jueves, 15 de octubre de 2026

¿Sabemos hablar con los adolescentes sobre lo que sienten?

¿Qué hacemos cuando un adolescente no quiere contar lo que le pasa? ¿Cómo preguntamos sin invadir? ¿Cómo hablamos de la vergüenza, la rabia, el miedo, la ansiedad o la sensación de no pertenecer?

Esas preguntas atraviesan Corazón a fuego. La sombra que le abre paso a la luz, de Joyce Courbis, con ilustraciones de Madeleine Obando, publicado por Pehuén Editores.

Corazón a fuego, de Joyce Courbis, reúne nueve historias que abordan experiencias como el bullying, la ansiedad, la relación con el cuerpo, la exposición en redes sociales, la identidad y el miedo al error y propone una manera de abrir conversaciones que muchas veces a jóvenes y adultos les cuesta comenzar.

El libro se construye a partir de nueve historias de niños, niñas y jóvenes. No son estadísticas ni diagnósticos. Son personajes que enfrentan situaciones reconocibles: burlas por el cuerpo, agresiones, ansiedad, sentirse invisibles, exposición y juicios en redes sociales, funas, miedo a equivocarse y dificultades para descubrir quiénes son.

“Muchas veces preguntamos a los adolescentes qué les pasa y recibimos un ‘nada’. Las historias pueden abrir otra puerta: reconocerse en lo que vive otro permite poner nombre a emociones y experiencias que a veces son difíciles de contar. Este libro nace de la necesidad de acercarnos a ese mundo sin juzgarlo y de generar conversaciones que permitan acompañar”, señala Joyce Courbis.

La propuesta de Corazón a fuego es mirar esas experiencias desde quienes las viven, poniendo sus emociones en el centro. El libro busca dar espacio a los dolores, frustraciones y miedos de niños, niñas y jóvenes e invita a comprenderlos y acompañarlos.

De una historia a una conversación

Los relatos no terminan en la historia. El libro propone preguntas que permiten continuar la conversación: ¿cómo logro sentirme cómodo en mi cuerpo?, ¿cómo pongo límites para no sentirme expuesto?, ¿cómo puedo regular mi ansiedad?, ¿cómo acepto mis errores?, ¿cómo descubro quién soy?

También entrega orientaciones para reconocer lo que se está sintiendo: identificar las sensaciones corporales, poner nombre a las emociones, comprender qué necesidad expresan y explorar acciones que permitan acercarse a un espacio de bienestar. Cuando el sufrimiento o el agobio lo requieren, el libro señala también la importancia de buscar ayuda profesional.

Los nueve relatos están inspirados en el modelo CECE: Conciencia Emocional y Comprensión Emocional, desarrollado por Juan Casassus, y utilizan la narración como una puerta de entrada para reconocer y comprender el mundo emocional.

“En Pehuén nos interesa publicar libros que no solo lleguen a niños, niñas y jóvenes, sino que también generen conversaciones con los adultos que los acompañan. Corazón a fuego aborda experiencias que forman parte de la vida cotidiana de muchos adolescentes y lo hace desde sus historias y emociones. Creemos que la literatura puede abrir espacios de conversación allí donde muchas veces no sabemos cómo empezar”, señala Rocío Barros, directora de Pehuén Editores.

Así, Corazón a fuego puede ser leído por adolescentes, pero también convertirse en un punto de encuentro con madres, padres, docentes y otros adultos que los acompañan.

Porque quizás el desafío no sea solamente saber qué les está pasando, sino encontrar una manera de empezar a hablar de ello.

Corazón a fuego. La sombra que le abre paso a la luz.

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