“Tenemos que aprender a hablar de
suicidio, nombrarlo, sensibilizar y difundir los recursos de ayuda”. A partir de su experiencia profesional,
en Prevenir el suicidio los autores explican cómo se desarrolla una
crisis suicida, cuáles son las principales señales de alerta y por qué el apoyo
oportuno puede marcar una diferencia significativa.
La publicación invita a sostener
conversaciones abiertas para derribar barreras, generar conciencia y favorecer
la comprensión.
Desde 2003, cada 10 de
septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del
Suicidio, con el fin de crear conciencia, terminar con el estigma y propiciar
la acción colectiva frente a uno de los problemas de salud mental más urgentes
y preocupantes de nuestra sociedad.
En Prevenir el suicidio, Daniela Ibacache, especialista
en acompañamiento a personas que han atravesado crisis suicidas y a familias
afectadas por esta realidad, junto a Felipe Lecannelier, invitan
a enfrentar el miedo y el silencio que suelen rodear este fenómeno.
Alejándose de los tecnicismos, a lo largo
de estas 176 páginas, los psicólogos entregan herramientas concretas para
conversar sobre el tema, acompañar a quien está sufriendo
e intervenir de manera adecuada en una situación de riesgo. “Tenemos
que aprender a hablar de suicidio, nombrarlo, sensibilizar y difundir los
recursos de ayuda”, comentan los autores.
Ibacache y Lecannelier, mencionan que “el
mito más frecuente y más dañino es que hablar de suicidio puede poner la
idea en la mente de las personas. Esta idea no solo está equivocada, sino
que impide que podamos conversar abiertamente".
Otra idea frecuente “es que quien
verdaderamente quiere morir, no lo dice. La verdad es que las personas en
una crisis suicida dan señales, pues, en realidad, no quieren morir, sino
dejar de sentir ese sufrimiento desbordante que experimentan”.
Por último –aunque hay mucha más
información errónea al respecto, aclaran–, se piensa equivocadamente “que las
personas en crisis suicida solo quieren llamar la atención”. Derribar
estas creencias, aseguran ambos, “permite que el diálogo honesto sobre el tema
fluya, que peleemos contra el estigma que rodea los problemas de salud mental y
el suicidio, y habilita la posibilidad de que las personas que están sufriendo
pidan ayuda”.
¿Cómo acompañar?
En Prevenir el
suicido se despliega una mirada humanizadora sobre la conducta
suicida, centrada en comprender el sufrimiento de otros.
En relación a las herramientas
fundamentales que podemos incorporar a nuestra cotidianeidad para acompañar a
alguien que está atravesando una crisis suicida, los autores comentan que lo
primero es “tomar en serio cualquier comunicación respecto del suicidio. No
debemos bajar el perfil ni ignorar las manifestaciones de la conducta suicida”.
Esto, explican, propicia que puedan compartir su sufrimiento y
pedir ayuda. Y lo tercero, de acuerdo con los psicólogos, es comprender
que “no es necesario tener todas las respuestas para ayudar a alguien en
una crisis suicida. Basta con escuchar sin prisa, mostrar interés y
respeto genuino, y acompañar en el sufrimiento”.
A lo largo del libro, Ibacache y
Lecannelier sostienen que la prevención del suicidio es una
responsabilidad colectiva. En este sentido, una conversación a tiempo, una
pregunta valiente o una escucha atenta pueden ayudar a salvar una vida:
“Tenemos que construir un mundo donde
los vínculos y el buen trato sean la prioridad, con espacios donde podamos
encontrarnos y construir redes de apoyo, para que valga la pena quedarse”,
afirman.
Daniela Ibacache
Q.
Psicóloga. MBT-C Practitioner
por el Anna Freud Center, Londres y Terapeuta EMDR, EMDRIA Candidata a
Magíster Clínica Relacional de Niños, Niñas y Adolescentes de la Universidad
Alberto Hurtado. Diplomada en Salud Familiar y Comunitaria por la University of
Toronto, Canadá.
Con formación en Trauma
Complejo, Estimulación Temprana del Desarrollo Infantil, Intervención Temprana
en Autismo y Trastornos de la Salud Mental.
Trabaja hace casi 20 años en
la Atención Primaria de Salud y hace diez años que forma parte de la Mesa de
manejo de conducta suicida del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota. Es
co-directora de la Sociedad de Complejidad & Sufrimiento.
Felipe Lecannelier
A.
Doctor en Psicología y Educación por la Universidad Autónoma de Madrid, magíster en Filosofía y Epistemología por la Universidad de Chile, especializado en apego e infancia en la University College London, Universidad de Minnesota, Harvard y el Hospital de San Francisco/Berkley (EE.UU.). Creador de la metodología A.M.A.R. y del Modelo de Apego y Complejidad (M.A.C.) para personas con sufrimiento traumático.
Ha
sido asesor de políticas públicas en diversas organizaciones
gubernamentales en Chile, Uruguay, México y Perú. Reconocido a nivel
nacional e internacional como uno de los expertos más legitimados en su
quehacer, actualmente es co-director de la Sociedad de Complejidad &
Sufrimiento.
Es padre de dos hijos (Pascale e Iñaki) y dos perros (Lya y Prince).

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