A propósito de esta efeméride,
el especial Clásicos de matiné de septiembre en Centro Arte
Alameda será PATEANDO PIEDRAS, una selección de películas que abordan
la experiencia de jóvenes que, en sociedades marcadas por las pocas
oportunidades, la falta de motivación y la exclusión, deambulan por los márgenes.
El ciclo comienza
hoy, viernes 4 de septiembre, a las 16:45 horas, con La Haine,
de Mathieu Kassovitz (Francia, 1995, 98 minutos). Tras una noche de
disturbios en un barrio marginal de las afueras de París, tres amigos
adolescentes —Vinz, Saïd y Hubert— son testigos de un hecho que marcará las 24
horas siguientes de sus vidas: su amigo Abdel ha resultado herido por la
policía.
El deambular por la ciudad, la
violencia entre bandas y los conflictos con las fuerzas policiales son parte de
una jornada atravesada por la rabia y la desesperanza. La exhibición de esta
película es posible gracias a la especial colaboración de la Embajada de
Francia y el Instituto Francés en Chile, cuya participación queremos
destacar y agradecer especialmente.
El viernes 11 de
septiembre, a las 18 horas, se exhibirá Caluga o menta, de Gonzalo
Justiniano (Chile, 1990, 100 minutos), función que será posible gracias a
la Cineteca Nacional de Chile.
En medio de la miseria y vinculados al mundo
de las drogas y los robos, un grupo de jóvenes chilenos intenta sobrevivir a
cualquier precio. Niki, un joven desesperanzado cuyo único espacio parece ser
la calle, decide adentrarse en ese mundo sin imaginar las fatales consecuencias
de sus decisiones.
El viernes 25 de septiembre, a las 17 horas, será el turno de Crónica de un niño solo, de Leonardo Favio (Argentina, 1965, 80 minutos), un clásico del cine argentino que retrata la infancia marginal a través de Polín, un niño solitario cuya vida transcurre a medio camino entre un barrio pobre y un reformatorio.
Finalmente, el domingo 27
de septiembre, a las 18:45 horas, se presentará Rodrigo D: No Futuro, de
Víctor Gaviria (Colombia, 1990, 93 minutos). Rodrigo y sus amigos, adolescentes
inquietos de los barrios marginales de las laderas de Medellín, pasan sus días
causando problemas en un entorno dominado por la violencia, las drogas y el
miedo. Rodrigo, sin embargo, sueña con tocar rock y reúne a sus amigos para
formar una banda punk que se convierte en una posible salvación frente a la
desorientación y la falta de futuro.
Clásicos de matiné: Pateando piedras propone así un recorrido por distintas juventudes marginalizadas que enfrentan la exclusión y la ausencia de horizontes, pero que también encuentran en la amistad, la música y la resistencia formas de sobrevivir y expresar su rebeldía.
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario