla con el hip hop, también es registrada por
Echeverría desde una mirada testimonial que se enfoca en la violencia
pandillera, en la delincuencia y las drogas, pero también el sentido
identitario y de comunidad.
La película se sustenta en los
mecanismos del cine directo para dar cuenta de la multiexpresividad contenida
en los bailes, los grafitis y en seis testimonios que relatan la lucha
cotidiana en esa zona postergada y que conforman el centro de este filme. Ambas
películas se presentarán en asociación con UnionDocs.
Foco a Ximena Prieto
La sección se completa con el
rescate de cuatro obras de Ximena Prieto (1947), artista visual que ha
construido un proyecto creativo transitando por distintas materialidades: desde
la escultura y la pintura hasta la fotografía y el videoarte.
Durante los ochenta, luego de
establecer algunos lazos con la llamada “Escena de avanzada” y generar vínculos
con Juan Castillo en el grupo Al Margen, Prieto se radicó en Francia cerca de
veinte años, para volver al país en los 2000.
En ese extenso recorrido las
obras que la artista creó en el terreno del videoarte comenzaron a tener
circulación en el medio local de manera tardía, entre ellos la retrospectiva
del Festival Franco Chileno de Video Arte en 2022 y en muestras colectivas en
el Museo Nacional de Bellas Artes en 2024, experiencias que han motivado un
creciente interés por el conjunto de su obra.
Esa relevancia explica, en
parte, la inclusión de cuatro de sus trabajos en el 33° FICValdivia: En el
nombre de la Mamma, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén (1984), La trace
(1989), Reflect (1996) y Operación tormenta en el mar (2003) obras que han sido
escasamente difundidas en Chile.
Realizada en Italia, En el
nombre de la Mamma, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén es un registro de la
mujer a partir de la contradictoria dualidad de la santificación de su figura y
la cotidianidad de su existencia.
A través de un ejercicio de
registro que exacerba lo rutinario de las labores domésticas como limpiar,
lavar la ropa y cocinar, enfatizando con planos cerrados y anónimos la
reducción de la identidad a la pura funcionalidad, Prieto deriva su reflexión
hacia la idea de la puta santa como epítome de esa contradicción originaria.
En ese trabajo la opción por
tonalidades limpias ejemplificadas en los baños, las sábanas, la harina y el
pan se repite en otras de sus obras, así como la presencia de lo femenino.
Operación tormenta en el mar -nombre que pareciera aludir a las persistentes
incursiones bélicas de Estados Unidos en Medio Oriente-, sigue coordenadas
similares al plantear un acercamiento hacia el cuerpo femenino enfundado en
sábanas que en principio replican la dimensión de sudarios, prolongando la idea
de lo pulcro e incorporando música étnica como contrapunto a los cantos sacros
utilizada en En el nombre de la Mamma, del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.
El espacio de lo femenino
también es fundamental en La trace, obra que reúne a un grupo de mujeres de
distintas nacionalidades -Cuba, Venezuela, Chile, Francia, Italia y Estados
Unidos-, quienes exponen sus experiencias personales a partir de tres consignas
que se reiteran visualmente en el filme como ideas que parecen ya
desnaturalizadas: “La agonía de la imagen”, “te prometo mi vida” y “montaje
eterno”.
Reflect, en tanto, es un
ejercicio en principio objetual que se centra en la observación arquitectónica
de la modernidad asociada a distintas instituciones ligadas con la información,
los centros de negocios, el retail globalizado y las marcas de lujo en Europa.
Nuevamente la pulcritud, esta vez ligada con la hipermodernidad del diseño,
permite relevar una estética que se lee como cuidadosamente deshumanizada.
Homenajes musicalizados
'49 –'17 (1917) de Ruth Ann
Baldwin, y Rien que les heures (1926), de Alberto Cavalcanti, son los dos
filmes que conforman la programación de los homenajes musicalizados en
vivo.
Ruth Ann Baldwin fue una
periodista estadounidense que en la década de 1910 derivó hacia la escritura de
guiones y a la dirección de una industria cinematográfica que recién se
orientaba formalmente a la ficción.
Fue en Universal, compañía aún
en ascenso, la primera en contratarla como escritora en 1913, labor en la que
destacó a tal punto que tres años más tarde comenzó a dirigir sus propias
historias.
Inesperadamente, su trabajo como realizadora
se prolongó sólo a lo largo de 1917, año en el que concluyó once cortometrajes
y un solo largo: '49 –'17, su última película como cineasta y el primer western
dirigido por una mujer.
'49 –'17 es la historia del
Juez Brand, quien rememora una fallida historia de amor en un viejo pueblo
durante la fiebre del oro y le pide a su asistente que regrese a ese lugar, ya
abandonado, y que busque personas para habitarlo nuevamente, objetivo que logra
convenciendo a los integrantes de una compañía de teatro itinerante que se mude
hasta allí.
Rien que les heures fue el
primer largometraje del brasileño Alberto Cavalcanti (1897-1982), realizador
que llevó una vida intensa e itinerante en la que atravesó por diversos
géneros, desde el documental hasta filmes de terror en Inglaterra.
En sus primeros años en
Francia, Cavalcanti se acercó a la no ficción experimental, tendencia que por
esos años atraerá a realizadores como Dziga Vertov, Walter Ruttmann, Joris
Ivens y Jean Vigo, entre muchos otros.
El filme, un mediometraje de
45 minutos, se acerca a los juegos visuales de la vanguardia europea utilizando
montaje fragmentado y persistentes relaciones conceptuales para acercarse a ese
subgénero de “sinfonía de ciudad” y mostrar la vida de París desde el amanecer
hasta el ocaso.
Sobre FICVALDIVIA
Fundado por la Universidad
Austral de Chile, producido por el Centro Cultural de Promoción Cinematográfica
de Valdivia y convocado por la Ilustre Municipalidad de Valdivia, el Gobierno
Regional de Los Ríos y Codeproval.
e las Culturas, las Artes y el Patrimonio y el apoyo del Comité de Fomento Los Ríos de Corfo. FICValdivia ofrece a las y los realizadores audiovisuales un espacio de difusión y competencia, junto con promover la producción audiovisual nacional e internacional de calidad artística. Proyecto acogido a Ley de Donaciones Culturales.
El festival se llevará a cabo
entre el 12 y el 18 de octubre de 2026.



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