El sábado 31 de octubre, el FIFV celebró el cierre de su decimoséptima edición con una programación que se extendió desde el borde costero hasta Barrio Favero. La jornada reunió a artistas, fotógrafos, participantes, colaboradores y público en torno a distintas formas de vivir la fotografía, compartir experiencias y construir comunidad.
A lo largo del festival,
Valparaíso se convirtió en un punto de encuentro para personas provenientes de
distintos territorios, cuyas experiencias y perspectivas se cruzaron en
talleres, brigadas fotográficas, residencias y conversaciones.
La participación internacional
fue parte fundamental de esta edición: junto a artistas y talleristas de países
como Argentina, Italia, Francia, Ecuador y Perú, se sumaron brigadas
fotográficas de México, Perú y Argentina, que trabajaron colectivamente a partir
de la pregunta curatorial de este año: ¿Dónde está Valparaíso?
El cierre fue también una
oportunidad para agradecer a todas las personas que hicieron posible esta
edición: quienes participaron en los talleres y residencias, compartieron sus
proyectos, acompañaron las actividades y contribuyeron al desarrollo de un festival
que reúne distintas experiencias y miradas en torno a la imagen.
Fotografías que vuelven al
territorio
Durante la mañana, Barrio
Favero recibió la Feria Editorial Tinta & Papel y los Retratos Minuteros de
Luis Maldonado, una experiencia que recupera el oficio tradicional del retrato
mediante una cámara artesanal de madera que funciona simultáneamente como
cámara y laboratorio fotográfico. Por la tarde, la fotógrafa belga Sacha Buquet
realizó sus Retratos Salvajes, sumando una nueva experiencia al encuentro entre
la fotografía y el público.
Su participación amplió las
posibilidades de acercarse al retrato desde otras miradas y tradiciones
fotográficas, en una jornada que reunió propuestas locales e internacionales y
distintas maneras de relacionarse con la imagen.
Uno de los hitos del día fue
la inauguración de la exposición de las Brigadas Fotográficas y los Workshops
en el Muelle Prat de Valparaíso. La muestra presentó los resultados de cuatro
días de trabajo colectivo desarrollados durante el festival, en los que
participantes de distintos países exploraron el territorio desde sus propias
experiencias y perspectivas.
En medio del movimiento de las
lanchas, el olor a mar y la actividad cotidiana del puerto, las fotografías se
encontraron con el lugar que las inspiró. Las imágenes reunieron distintas
formas de observar y habitar Valparaíso, dando cuenta de un proceso en el que
las miradas individuales se articularon para construir una experiencia
colectiva.
La exposición permanecerá
abierta hasta el 28 de noviembre, invitando a quienes transitan por el puerto a
detenerse y descubrir estas aproximaciones al paisaje, sus habitantes y sus
historias.
Fotolibros y conversaciones
para compartir otras miradas
Por la tarde, Barrio Favero se
convirtió en un punto de encuentro para compartir publicaciones, ideas y
experiencias en torno a la fotografía.
La programación comenzó con
las Lecturas Visuales, junto a Catalina de la Cruz (CL), de TEF; Erwin Velasco
(EC) y Hugo Ángel (CL), de FLUQ. Impulsada por FLUQ y TEF, esta instancia
invitó a recorrer distintos fotolibros desde las experiencias y sensibilidades
de quienes participaron. La propuesta buscó ir más allá de la observación
individual, abriendo una conversación colectiva sobre las imágenes, sus
relaciones y las historias que emergen de cada publicación.
Luego, los DjBook / Diálogos
fotográficos reunieron a participantes en torno a tres publicaciones de FLUQ
Ediciones: Metanoia, de Daniel Araneda (CL), que construye un imaginario
poético y simbólico a partir de elementos de la naturaleza; Marca de agua, de
las fotógrafas austriacas Sarah Schneider y Stella Meyer, una investigación
visual realizada en la Patagonia chilena que plantea la pregunta «¿De quién es
el agua?»; y ROOTS, de Julia Toro (CL), un recorrido íntimo por su universo
visual, donde imágenes y escritura dialogan en torno a la memoria, los afectos
y el cuerpo.
Las presentaciones, junto a
Erwin Velasco y Hugo Ángel, de FLUQ, abrieron una conversación sobre distintas
formas de explorar y narrar el mundo a través de la fotografía.
