El matemático Andrés Navas regresa a
librerías con un recorrido por 34 números con fascinantes relatos, anécdotas
históricas y misterios sobre cada uno.
¿Qué tienen en común el caparazón de una
tortuga con la pelota de la Champions League? ¿Y los antiguos egipcios con
la pizza? ¿Sabías que existe un número “vampiro”? ¿O que el número 1729 fue
protagonista de una de las historias más entrañables de la ciencia?
Las respuestas a estas y otras relaciones
sorprendentes están en el libro Los secretos de los números.
Prepárate para descubrir su lado más
fascinante y sorprendente. En Los secretos de los números, Andrés Navas nos
invita a un viaje único por el universo de los guarismos, donde cada cifra
esconde relatos insólitos, anécdotas históricas y curiosidades que desafían la
imaginación.
Desde el enigmático cero hasta el infinito, cada capítulo revela
cómo los números han marcado civilizaciones, inspirado leyendas y cambiado el
rumbo de la ciencia.
Con un estilo ágil, cercano y lleno de
humor, Navas convierte la matemática en una aventura apasionante, apta para
lectores de todas las edades. Este libro es mucho más que una colección de
curiosidades: es una invitación a mirar el mundo con asombro y a reconciliarse
con la matemática desde la emoción y la creatividad. Si alguna vez pensaste que
los números eran aburridos, déjate sorprender por sus historias secretas.
Este libro, propone un viaje por 34 cifras
que, lejos de ser simples guarismos, funcionan como puertas de entrada a
momentos decisivos de la historia intelectual y cultural.
Cada número articula una historia
distinta, pero todas comparten una idea de fondo: la matemática no es un
territorio frío ni abstracto, sino una construcción humana que ha intervenido
en decisiones sanitarias, debates filosóficos, disputas académicas y transformaciones
sociales profundas.
Uno de los puntos de partida del libro es
una constatación inquietante: los seres humanos manejamos con soltura
cantidades pequeñas, pero nos desorientamos frente a cifras enormes. Esa
limitación no es anecdótica. En una época dominada por millones de datos
circulando cada segundo, la incapacidad para dimensionar magnitudes puede tener
consecuencias concretas.
La matemática aparece entonces como una
herramienta que corrige nuestra intuición y nos permite comprender escalas que
superan la experiencia cotidiana.
Entre los episodios más potentes se
encuentra la historia vinculada al número 29 y al surgimiento del concepto de
esperanza de vida.
En el siglo XVIII, la viruela provocaba
una de cada doce muertes en Europa. Aproximadamente una de cada ocho personas
contagiadas fallecía. Frente a esa realidad devastadora, la variolización ofrecía
inmunidad permanente si resultaba exitosa, pero implicaba la muerte de una
persona por cada doscientas inoculadas.
La
pregunta que enfrentaban médicos y autoridades era incómoda: ¿era preferible
asumir un riesgo inmediato y cuantificable para reducir la mortalidad general,
o dejar que la enfermedad siguiera su curso natural?
Daniel Bernoulli decidió abordar el dilema
con herramientas matemáticas que en ese momento apenas comenzaban a
consolidarse. Utilizó registros de nacimientos y muertes de la ciudad de
Breslavia, recopilados por Edmund Halley.
A partir de esos datos, que no
especificaban causas de fallecimiento, construyó un modelo que simulaba qué
ocurriría si toda la población fuese variolizada. Su conclusión fue clara: la
esperanza de vida aumentaría a poco más de 29 años, con una mejora superior al
diez por ciento.
Allí surge por primera vez formulado de
manera rigurosa el concepto moderno de esperanza de vida. Sin embargo, el
trabajo quedó archivado durante años debido a tensiones políticas dentro de la
Academia de Ciencias y la historia revela que la matemática no avanza aislada
de su contexto.
Otro eje relevante es el de los números
perfectos.
El
6 y el 28 son los primeros ejemplos: números cuya suma de divisores propios
coincide exactamente con su valor. Después aparecen el 496 y el 8.128, y luego
otros cada vez más grandes. Hoy se conocen 52 números perfectos, todos pares y
asociados a los primos de Mersenne, que adoptan la forma 2 elevado a n menos 1.
La pregunta que permanece abierta desde la
Antigüedad es si existe algún número perfecto impar. Nadie ha encontrado uno,
pero tampoco se ha demostrado que no pueda existir. El misterio continúa. La
búsqueda de primos de Mersenne ha dado lugar a episodios memorables.
