lunes, 30 de junio de 2014

Se conmemora el centenario del narrador chileno Nicomedes Guzmán (1914-2014)




Entre el martes 24 y el viernes 27 de junio, se recordará el centenario del nacimiento de Nicomedes Guzmán, autor que inauguró la novela proletaria en Chile en los años 30 del siglo XX.
Por ello, LOM ediciones presentará reediciones de los libros “Los hombres oscuros” (1939) y “La sangre y la esperanza” (1943).
Entre las actividades programadas hay una exposición de fotografías y textos con un recorrido por la vida y obra del novelista, en la Casa de la Ciudadanía Montecarmelo (Bellavista 0594, metro Salvador), el martes 24 de junio a las 19:00 horas. Este evento se realizará en conjunto con el área de Patrimonio de la Municipalidad de Providencia a cuyo cargo está el histórico centro.

En la inauguración intervendrá el director de LOM Ediciones el poeta y académico Naín Nómez, el especialista en literatura chilena Ignacio Álvarez, y el hijo de Nicomedes Guzmán, Pablo Vásquez.

El miércoles 25 de junio, en la Biblioteca Nacional será conocido el resultado del Concurso Nacional de Cuento Joven Nicomedes Guzmán, organizado por el Comité NG100 y auspiciado por distintas instituciones. En la misma ocasión se presentarán las reediciones de “Los hombres oscuros” (1939) y “La sangre y la esperanza” (1943) obras basales del escritor. 

Encabezará la ceremonia el profesor y doctor en literatura Cristian Montes, los escritores Ramón Díaz Eterovic y Poli Délano, y el poeta Edmundo Herrera.
El jueves 26,se realizarán las “Conversaciones nicomedeanas”, en las cuales del escritor Leandro Urbina, autor del prólogo de la 2ª edición de “Los hombres oscuros” y el poeta Pepe Cuevas hablarán de la vida y obra de este autor, del contexto social y cultural que le toco vivir, de la vigencia de sus obras y el valor que tienen para las nuevas generaciones. En la oportunidad se proyectará el documental “Nicomedes” de Paloma González.  Esta actividad se efectuará en Montecarmelo a las 15:30 horas.

Finalmente, el viernes 25, a mediodía, se instalará una placa conmemorativa en el Liceo de Aplicación (ex-liceo nocturno Federico Hanssen), Av. Ricardo Cumming 21, donde Nicomedes Guzmán hizo sus humanidades entre 1933 y 1935.




miércoles, 25 de junio de 2014

Thrash Metal: pasión musical.



Para los griegos, la música (del griego μουσική [τέχνη] - mousikē [téchnē], era el “arte de las musas”. Posteriormente, se la definió como el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principio de la melodía y el ritmo, mediante la procesos psico- anímicos.

En la Grecia antigua, el concepto unía sin distinción a la poesía, la música y la danza como arte unitario.

Con el correr del tiempo, especialmente durante las últimas cuatro décadas del siglo XX,  se han realizado obras musicales, que abren las fronteras de la definición de esta expresión artística.

Como toda manifestación del arte, la música, está culturalmente determinada ya que su objetivo es que el oyente tenga una experiencia estética expresando sentimientos, circunstancias, pensamientos o ideas, transformándose en un estímulo que afecta el campo perceptivo del individuo cumpliendo, con varias funciones como el entretenimiento, la comunicación de ideas políticas, sociales, económicas, ambientación, etc.

A comienzos de año, Ril Editores publicó el libro “Thrash Metal: del sonido al contenido”, escrito por el sociólogo Maximiliano Sánchez y que tiene por objetivo dar cuenta del origen y desarrollo de una contracultura social y musical que apareció en Chile a mediados de los ochenta del siglo pasado.

El thrash metal surge a fines de los 70, comienzos de los 80, en el momento en que bandas de speed metal incorporaron a su música tiempos más rápidos, voces guturales, canciones cuya duración no duraban más de un minuto y letras sobre política introduciendo un sentimiento anarquista a su música, tomando el nombre al sonido que surge cuando la púa se recarga con más fuerza y raspa la cuerda de la guitarra.

A Chile, llega a mediados de la década de los ochenta, gracias a que jóvenes que podían viajar a Estados Unidos o a Europa traen los discos de sus banda favoritas y a través del cassette prestado o regalado entre jóvenes que compartían gustos similares, se expandió entre la juventud de la época.

