A través de cuentos, series y
experiencias de creación audiovisual es posible abrir conversaciones sobre
emociones, conflictos y vivencias que muchas veces resultan difíciles de
expresar de manera directa.
Good Neighbors Chile, ONG
que realiza diversas acciones para desarrollar habilidades socioemocionales en
niños y niñas, ha llevado a cabo este enfoque mediante distintas iniciativas
orientadas a fortalecer la empatía, el autoconocimiento y la convivencia.
Entre ellas se encuentran
cuentos como “Ramiro y su mancha de miedo” y “El dragón y el huerto”, la
serie de YouTube “El Buen Vecino” y el programa CreaCine, que invita a
estudiantes a desarrollar sus propias historias a través del lenguaje audiovisual.
“Las historias permiten
hablar de emociones de una manera más natural y segura. Cuando un niño o
adolescente se identifica con un personaje o una situación, puede reflexionar
sobre sus propios sentimientos sin sentirse expuesto.
A través de los relatos es
posible reconocer emociones, comprender distintos puntos de vista y desarrollar
empatía, habilidades fundamentales para relacionarse con los demás y enfrentar
los desafíos de la vida cotidiana”, explica Juan Pablo Muñoz, gerente de
Proyectos Sociales de Good Neighbors Chile.
La capacidad de las historias
para generar identificación también permite que niños y adolescentes expresen
inquietudes, emociones y experiencias que forman parte de su entorno. Cuando
son ellos mismos quienes crean relatos o contenidos, suelen aparecer temáticas
vinculadas a su realidad cotidiana y a la forma en que observan el mundo que
los rodea. Para esto, Good Neighbors desarrolla sus programas en distintas
zonas del país.
“Las emociones y temas que
aparecen en las historias creadas por los estudiantes varían según el contexto
y territorio donde trabajamos. En la comuna de El Carmen, en la Región de
Ñuble, niños y niñas suelen inspirarse en leyendas y relatos tradicionales de
la zona.
También muestran con orgullo
su entorno, sus raíces y el sentido de pertenencia hacia su territorio. En
contextos más urbanos, en cambio, suelen surgir historias relacionadas con
situaciones que forman parte de su realidad, como el acoso escolar, la exclusión,
el embarazo adolescente o los conflictos familiares y sociales.
Aparecen además emociones como
la tristeza, la soledad, el miedo, la frustración, la inseguridad, pero también
la esperanza, la amistad, la resiliencia y el deseo de construir relaciones más
positivas”, señala Juan Pablo.
Este enfoque está muy presente en iniciativas como CreaCine, programa de Good Neighbors Chile que utiliza la creación audiovisual para fortalecer habilidades socioemocionales a través del trabajo colaborativo y la construcción de historias colectivas. Durante el proceso, los estudiantes asumen distintos roles, intercambian ideas y enfrentan desafíos que requieren comunicación y cooperación.
“Además, durante el proceso
de creación los estudiantes aprenden a reconocer y expresar emociones, a
valorar las ideas de otros y a construir proyectos colectivos, desarrollando
herramientas que les serán útiles tanto dentro como fuera de la escuela”.
Otro de los aportes de la
ficción es que permite abordar temas sensibles sin que los estudiantes sientan
que deben exponer directamente sus propias vivencias.
“La participación suele
aumentar considerablemente. Hablar de un personaje o de una historia resulta
menos intimidante que hablar de uno mismo. Esto genera un ambiente de mayor
confianza. Muchas veces, quienes son más tímidos o reservados encuentran en la
ficción una puerta de entrada para expresarse y ser escuchados”, comenta el
vocero de Good Neighbors Chile.
El impacto de estas
experiencias suele reflejarse en la forma en que los estudiantes participan y
se relacionan con quienes los rodean. Según explican desde Good Neighbors
Chile, los espacios de creación y reflexión en torno a historias pueden
transformarse en oportunidades concretas para fortalecer la convivencia y la
confianza en sí mismos.
También vemos grupos que
fortalecen sus relaciones, resuelven mejor sus diferencias y desarrollan un
sentido de pertenencia más positivo. En muchos casos, los propios estudiantes
descubren capacidades que no sabían que tenían, lo que contribuye a fortalecer
su autoestima”, asegura Juan Pablo.
Sobre Good Neighbors Chile. Promovemos el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. Esto lo hacemos por medio de la creación de experiencias socioeducativas de innovación y vanguardia que potencien sus habilidades socioemocionales y cognitivas.


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