En 1903, el matemático Frank Cole dedicó
una conferencia completa a multiplicar en silencio dos números gigantes en una
pizarra para demostrar que 2 elevado a 67 menos 1 no era primo. Había invertido
tres años en esa verificación, incluso sacrificando sus domingos.
Con la llegada de las computadoras, los
récords comenzaron a superarse sistemáticamente. El mayor primo de Mersenne
conocido hoy tiene un exponente superior a 136 millones, lo que produce un
número con millones de dígitos, imposible de escribir sin ocupar una cantidad
desmesurada de páginas.
La teoría de números reaparece en la saga
del último teorema de Fermat.
Entre 1 y 100 existen exactamente 25
números primos, listado que fue decisivo para el trabajo de Sophie Germain.
Ella logró demostrar que la ecuación
propuesta por Fermat no tiene soluciones enteras positivas para todos los
exponentes primos impares menores que 100. Lo hizo en una época que excluía a
las mujeres del mundo académico, firmando con el nombre masculino Antoine Le
Blanc para poder participar en el debate.
La historia se cierra recién en 1995,
cuando Andrew Wiles presenta la demostración general tras más de tres siglos de
intentos.
El libro también aborda problemas que
ponen en evidencia nuestra tendencia a sacar conclusiones apresuradas.
Al unir puntos sobre una circunferencia y
contar las regiones resultantes, la secuencia inicial 1, 2, 4, 8, 16 sugiere
que el siguiente número será 32. Sin embargo, el resultado correcto es 31. La
ruptura del patrón ilustra lo que se ha llamado la “ley de los pequeños
números”: cuando trabajamos con pocos datos, es fácil dejarse convencer por
regularidades.
Esta advertencia se conecta con un
problema contemporáneo: la confusión entre correlación y causalidad, frecuente
en el debate público. Otros capítulos exploran propiedades menos conocidas,
pero igualmente reveladoras. El 24 es uno de los pocos números divisibles por
todos los enteros menores o iguales que su raíz cuadrada, propiedad que ayuda a
entender por qué la división del día en 24 horas ha perdurado durante siglos.
El 27 surge al contar los componentes
geométricos de un cubo: 8 vértices, 12 aristas, 6 caras y el cuerpo
tridimensional, suma que muestra cómo la estructura matemática se esconde en
formas familiares.
Incluso el diseño del balón de la
Champions League responde a principios geométricos ligados al dodecaedro y al
icosaedro.
A lo largo del libro se repite una idea:
la matemática es una empresa humana. Está hecha de intuiciones brillantes,
errores fértiles, rivalidades, perseverancia y, en ocasiones, silencios
forzados. Cada número revela una trama que va más allá del cálculo. Entenderlos
implica comprender cómo hemos intentado describir el mundo, anticipar
fenómenos, ordenar el tiempo y medir la vida. En ese sentido, la obra no busca
enseñar a resolver ecuaciones, sino mostrar cómo los números han participado en
la construcción de nuestra historia común.
Andrés Navas participó
desde niño en olimpiadas de matemáticas. En la década de los noventa obtuvo
tres medallas de oro a nivel sudamericano e iberoamericano en estas
competencias. Estudió Matemáticas en la Universidad de Santiago de Chile (donde
hoy es profesor a tiempo completo), para luego doctorarse en la École Normale
Supérieure de Lyon (Francia).
Ha sido profesor invitado en instituciones
como el Institut des Hautes Études Scientifiques, Caltech, la Universidad de
Cambridge y la Universidad de Tokio.
Es autor de más de sesenta
artículos y dos libros de investigación, por los cuales fue galardonado en 2013
por el Consejo Matemático de las Américas y en 2016 por la Unión Matemática de
América Latina y el Caribe, recibiendo la Medalla Umalca, el mayor reconocimiento
latinoamericano en matemáticas.
Apasionado por la divulgación
científica, ha colaborado con olimpiadas y campeonatos de matemática, y ha sido
impulsor del Festival de Matemática de nuestro país.
En el ámbito editorial, tras
publicar en 2017 Un viaje a las ideas, primer libro de divulgación
matemática para público amplio producido en Chile, ha continuado acercando la
matemática a lectores de todas las edades con títulos como Lecciones de
matemáticas para el recreo (2018), Pi: una autobiografía infinita (2022,
en coautoría con Mahsa Allahkbashi y Verena Rodríguez). Su labor docente y
divulgativa lo ha consolidado como uno de los referentes de la cultura
científica hispanoamericana.