jueves, 15 de octubre de 2026

Nuevo libro relata un naufragio, un asesinato y una conspiración en el fin del mundo

 Un barco científico se hunde en las gélidas aguas de la Patagonia. Un sacerdote es asesinado dentro de la Catedral de Puerto Montt. 

Y una joven abogada termina convertida en fugitiva mientras intenta descubrir qué hay detrás de una conspiración que involucra corrupción, intereses corporativos y devastación ambiental. 

Ese es el punto de partida de Los archivos de la Patagonia, novela de Mary Helen Mourra que combina thriller legal, ficción política y preocupación ecológica en una historia ambientada en uno de los territorios más fascinantes y frágiles del planeta. 

La protagonista es Emmanuelle Solís, una joven abogada que dejó Chile durante su adolescencia y que regresa al país por encargo de su jefe, el poderoso abogado estadounidense Stephan Brent. 

Su misión parece sencilla: entregarle personalmente unos archivos incriminatorios mientras él permanece oculto en Sudamérica. Pero cuando Brent desaparece sin dejar rastro, Emmanuelle queda vinculada a su secuestro y es perseguida por las autoridades. 

 Con apenas 72 horas para sobrevivir y descubrir la verdad, emprende una huida por los laberínticos fiordos de la Patagonia. 

Detrás de la persecución aparece una trama que conecta secretos corporativos, inversión extranjera, corrupción, conflictos territoriales, pueblos originarios y destrucción ambiental. La novela plantea así una pregunta que trasciende la ficción: ¿qué ocurre cuando los intereses económicos chocan con la protección de un territorio y de quienes lo habitan? 

Abogada de profesión, Mary Helen Mourra cuenta con más de veinte años de experiencia en conflictos bélicos, derechos humanos y derecho internacional, además de una trayectoria posterior en arbitraje internacional. 

Criada en Haití y profundamente vinculada a Chile por su historia familiar y personal, la autora vivió durante varios años en el país y crió a sus hijos en Chile por varios años. Esa relación se convierte en uno de los motores de la novela, especialmente a través de la representación de la Patagonia, sus paisajes, su cultura y sus comunidades. 

Uno de los personajes centrales de la historia es una científica kawésqar dedicada al estudio de los glaciares, cuya presencia permite incorporar la perspectiva de un pueblo ancestral estrechamente ligado a los canales y fiordos australes. 

Para Mourra, rescatar estas voces era fundamental. Los archivos de la Patagonia están dedicado al pueblo kawésqar y utiliza la ficción para acercar al lector a una realidad que, según la autora, corre el riesgo de quedar invisibilizada. 

La preocupación ambiental atraviesa toda la trama. El deterioro de los glaciares, la explotación de los recursos naturales y las consecuencias de determinadas decisiones económicas y políticas funcionan como telón de fondo de un relato que busca mantener el suspenso sin abandonar los dilemas sociales que inspiraron su creación. 

 “No heredamos la tierra, la tomamos prestada de nuestros hijos”, es la frase que abre la obra y que resume una de sus principales inquietudes. 

Con influencias de autores como John le Carré, Robert Ludlum, John Grisham, Isabel Allende y Gabriel García Márquez, Mourra construye una historia donde el misterio y la acción conviven con una mirada crítica sobre el poder, la justicia y el futuro del planeta. 

El resultado es un thriller que convierte a la Patagonia chilena en mucho más que un escenario: en el corazón de una historia de persecución, secretos y supervivencia que enfrenta a sus personajes con una pregunta tan urgente como incómoda: ¿cuánto estamos dispuestos a sacrificar antes de que aquello que queremos proteger desaparezca para siempre?

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