Más tarde, Rodrigo Gómez
Rovira, director artístico del FIFV y de Casa Espacio Buenos Aires 824, dio
paso a Colección Valparaíso, donde se presentaron los fotolibros realizados
durante las residencias de Gabrielle Duplantier (FR), en 2025, y Stéphane
Lavoué (FR), en 2024.
Estas publicaciones prolongan
las experiencias de ambos fotógrafos en la ciudad a través de nuevas narrativas
visuales, mostrando cómo el encuentro con un territorio puede transformarse en
imágenes y relatos que dialogan con otras geografías.
La jornada de diálogos
continuó con La Taberna de Rod, que tuvo como invitado a Claudio Pérez (CL),
fotógrafo residente del FIFV 2026 y ganador del Premio Antonio Quintana a la
trayectoria en fotografía. Durante la conversación, Pérez compartió su
recorrido y las experiencias que han marcado su trabajo documental, atravesado
por la historia social y política de Chile, la memoria y la identidad latinoamericana.
Desde la dictadura hasta el
estallido social, su obra recoge las huellas del conflicto, el dolor y la
resistencia, invitando a reflexionar sobre la fotografía como una forma de
registrar la historia y volver sobre las memorias colectivas.
Una mesa abierta para cerrar
el festival en comunidad
Al caer la tarde, la Cocina
Pública dio inicio al cierre oficial con una puesta en escena que invitó al
público a entrar en su cocina y formar parte de una experiencia teatral y
colectiva. La presentación dio paso a una comida comunitaria, con cazuela de
pollo y mesas compartidas que propiciaron conversaciones entre personas que, en
muchos casos, se encontraban por primera vez.
La mesa se convirtió en otro
lugar de encuentro. Entre platos e historias, la fotografía dio paso a la
conversación cotidiana y a la posibilidad de compartir con otros, en una
celebración que puso en el centro la vida en comunidad.
Más tarde, el micrófono
abierto convocó a integrantes del público y de la Cocina Pública a compartir
sus voces y canciones. El músico Jota Ampuero, del sello La Silla, se sumó a la
celebración con algunas de sus composiciones, acompañando una noche en la que
la música y la participación espontánea del público fueron protagonistas.
La jornada incluyó también la
proyección de los trabajos audiovisuales realizados por las Brigadas
Fotográficas 2026, una oportunidad para volver sobre los recorridos e imágenes
creados durante el festival. Además, se entregaron los reconocimientos de esta
edición:
Mejor proyecto fotográfico:
César Rivas.
Premio de edición de
fotolibro, en colaboración con Gamleby Press (SE) y FIFV Ediciones (CL): Carlos
Barrueto.
Finalmente, se realizó la
entrega gratuita de la Revista FIFV 2026: ¿Dónde está Valparaíso?, publicación
que recoge parte de las preguntas, imágenes y experiencias que dieron forma a
esta decimoséptima edición.
Un encuentro de miradas que
trasciende fronteras
La presencia de participantes, talleristas y artistas de distintos países fue uno de los elementos que dio identidad al FIFV 2026.
Las brigadas internacionales, los talleres y las
residencias permitieron que personas con diferentes trayectorias y formas de
mirar compartieran un proceso creativo en Valparaíso, construyendo vínculos a
través de la fotografía.
El cierre fue una oportunidad
para reconocer a todas las personas que hicieron posible este encuentro:
artistas, fotógrafas y fotógrafos, talleristas, participantes, colaboradores,
equipos de trabajo, espacios culturales y público.
A quienes llegaron desde otros
territorios y a quienes acompañaron el festival desde cerca, su participación
contribuyó a ampliar las conversaciones y las perspectivas que dieron forma a
esta edición.
Durante estos días, la pregunta ¿Dónde está Valparaíso? invitó a recorrer territorios, conocer otras historias y descubrir nuevas formas de mirar. Entre fotografías, libros, música y una mesa compartida, el festival encontró nuevas posibilidades de respuesta en las imágenes construidas colectivamente y en las personas que se reunieron para compartirlas.
El Festival Internacional de
Fotografía de Valparaíso agradece a todas las personas que fueron parte de esta
decimoséptima edición y que contribuyeron a darle vida a una nueva experiencia
colectiva en torno a la fotografía.
Más información sobre las
actividades y experiencias del FIFV 2026 en fifv.cl/2026



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