Hoy, la joven cantante
magallánica quiere llevar esa experiencia a otro escenario: un concierto con
orquesta, producción profesional y un lugar emblemático de su región como telón
de fondo.
La iniciativa se llama Dominga
Sinfónico, también conocida como Sinfónico Desafío, y busca concretar un
espectáculo de entre 75 y 80 minutos en el histórico Palacio Sara Braun. La
propuesta contempla la participación de 19 músicos, bajo la dirección del
maestro ruso Alexander Shikitov, y una puesta en escena que combine música,
patrimonio y talento regional.
El proyecto tiene como
antecedente una experiencia que marcó su camino artístico: su presentación
junto a la Orquesta Filodramática de Chile en el Teatro CA660 de Santiago, bajo
la dirección de Shikitov. Después de vivir esa experiencia, Dominga comenzó a
preguntarse cómo podía llevar un espectáculo de esas características a
Magallanes.
La idea es que el público de
la región pueda disfrutar de una producción musical de gran formato sin tener
que viajar a Santiago y, al mismo tiempo, abrir oportunidades para los músicos
que desarrollan su trabajo en el extremo sur del país.
De las plazas a un escenario
sinfónico
Una de las particularidades de
la trayectoria de Dominga ha sido acercarse a personas desconocidas en plazas y
espacios públicos para preguntarles si puede cantarles una canción. Estos
encuentros espontáneos, que también ha compartido en redes sociales, le han
permitido conectar con distintas audiencias y dar visibilidad a su voz.
A través de esas experiencias,
también ha recibido mensajes de niños y jóvenes que ven en su historia una
motivación para perseguir sus propios intereses artísticos.
Esa conexión con las personas
está en el origen de Dominga Sinfónico. La propuesta busca trasladar la
cercanía de esos encuentros a una experiencia colectiva de mayor escala, con
una producción que reúna a músicos, colaboradores y público en torno a la música.
“Quiero que los jóvenes de
Magallanes sepan que no tienen que renunciar a sus sueños por vivir lejos de
Santiago. Quiero demostrarles que desde nuestra región también podemos
construir oportunidades y desarrollar nuestros talentos”, es el mensaje que inspira
el proyecto.
Una orquesta, música de
películas y patrimonio regional
La dirección musical estará a
cargo de Alexander Shikitov, quien, de acuerdo con la planificación de la
iniciativa, participará ad honorem y aportará arreglos musicales sin costo.
Dominga también contempla participar sin remuneración.
La puesta en escena proyectada
considera a la cantante interpretando desde el balcón del Palacio Sara Braun,
acompañada por la orquesta y una producción de iluminación, sonido profesional
y recursos visuales.
Más allá del concierto, la
iniciativa busca dar protagonismo a los intérpretes residentes en Magallanes y
mostrar las posibilidades de producir espectáculos profesionales en una región
marcada por su distancia de los principales circuitos culturales del país.
Una rifa para impulsar el
proyecto
Dominga Sinfónico se encuentra
en una etapa de búsqueda de colaboradores y recursos para reunir las
condiciones necesarias para su realización. Entre sus primeros aliados está
Travel Rock, empresa que aportó tres premios vinculados a viajes a Bariloche para
cuatro personas.
La colaboración contempla una
rifa con números a $7.000, cuyos participantes podrán optar a uno de los tres
premios. La iniciativa busca involucrar a la comunidad en el financiamiento del
proyecto y sumar nuevos apoyos.
Quienes deseen conocer los
detalles y participar pueden ingresar a www.domingasinfonico.cl.
El equipo impulsor también
está convocando a empresas privadas, instituciones públicas, organizaciones
culturales y otros colaboradores. Los aportes pueden considerar financiamiento,
transporte, alojamiento, equipamiento, servicios técnicos, producción o
difusión.
Un proyecto que busca dejar
huella en Magallanes
La aspiración de Dominga es
que el concierto no sea solamente una presentación musical, sino también una
oportunidad para acercar este tipo de espectáculos a familias, niños y jóvenes
de la región, y para visibilizar el trabajo de los artistas locales.
Para concretarlo, el desafío
será reunir los apoyos necesarios y articular a los distintos actores que
puedan contribuir a su producción.
La motivación detrás de la
iniciativa vuelve al punto de partida de su historia: una joven que comenzó
cantando frente a desconocidos y que hoy busca llevar esa pasión a un escenario
de mayor escala, en el lugar donde nació.
La apuesta de Dominga Sinfónico es que un proyecto artístico de estas características pueda desarrollarse desde Magallanes y demostrar que la distancia geográfica no tiene por qué ser una barrera para crear, producir y compartir cultura.

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