En esos momentos, el panorama cultural de la época era fuertemente controlado desde los medios de comunicación y desde el poder de la época imponiendo un modelo socio cultural muy estricto,  lo que sirvió como caldo de cultivo para un movimiento musical muy subterráneo, muy underground, que generó sus propios medios de comunicación, sus propia autogestión para los conciertos. En eso ayudó, que las letras de las canciones de thrash metal a menudo recogen problemas sociales, con un lenguaje directo y de denuncia.

Fue tan sigilosa su aparición e inserción en Chile, que en varias oportunidades Carabineros detuvieron a jóvenes que lucían poleras con la iconografía thrash, para preguntarles a que partido político pertenecían. 

Con el tiempo el thrash se ha incorporado como una expresión artística más, aún cuando sigue siendo un movimiento subterráneo y silencioso, más cercano al kat, con elementos más simples, más directos, más contestatarios que los originados en la ciudad de San Francisco, donde muchos jóvenes vivían en los suburbios con una vida considerada caótica.

En una mezcla de realidad con irrealidad que se refleja en las letras, que hablan de la juventud, con una visión de mundo, crítica, dispersa y confusa respecto al futuro, el thrash muestra lo que muchos jóvenes ven en el mundo que los rodea, porque en las letreas aparecen emociones como el miedo, la ira, la ansiedad, la entrega, el compañerismo, la hermandad, la unidad frente a un el enemigo común transformándose en el reflejo de lo que late en los corazones juveniles.

Lo anterior, logra que este movimiento cultural que nace en la precariedad total, de manera marginal y demonizado sea plenamente aceptado y reconocido a pesar de continuar siendo de elite.

Esa debe ser la razón de la fuerte identificación de sus fans con esta música y que la letra de las canciones se consideren como reales, aunque se hable, en realidad, de cosas que parecen irreales.

Para el autor, “muchas personas engancharon en el tema por rebeldía personal hacia el sistema, hacia la sociedad o a la música que se tocaba en la radio. Sin embargo, cuando ese joven entendió la música, se hizo metalero de por vida”.

Esta música que surge de un grupo minoritario que en su momento tenía un nivel socio económico superior a muchos jóvenes chilenos, paulatinamente se fue haciendo más autónomo pero con un profundo compromiso emocional de quienes comparten este movimiento musical.

Para Maximiliano Sánchez “es la música lo que trasciende las bandas; ella sigue haciendo eco, el estilo se va reinventando a gran nivel y continúa generándose fanatismos. Mientras exista un compromiso emocional con el tema, fans van a haber siempre y por siempre”.

miércoles, 18 de junio de 2014

Se abre quinta versión del concurso de acuarela Hardy Wistuba



Por quinto año consecutivo la Liga Chileno Alemana en conjunto con el arquitecto Alberto Collados, han iniciado la nueva versión del concurso de Acuarela Hardy Wistuba que ya está instalado como una tradición entre los acuarelistas chilenos.

Creado en honor del artista chileno Hardy Wistuba, fallecido en 2010, el certamen busca relevar la figura del notable acuarelista así como incentivar el cultivo de esa disciplina artística. En el, pueden participar artistas profesionales o aficionados con obras realizadas únicamente con la técnica de la acuarela y sin limitaciones en el tema ni en el formato.

A partir del 9 de junio de 2014 cada concursante podrá presentar un sólo cuadro, pintado con acuarela como técnica pura, utilizando exclusivamente pigmentos de acuarela no permitiéndose, expresamente, obras de técnicas mixtas pudiendo utilizarse trazos preliminares orientadores con lápiz cuya marca no resulte relevante en la expresión final, sobre una sola lámina de papel, estableciéndose que la parte pintada del cuadro podrá ser rectangular o cuadrada de dimensión libre. El instrumento de aplicación es libre, es decir se pueden ocupar pinceles, algodones, espátulas, lápices solubles en agua con pigmentos transparentes, otros.

La Dirección del Concurso hará una primera selección previa a la constitución del jurado a través de fotografías de los cuadros (tomadas con luz natural, sin flash) que los concursantes deben enviar por correo electrónico en un archivo adjunto en JPG a la dirección concursoacuarelahw@gmail.com hasta el día 14 de agosto de 2014.


Deberá indicarse, además, dimensiones en centímetros de la parte pintada del cuadro, con un título del cuadro (no genérico), nombre completo del autor(a), carnet de identidad, lugar de residencia, teléfono de referencia,  (se solicita que los datos de la obra y del autor vayan en el mail y no en un archivo adjunto).

Las obras seleccionadas se expondrán en las salas de la Liga Chileno Alemana entre el 9 y el 30 de octubre. El 1º de septiembre se comunicará a los seleccionados los que deberán entregar su acuarela protegida con un vidrio, consignándose con claridad, en el reverso, el nombre del concursante.

Alberto Collados, director del concurso señaló que “nos sentimos honrados de seguir realizando este certamen y posibilitando que año a año los cultores de la acuarela tengan un espacio de encuentro y reconocimiento inspirado por Hardy Wistuba”.

El jurado estará conformado por la ganadora de la versión 2013, Ximena García; el crítico Pedro Labowitz, la hija del autor Pancy Wistuba y otras personalidades del arte y la cultura.

Las obras deben enviarse hasta el 14 de agosto de 2014 al mailconcursoacuarelahw@gmail.com y las bases se encuentran en www.dcb.cl.

 Hardy Wistuba Stange

Nació en Puerto Montt en 1925 y falleció en junio de 2010. Inició su labor artística a temprana edad, para luego ingresar a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, consagrando su vida a la pintura. Aunque incursionó en diversas técnicas pictóricas, la acuarela es la protagonista de su pródiga obra de alrededor de seis mil cuadros, muchos de ellos en museos y colecciones nacionales e internacionales.

El paisaje predomina en su temática, destacando ese sur siempre inspirador, pero abarcando la geografía entera de Chile y algunos chispazos en el extranjero. Sus exposiciones han recorrido el país y el mundo, llegando a lugares tan remotos como China y Sudáfrica, consagrándolo como el acuarelista más destacado del Chile. Notable fue también en su perseverante y fructífera labor docente, formando una pléyade de acuarelistas que han seguido su maestría.  

viernes, 13 de junio de 2014

Alexis Sánchez: Pura pasión



Hace unos meses, los periodistas Danilo Díaz y Nicolás Olea, en conjunto con Ediciones B, publicaron el libro “Alexis Sánchez. El camino de un crack” que muestra el camino hecho por el jugador chileno desde su natal Tocopilla hasta la ciudad de Barcelona.

Estos periodistas deportivos, siguieron paso a paso la carrera de Alexis desde los campeonatos juveniles realizados en Tocopilla y Calama hasta el Mundial de Sudáfrica el 2010.

El relato del libro está conformado por más de treinta crónicas que parecen una biografía fragmentada en la que van relatando, no de manera lineal, el paso de Alexis por los equipos de Cobreloa, ColoColo, River Plate, Udinense y el F.C. Barcelona.

Este año, la XX versión de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 que se inaugura este jueves 12 de junio para finalizar el 13 de julio de 2014, promete, ser un evento deportivo especial para nuestro continente y para nuestro país ya que las expectativas en torno al actual equipo nacional son altas.

 Su rapidez, que es lo que siempre ha llamado la atención, la utiliza para evadir toda maniobra destinada a bloquearlo o a marcarlo cuando se dirige al arco durante un partido y es por eso que, actualmente, se le considera el mejor jugador del fútbol chileno.

Pero, ¿será cierto? Se ha escrito y discutido mucho para elegir al mejor jugador de fútbol de Chile. Zagueros, delanteros, centrocampistas, medio centros, defensas, porteros, laterales, goleadores que han triunfado en Chile y/o en el extranjero, ganado títulos, otros simplemente brillando en su club pero todos con un lugar en la historia de este deporte que moviliza masas, desata pasiones y que mueve cientos de miles de millones de dólares alrededor de mundo.

Elías Figueroa, Marcelo Salas, Iván Zamorano, Carlos Caszely, Leonel Sánchez, Sergio Livingstone, David Pizarro, Francisco “Chamaco” Valdés, Alberto Quintano, Carlos Reinoso, Luis Eyzaguirre; Enrique Hormazábal, Antonio Arias, Rubén Marcos, Manuel Guerrero; Roberto Rojas, Manuel Álvarez, Isaac Carrasco, Próspero Carrasco, Ulises Poirrier, Ascanio Cortez, Raúl Sánchez, Eladio Rojas, Guillermo Saavedra, Jorge Toro, Francisco Valdés, Patricio Yáñez, Pedro Araya, Raúl Toro, Jaime Ramírez y muchos otros formaron el entramado de la actividad futbolística chilena y no por simple casualidad. ¿Qué une a jugadores de distintos clubes, que nacieron en épocas distintas y jugaron bajo circunstancias sociales, políticas y económicas tan diferentes a las actuales?.

Lo más probable que los una la pasión con que juegan. Eso se nota en la concentración que los centra en una total confianza en sí mismos y en sus capacidades. ¿Y cómo la obtuvieron?, pues decidieron tenerla y la traspasaron a su juego tal como decía Benjamín Disraeli, “el hombre sólo es realmente grande cuando actúa a partir de sus pasiones”.

Por otra parte, la determinación ayuda a enfrentar los problemas que surgen en el camino y es la diferencia entre no intentar nada y alcanzar la meta, despertando la voluntad humana para conseguir una meta.
Alexis es ejemplo de que nada puede suplir a la persistencia, ni siquiera el talento, la educación o la sabiduría porque como en una receta perfecta siempre es necesario el ingrediente base que ayuda a lograr la meta.

Alexis estableció sus objetivos mientras jugaba al fútbol con bototos. Y se ve que los está cumpliendo.

lunes, 2 de junio de 2014

Publican novela basada en caso Matute Johns



La novela “Desaparecido en Concepción”, escrita por el periodista Carlos Basso y publicada por Alfaguara está como sucede habitualmente en el plano de la ficción, inspirada en una serie de casos reales, entre ellos el de Jorge Matute Johns, que el autor conoció de cerca ya que fue el primer periodista que escribió sobre la desaparición de Jorge Matute y siguió el caso por poco más de tres años.

Junto con otro periodista,  Pablo Torres , con el cual trabajaba en la sección policial del antiguo diario Crónica de Concepción, publicaron el 2001 un libro periodístico llamado “Los enigmas del caso Matute Johns”, que narraba en clave periodística lo que había sucedido siendo, el primer libro que escribió.

En la trama del libro, una noche de mayo de 1999, un joven desaparece desde una discoteca abarrotada de gente. El periodista Antonio Castel (alter ego del autor) lleva años cubriendo la sección policial de un diario de Concepción, y aunque la muerte se le ha vuelto rutinaria, su instinto le dice que en este caso hay algo más que una simple desaparición.

Las sospechas de un crimen y su encubrimiento desnudan una vívida historia que retrata a fondo el mundo de los policías y los periodistas en torno a una trama demasiado real.

El protagonista se ve inmerso entre ex agentes de la CNI, un sacerdote que sabe lo que ocurrió pero no lo puede decir, una madre que se desagarra por dentro, varias muertes sospechosas y un ambiente de paranoia, miedo y confusión. La sombra de una conspiración lo cubre todo, transformando el caso en una historia que remece a todo el país y cuyos culpables parecen burlarse de la justicia.

En esencia, es una novela policial, que escapa de la geografía urbana habitual de la novela chilena, que no se sitúa o en Santiago o en Valparaíso sino en Concepción, y su autor, al ser periodista policial por ocho años, conoce ese mundo al revés y al derecho.

A pesar de que tiene una cercanía insoslayable con ese caso para el autor “hay un elemento fundamental que la trama del libro, es una novela, una ficción, que toma algunos elementos de la vida real y los mezcla con muchos otros elementos absolutamente ficticios, con el fin de crear una buena novela, que muestre de algún modo el trasfondo del mundo policial y periodístico chileno”.

“Por ende, mi acercamiento con el mundo de los homicidios, con los sitios del suceso donde hay un cadáver, con el coa de los delincuentes y las triquiñuelas de los abogados, no es puramente teórico sino que es empírico”, añade Carlos Basso.

De ese modo, lo que aparece en esta novela es un fresco del mundo policial chileno además, del antiguo mundo que se generaba en las salas de redacción de antaño y de la forma en que se buscaban y conseguían las noticias en la llamada crónica roja.

Para el autor, lo que hay detrás de escribir esta novela “es un intento por rescatar esa simbiosis que existía entre los policías, los periodistas, los abogados, los imputados, las víctimas, etc., mucho más allá de un caso puntual donde hay una visión fugaz de  un momento determinado de la vida en Chile, de cómo operan los poderes fácticos, de cómo funcionaba la CNI, etc.

Es periodista y se desempeña como académico de la Universidad de Concepción (Chile), donde enseña Periodismo de Investigación. Ha trabajado y colaborado en numerosos medios de prensa y actualmente dirige www.documentomedia.cl —un proyecto de investigación sin fines de lucro— así como el diario electrónico w5.cl.

Se ha especializado en la investigación del nazismo, así como en temáticas de derechos humanos, inteligencia, terrorismo y desclasificación de información. Es autor de la novela Los pasos perdidos de Shakespeare y de seis libros de investigación periodística, entre ellos La CIA en Chile, 1970-1973 (Aguilar) y El último secreto de Colonia Dignidad, la desaparición de Boris Weisfeiler.

Académica chilena recibe en Holanda premio por su proyecto musical Resonancia Femenina

Por tercer año consecutivo, con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, un representante de la música chilena ...